Salmo 78
¿Qué lecciones nos enseña la historia de Israel sobre la fidelidad de Hashem y la responsabilidad del pueblo? El Salmo 78 es una extensa narración de la historia de Israel, destacando la misericordia de Dios frente a la infidelidad del pueblo. Explora cómo este salmo nos invita a aprender de los errores del pasado para fortalecer nuestra fe y compromiso con Hashem, con comentarios de Rashi, Radak, Ibn Ezra, Meíri, Malbim, Seforno, y otros sabios.
1 Masquil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi instrucción; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
2 Abriré mi boca en parábolas; declararé enigmas de la antigüedad,
3 que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado.
4 No los ocultaremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Hashem, Su poder y las maravillas que hizo.
5 Él estableció un testimonio en Yaakov y puso una ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la enseñaran a sus hijos,
6 para que la generación venidera lo supiera, los hijos que nacerán, y que ellos se levantaran y lo contaran a sus hijos,
7 a fin de que pusieran su confianza en Dios, y no olvidaran las obras de Dios, sino que guardaran Sus mandamientos,
8 y no fueran como sus padres, una generación contumaz y rebelde, generación que no dispuso su corazón, y cuyo espíritu no fue fiel a Dios.
9 Los hijos de Efraim, armados y portadores de arcos, volvieron las espaldas en el día de la batalla.
10 No guardaron el pacto de Dios, y se negaron a andar en Su ley;
11 se olvidaron de Sus obras, y de las maravillas que les había mostrado.
12 Él hizo maravillas delante de sus padres en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13 Dividió el mar y los hizo pasar, y detuvo las aguas como en un montón.
14 De día los guio con una nube, y toda la noche con luz de fuego.
15 Hendió las peñas en el desierto, y les dio a beber como de grandes abismos.
16 Sacó corrientes de la peña, e hizo descender aguas como ríos.
17 Pero aún volvieron a pecar contra Él, rebelándose contra el Altísimo en el desierto.
18 Tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto.
19 Y hablaron contra Dios, diciendo: «¿Podrá Dios poner mesa en el desierto?»
20 He aquí, Él hirió la peña, y brotaron aguas, y torrentes se desbordaron; ¿podrá dar también pan? ¿Proveerá carne para su pueblo?»
21 Por tanto, oyó Hashem y se indignó; y un fuego se encendió contra Yaakov, y el furor subió también contra Israel,
22 porque no creyeron en Dios, ni confiaron en Su salvación.
23 Sin embargo, mandó a las nubes arriba, y abrió las puertas de los cielos;
24 e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos.
25 Pan de nobles comió el hombre; les envió comida hasta saciarse.
26 Hizo soplar el viento del este en los cielos, y trajo con Su poder el viento del sur.
27 E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves aladas como la arena del mar;
28 y las hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas.
29 Comieron y se saciaron abundantemente; les dio lo que deseaban.
30 No habían satisfecho su deseo, aún estaba su comida en sus bocas,
31 cuando vino sobre ellos la ira de Dios, e hirió de muerte a los más robustos de ellos, y derribó a los escogidos de Israel.
32 Con todo esto, aún pecaron, y no dieron crédito a Sus maravillas.
33 Por tanto, consumió sus días en vanidad, y sus años en terror.
34 Cuando los hacía morir, entonces lo buscaban; y volvían, y se levantaban de madrugada para buscar a Dios.
35 Se acordaban de que Dios era su roca, y el Dios Altísimo su redentor.
36 Pero Le lisonjeaban con su boca, y con su lengua Le mentían;
37 pues sus corazones no eran rectos con Él, ni fueron fieles a Su pacto.
38 Pero Él, misericordioso, perdonaba la iniquidad y no los destruía; y muchas veces apartó Su ira, y no despertó todo Su enojo.
39 Se acordó de que eran carne, soplo que va y no vuelve.
40 ¡Cuántas veces Le provocaron en el desierto, y Le enojaron en el yermo!
41 Y volvían y tentaban a Dios, y ponían a prueba al Santo de Israel.
42 No se acordaron de Su poder, del día en que los redimió del adversario,
43 cuando hizo Sus señales en Egipto, y Sus maravillas en el campo de Tzoán,
44 y convirtió en sangre sus ríos, y sus corrientes para que no bebiesen.
45 Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraron, y ranas que los destruyeron.
46 Dio también al pulgón sus frutos, y sus labores a las langostas.
47 Destruyó sus viñas con granizo, y sus sicómoros con escarcha.
48 Entregó al granizo su ganado, y sus rebaños a los rayos.
49 Envió sobre ellos el furor de Su ira, enojo, indignación y angustia, un ejército de ángeles destructores.
50 Dispuso el camino a Su ira; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la peste.
51 Hirió de muerte a todo primogénito en Egipto, las primicias de su fuerza en las tiendas de Cam.
52 Pero hizo salir a Su pueblo como ovejas, y los llevó por el desierto como un rebaño.
53 Los guió con seguridad, de modo que no temieron; y el mar cubrió a sus enemigos.
54 Los llevó hasta el límite de Su santuario, hasta este monte que Su diestra adquirió.
55 Echó de delante de ellos a las naciones, y repartió sus tierras en herencia; e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.
56 Pero tentaron y provocaron al Dios Altísimo, y no guardaron Sus testimonios,
57 sino que se volvieron y fueron desleales como sus padres; se volvieron como arco engañoso.
58 Le enojaron con sus lugares altos, y Le provocaron a celos con sus imágenes de escultura.
59 Lo oyó Dios y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel.
60 Dejó, por tanto, el tabernáculo de Shiló, la tienda en que habitó entre los hombres;
61 y entregó a cautiverio Su poder, y Su gloria en mano del adversario.
62 Entregó también Su pueblo a la espada, y se irritó contra Su heredad.
63 El fuego devoró a sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
64 Sus sacerdotes cayeron a espada, y sus viudas no hicieron lamentación.
65 Entonces despertó Hashem como quien duerme, como valiente que grita excitado del vino,
66 e hirió a Sus adversarios en la retaguardia; les dio perpetua afrenta.
67 Desechó la tienda de Yosef, y no escogió la tribu de Efraim;
68 sino que escogió la tribu de Yehudá, el monte Tzión, al cual amó.
69 Y edificó Su santuario a manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.
70 Escogió a David Su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas;
71 de tras las paridas lo trajo, para apacentar a Yaakov Su pueblo, y a Israel Su heredad.
72Y él los apacentó conforme a la integridad de su corazón, y los guió con la destreza de sus manos.
Libro 3 ✡️ Día Miercoles ✡️ Día 15 del mes
Termina lectura para: Día 15 del mes
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✡️Salmo 78 Comentarios✡️
Resumen de Tehilim 78 (Salmo 78)
El Salmo 78 es una extensa narración histórica que Asaf utiliza para instruir a las generaciones futuras sobre la fidelidad de Hashem y la responsabilidad del pueblo de Israel. El salmo comienza con un llamado a escuchar y recordar las maravillas que Dios ha hecho por Israel desde la antigüedad, con el propósito de que las generaciones venideras no repitan los errores de sus antepasados.
Asaf relata cómo, a pesar de la infidelidad del pueblo, Dios mostró Su poder en Egipto, abrió el mar, proporcionó maná y agua en el desierto, y guió a Israel a través de innumerables dificultades. Sin embargo, el pueblo se rebeló repetidamente contra Hashem, provocando Su ira. A pesar de esto, Dios continuó mostrando misericordia y, finalmente, eligió a David para pastorear a Su pueblo y estableció Su santuario en Tzión.
El salmo 78 subraya la importancia de aprender de la historia, para no repetir los mismos pecados y para mantener la fidelidad a Dios, quien es constante en Su misericordia y poder.
Puntos Relevantes en Salmo 78:
La Importancia de la Transmisión Generacional: Este salmo enfatiza la responsabilidad de cada generación de transmitir la historia de Israel y las maravillas de Hashem a sus hijos, para que aprendan a confiar en Dios y a mantener Sus mandamientos.
Reflexión sobre la Historia para Fortalecer la Fe: Al relatar la historia de Israel, Asaf nos enseña a reflexionar sobre las lecciones del pasado para fortalecer nuestra fe y evitar caer en los mismos errores. La historia es una herramienta valiosa para el crecimiento espiritual y la renovación de la emuná (fe).
La Fidelidad de Hashem frente a la Infidelidad Humana: A lo largo del salmo, se destaca la misericordia de Hashem, quien a pesar de la infidelidad y la rebelión del pueblo, sigue mostrando Su bondad y mantiene Su pacto. Esto nos recuerda la paciencia y el amor incondicional de Dios.
Comentarios y explicaciones para el salmo 78:
- Rashi, en el versículo 2 («Abriré mi boca en parábolas; declararé enigmas de la antigüedad»), comenta que Asaf utiliza parábolas y enigmas para hacer más profunda la enseñanza y para captar la atención de los oyentes. Rashi subraya que estos métodos eran comunes para transmitir enseñanzas profundas de manera memorable (Rashi sobre Tehilim 78:2).
- Ibn Ezra, en el versículo 5 («Él estableció un testimonio en Yaakov»), explica que este testimonio se refiere a la Torá, que Dios entregó a Israel como un pacto eterno. Ibn Ezra destaca que la Torá es el fundamento sobre el cual se basa la fidelidad de Israel a Dios (Ibn Ezra sobre Tehilim 78:5).
- Radak, en el versículo 9 («Los hijos de Efraim… volvieron las espaldas en el día de la batalla»), interpreta que este versículo se refiere a la falta de fe y confianza en Dios durante los momentos críticos. Radak conecta esto con la advertencia de que la falta de emuná puede llevar a la derrota (Radak sobre Tehilim 78:9).
- Metzudot David, en el versículo 38 («Pero Él, misericordioso, perdonaba la iniquidad»), comenta que este versículo subraya la gran misericordia de Hashem, quien a pesar de los repetidos pecados del pueblo, sigue perdonándolos. Este perdón es un testimonio del amor constante de Dios (Metzudot David sobre Tehilim 78:38).
- Meíri, en el versículo 67 («Desechó la tienda de Yosef… sino que escogió la tribu de Yehudá»), señala que la elección de Yehudá y Tzión simboliza la centralidad de Jerusalén y la dinastía davídica en el plan divino. Meíri sugiere que esta elección es un reflejo del favor especial de Hashem hacia aquellos que permanecen fieles (Meíri sobre Tehilim 78:67).
- Malbim, en el versículo 72 («Y él los apacentó conforme a la integridad de su corazón»), interpreta que David fue un líder que guió a Israel con sinceridad y habilidad. Malbim destaca que la integridad y la sabiduría son esenciales para un liderazgo que siga los caminos de Hashem (Malbim sobre Tehilim 78:72).
- Seforno, en su comentario sobre el versículo 12 («Él hizo maravillas delante de sus padres en la tierra de Egipto»), explica que estas maravillas son recordadas para subrayar la fidelidad de Hashem, a pesar de la incredulidad del pueblo. Seforno resalta que la reflexión sobre los milagros pasados es clave para mantener la fe en la providencia divina (Seforno sobre Tehilim 78:12).
Leyes y Costumbres Relacionadas:
- La Transmisión de la Torá a las Generaciones Futuras: Este salmo refuerza la importancia de la educación en la Torá, que debe ser transmitida de padres a hijos para asegurar la continuidad de la fe y las tradiciones. El Shulján Aruj (Yoreh De’ah 245:1) enseña que es una mitzvá para los padres enseñar Torá a sus hijos y asegurarse de que conozcan la historia de Israel.
- Reflexión y Recordatorio de las Maravillas de Hashem: La halajá prescribe la recitación de salmos y la reflexión sobre las maravillas de Hashem como una forma de fortalecer la fe. Esto se practica en festividades como Pesaj, donde se relata la historia del Éxodo para recordar las redenciones pasadas y fortalecer la esperanza en las futuras.
- Confianza en la Misericordia de Hashem: Este salmo destaca la misericordia constante de Dios, que perdona a Israel a pesar de sus repetidas faltas. La halajá enfatiza la importancia de la teshuvá (arrepentimiento) y la confianza en la misericordia de Hashem para ser perdonados y restaurados.
Algunas Reflexiones del salmo 78:
- ¿Haz pensado en asegurarte de transmitir las enseñanzas y las maravillas de Hashem a tus hijos o a las generaciones futuras, para que ellos también confíen en Dios y guarden Sus mandamientos?
Lecciones para la vida:
- Aprende de la historia para fortalecer tu fe. Como Asaf, reflexiona sobre las lecciones del pasado para evitar repetir los mismos errores. La historia de Israel está llena de ejemplos de la fidelidad de Hashem y la responsabilidad del pueblo, lecciones que son relevantes para tu vida espiritual.
- Transmite la fe y las enseñanzas de Hashem a las futuras generaciones. Es tu responsabilidad asegurar que las maravillas y los mandamientos de Dios sean conocidos por tus hijos y por aquellos que te siguen. La transmisión de la Torá y las historias de redención es clave para mantener la continuidad de la fe.
- Confía en la misericordia y el perdón de Hashem. A pesar de las fallas y los pecados, recuerda que Hashem es misericordioso y está dispuesto a perdonar. Practica la teshuvá y confía en que Dios, en Su bondad, siempre está dispuesto a restaurarte.
Conclusión:
El Salmo 78 es un llamado a reflexionar sobre la historia de Israel para aprender, enseñar, y fortalecer la fe en Hashem, quien es fiel y misericordioso a pesar de la infidelidad humana.
