Salmo 8
El Salmo 8 es un cántico de alabanza a Hashem por la magnificencia de Su creación y el lugar especial del ser humano en ella. Explora cómo este salmo exalta el poder de Dios y la dignidad del hombre.
1 Para el Director del Coro, sobre el [instrumento musical] guitít, un Salmo por David:
2 Eterno, nuestro Amo, ¡cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra, Tú que has establecido
3 tu majestad sobre los cielos! De la boca de criaturas y lactantes Tú has cimentado fortaleza, para oponer a Tus enemigos, para poner fin al adversario y al enemigo.
4 Cuando contemplo Tus cielos, la obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú has creado (pienso:),
5 ¿qué es el hombre para que Tú lo recuerdes, el hijo del hombre para que Tú lo tengas en cuenta?
6 Sin embargo, Tú lo has hecho apenas un poco por debajo de los seres supremos, y lo has coronado con gloria y esplendor;
7 le has dado dominio sobre la obra de Tus manos, has puesto todo bajo sus pies;
8 El ganado bovino y el ovino, todos, y también las bestias del campo;
9 los pájaros del cielo y los peces del mar, todo cuanto pasa por las sendas del mar.
10 Eterno, nuestro Amo, ¡cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra!
Libro 1 ✡️ Día domingo ✡️ Día 1 del mes
Resumen del Salmo 8
El Salmo 8 es un himno de alabanza a la grandeza de Hashem, quien ha creado los cielos, la luna y las estrellas, y ha dado al ser humano un lugar especial en Su creación.
A pesar de la vastedad del universo, Dios ha otorgado al hombre honor y dominio sobre las criaturas de la tierra. El salmo reflexiona sobre el contraste entre la grandeza del universo y la fragilidad del hombre, quien, sin embargo, ha sido coronado con gloria y dignidad por Hashem.
Puntos importantes del Salmo 8
- Grandeza de la creación: El salmo comienza exaltando la magnificencia de los cielos y la creación de Hashem, que refleja Su gloria.
- Dignidad del ser humano: A pesar de la inmensidad del universo, el ser humano ha sido dotado de honor y gloria, siendo puesto por encima de todas las criaturas de la tierra.
- Responsabilidad del dominio humano: El hombre tiene la responsabilidad de cuidar y gobernar las criaturas de la tierra, un dominio otorgado por Dios.
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 8
Rashi:
- «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria?»: Rashi explica que este versículo refleja la humildad de David ante la grandeza del universo, preguntándose por qué Hashem presta tanta atención al ser humano, que parece tan pequeño en comparación con la creación.
Ibn Ezra:
- «Le has hecho poco menor que los ángeles»: Ibn Ezra comenta que, aunque el ser humano es físico y mortal, ha sido dotado de un alma y sabiduría que lo elevan por encima de otras criaturas, acercándolo a lo divino.
Radak:
- «Le has coronado de gloria y de honra»: Radak interpreta que esta «coronación» simboliza la responsabilidad que Hashem ha dado al ser humano para gobernar el mundo y sus criaturas con justicia y sabiduría.
Malbim:
- «Sobre los cielos has puesto Tu gloria»: Malbim señala que la creación de los cielos es una manifestación del poder divino, y que la posición elevada del ser humano en este sistema refleja la relación especial entre Dios y la humanidad.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 8
- Talmud Bavli, Shabat 119b: El Talmud cita este salmo para subrayar la importancia de la creación divina, señalando que la posición del hombre como responsable de la tierra es un honor que implica gran responsabilidad. Los sabios discuten cómo la reflexión sobre la grandeza de la creación debe llevar al ser humano a alabar a Hashem.
- Midrash Tehilim 8: El Midrash reflexiona sobre la pregunta de David: «¿Qué es el hombre?» y sugiere que la atención divina hacia la humanidad se debe a la capacidad única del ser humano de conocer y alabar a Hashem, lo que le otorga una dignidad especial.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 8
En la Cabalá, el Salmo 8 está asociado con la sefirá de Tiferet (belleza), que representa la armonía y el equilibrio en la creación divina. La exaltación de la gloria de Hashem en los cielos refleja la conexión entre lo divino y lo terrenal.
El ser humano, coronado con gloria y honra, representa una manifestación de Maljut (reino), la expresión del reino de Dios en la tierra a través de la humanidad. El dominio que se le otorga al hombre sobre las criaturas es un reflejo de la misión del ser humano de manifestar el reinado de Hashem en el mundo físico.
El Salmo 8 y su relación con la Torá y el Tanaj
El Salmo 8 tiene una conexión directa con el relato de la creación en Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 1:26-28, donde Dios otorga al hombre dominio sobre los peces, las aves y las bestias. Este salmo refleja ese mandato, recordando la posición especial del ser humano en el orden de la creación.
También resuena con Salmos 144:3, donde David nuevamente pregunta: «¿Qué es el hombre para que lo tengas en cuenta?». Ambos textos subrayan la humildad del ser humano ante la grandeza de Hashem, mientras destacan el honor y la responsabilidad que le ha sido otorgada.
Costumbres y usos asociados al Salmo 8
El Salmo 8 se recita en contextos de alabanza y gratitud por la creación de Hashem, especialmente al contemplar la naturaleza o reflexionar sobre la grandeza del universo. También es apropiado para momentos en los que uno desea reconocer la dignidad del ser humano y su responsabilidad como administrador de la creación.
Es recitado en servicios festivos o en ceremonias donde se busca resaltar el honor y el lugar especial que el ser humano ocupa en el mundo según la voluntad de Hashem.
Lecciones del Salmo 8 para la vida práctica
- Humildad ante la grandeza de la creación: El salmo nos enseña a reflexionar sobre la magnificencia de la creación y a sentir humildad ante la obra de Hashem, reconociendo nuestra pequeñez en comparación.
- Dignidad humana y responsabilidad: A pesar de nuestra fragilidad, hemos sido dotados de un honor especial. El salmo nos recuerda la responsabilidad que tenemos de cuidar y gobernar el mundo con justicia y sabiduría.
- Alabanza a Hashem: El salmo nos invita a alabar a Dios por la creación y por el lugar especial que nos ha dado en ella, reconociendo Su gloria en todo lo que nos rodea.
Conclusión
El Salmo 8 es un hermoso cántico de alabanza a la grandeza de Hashem, quien ha creado el vasto universo y ha otorgado al ser humano un lugar especial en él. Nos enseña a reflexionar sobre la dignidad y la responsabilidad que tenemos como seres humanos, mientras recordamos que todo lo que somos y hacemos debe reflejar la gloria de Dios en la creación.
