Salmo 71

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✡️Salmo 71 Comentarios✡️

Resumen de Tehilim 71 (Salmo 71)

El Salmo 71 es una oración profundamente personal en la que el salmista, probablemente David, clama a Hashem por protección y sustento, especialmente en su vejez. El salmista reflexiona sobre su vida, reconociendo cómo Dios lo ha guiado desde su juventud, y expresa su confianza en que Hashem continuará siendo su refugio y fortaleza hasta el final de sus días. Aunque enfrenta enemigos que creen que Dios lo ha abandonado, el salmista reafirma su esperanza en la salvación divina y su compromiso de alabar a Hashem.

Este salmo también destaca la importancia de transmitir la fe y la justicia de Dios a las generaciones futuras, mostrando que la misión espiritual continúa incluso en la vejez. Finalmente, el salmo concluye con un canto de alabanza y gratitud, confiando en que Hashem vindicará a los justos y avergonzará a los malvados.

Puntos Relevantes en Salmo 71:

Confianza en Hashem a lo Largo de la Vida: Este salmo subraya la importancia de mantener una relación constante con Dios desde la juventud hasta la vejez. La vida de fe es una caminata continua con Hashem, quien es la roca y el refugio en todas las etapas de la vida.

La Misión de Transmitir la Fe: El salmista expresa un deseo de transmitir el conocimiento de Dios y Su justicia a las generaciones futuras, lo que refleja la importancia de la educación y la continuidad espiritual en el judaísmo.

La Protección de Hashem en la Vejez: A medida que envejece, el salmista pide a Dios que no lo abandone, reconociendo su vulnerabilidad. Este tema resuena en la práctica judía de honrar y cuidar a los ancianos, asegurando que sean sostenidos tanto física como espiritualmente.

Comentarios y explicaciones para el salmo 71:

  • Rashi, en el versículo 9 («No me deseches en el tiempo de la vejez»), comenta que el salmista pide que Hashem no lo abandone cuando su fuerza física disminuya. Rashi subraya que este versículo refleja el temor común de ser olvidado o dejado de lado en la vejez, y la petición de una continua conexión y apoyo divino (Rashi sobre Tehilim 71:9).
  • Ibn Ezra, en el versículo 5 («Porque Tú eres mi esperanza, oh Señor Hashem; mi confianza desde mi juventud»), explica que la confianza que el salmista ha tenido en Hashem desde su juventud es la base de su fe continua. Ibn Ezra enfatiza que una fe cultivada desde la juventud fortalece al individuo en todas las etapas de la vida (Ibn Ezra sobre Tehilim 71:5).
  • Radak, en el versículo 18 («Y aun en la vejez y en las canas, oh Dios, no me abandones»), interpreta que el salmista pide a Hashem que le permita continuar proclamando Su justicia incluso en su vejez. Radak destaca que la misión de enseñar y proclamar la grandeza de Dios no termina con la edad, sino que se intensifica a medida que se transmite a las generaciones siguientes (Radak sobre Tehilim 71:18).
  • Metzudot David, en el versículo 20 («Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás a darme vida»), comenta que el salmista recuerda las pruebas pasadas y confía en que Hashem lo restaurará nuevamente. Metzudot David subraya que la experiencia de la adversidad fortalece la fe y la esperanza en la redención divina (Metzudot David sobre Tehilim 71:20).
  • Meíri, en el versículo 6 («Por Ti he sido sustentado desde el vientre»), señala que el salmista reconoce la presencia y el sustento divino desde el mismo comienzo de su vida. Este reconocimiento de la providencia divina desde el nacimiento subraya una relación continua con Dios a lo largo de toda la existencia (Meíri sobre Tehilim 71:6).
  • Malbim, en el versículo 7 («He llegado a ser como una maravilla para muchos»), interpreta que la vida del salmista, llena de desafíos y redenciones, se convierte en un testimonio para los demás de la fidelidad y el poder de Hashem. Malbim sugiere que esta «maravilla» es un ejemplo de cómo Dios trabaja a través de las vidas de Sus justos para inspirar a otros (Malbim sobre Tehilim 71:7).
  • Seforno, en su comentario sobre el versículo 19 («Tu justicia, oh Dios, llega hasta lo alto»), destaca que la justicia de Hashem es incomparable y se extiende más allá de lo que los seres humanos pueden comprender. Este versículo refuerza la idea de que la justicia divina es suprema y que los justos pueden confiar en ella en todo momento (Seforno sobre Tehilim 71:19).

Leyes y Costumbres Relacionadas:

  1. Cuidado y Respeto por los Ancianos: Este salmo refleja la importancia de cuidar y respetar a los ancianos, asegurando que no sean abandonados en su vejez. La halajá establece que se debe honrar a las personas mayores, como se menciona en Vayikrá 19:32, donde se nos manda «levantarse ante la presencia del anciano» y honrar a los mayores.
  2. Transmisión de la Fe a las Generaciones Futuras: La misión de transmitir la justicia y la grandeza de Hashem a las generaciones futuras es central en la tradición judía. El Shulján Aruj (Yoreh De’ah 245:1) enseña que es una mitzvá para los padres enseñar a sus hijos la Torá y guiarles en el camino de la fe, asegurando la continuidad espiritual.
  3. Confianza en Hashem en Todas las Etapas de la Vida: La confianza en Dios desde la juventud hasta la vejez, como se refleja en este salmo, subraya la importancia de cultivar una relación continua con Hashem. La halajá alienta la práctica constante de la tefilá (oración) y el estudio de la Torá como formas de mantener y fortalecer esta relación a lo largo de la vida.

Algunas Reflexiones del salmo 71:

  1. Cuando piensas en tu propia vida, ¿Haz reconocido la mano de Hashem guiándote desde tu juventud hasta el presente?
  2. Si alguna vez has temido ser olvidado o abandonado en la vejez, ¿Tienes fe en que Hashem estará contigo en todas las etapas de la vida?

Lecciones para la vida:

  1. Confía en Hashem en cada etapa de tu vida. Como el salmista, reconoce que Hashem ha sido tu roca y refugio desde tu juventud, y que continuará siéndolo en la vejez. Mantén una relación constante con Dios, confiando en Su guía y protección en todas las circunstancias.
  2. Transmite la fe y la justicia de Hashem a las futuras generaciones. Haz un esfuerzo consciente por enseñar y compartir las maravillas de Hashem con los más jóvenes, asegurando que la próxima generación continúe en el camino de la Torá y la emuná.
  3. Busca la fortaleza espiritual en la vejez. A medida que envejeces, no temas pedir a Hashem que te sostenga y te fortalezca. La vejez es una oportunidad para profundizar tu fe, reflexionar sobre la vida y continuar sirviendo a Dios con gratitud y devoción.

Conclusión:

El Salmo 71 es un poderoso testimonio de la fidelidad de Hashem en todas las etapas de la vida, inspirándonos a confiar en Su justicia y a transmitir Su grandeza a las generaciones futuras, mientras nos apoyamos en Su fortaleza hasta el final de nuestros días.