Salmo 34

El Salmo 34 es una alabanza de David por la protección de Hashem y la bendición que reciben los justos. Descubre cómo este salmo ofrece consuelo y esperanza a quienes confían en Dios.

Resumen del Salmo 34

El Salmo 34 es un himno de agradecimiento de David por la protección divina después de ser librado de sus enemigos. Comienza con una declaración de alabanza continua a Hashem, instando a los justos a unirse en la glorificación de Su nombre.

David relata cómo Hashem lo escuchó y lo rescató de todas sus angustias. El salmo destaca que los que buscan refugio en Hashem nunca serán avergonzados ni desamparados.

Además, describe cómo los ojos de Hashem están sobre los justos, y que Él escucha sus clamores, protegiéndolos de todo mal.

El salmo concluye con una afirmación de que los malvados enfrentarán la justicia divina, mientras que los que confían en Hashem serán redimidos.


Puntos importantes del Salmo 34

  1. Alabanza continua a Hashem: David proclama su intención de alabar a Hashem en todo momento y anima a los justos a glorificar el nombre de Dios juntos.
  2. Refugio y protección divina: David describe cómo Hashem escucha y libra a aquellos que lo buscan, protegiéndolos de sus miedos y angustias.
  3. Los ojos de Hashem sobre los justos: El salmo subraya que Hashem cuida de los justos, escucha sus clamores y está siempre cerca para salvarlos.
  4. Castigo a los malvados: Aunque los malvados pueden prosperar temporalmente, el salmo asegura que enfrentarán la justicia divina y no escaparán de su destino.
  5. Redención para los que confían: Los justos, aunque sufran, serán redimidos y protegidos por Hashem, quien nunca los abandona.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 34

Rashi:

  • «Bendeciré a Hashem en todo tiempo» (V.2): Rashi explica que David promete alabar a Hashem no solo en tiempos de éxito, sino también en momentos de dificultad, reconociendo que todo viene de Dios.
  • «Este pobre clamó y Hashem lo escuchó» (V.7): Rashi comenta que David, al referirse a sí mismo como «pobre», muestra su humildad y su dependencia total de la misericordia de Hashem, quien siempre escucha a los humildes que claman por ayuda.

Ibn Ezra:

  • «Engrandezcan a Hashem conmigo» (V.4): Ibn Ezra interpreta que David no quiere alabar solo, sino que invita a los justos a unirse a su alabanza, ya que los actos de Hashem son tan grandes que requieren una glorificación colectiva.
  • «Prueben y vean que Hashem es bueno» (V.9): Ibn Ezra destaca que la bondad de Hashem no solo debe conocerse de manera intelectual, sino que debe experimentarse personalmente para comprender su magnitud.

Radak:

  • «Los ojos de Hashem están sobre los justos» (V.16): Radak señala que Hashem cuida especialmente de los que siguen Sus caminos, asegurándose de que no caigan en desgracia. Sus ojos están constantemente vigilando a los que le son fieles.
  • «Muchos son los males del justo» (V.20): Radak interpreta que, aunque los justos pueden enfrentar dificultades y sufrimientos, Hashem los rescata de todos ellos, protegiendo su integridad.

Malbim:

  • «Este pobre clamó» (V.7): Malbim enfatiza que David habla desde su propia experiencia de sufrimiento y rescate, mostrando que Hashem responde a los clamores sinceros, especialmente cuando se está en una posición de humildad.
  • «El ángel de Hashem acampa alrededor de los que le temen» (V.8): Malbim señala que el «ángel» representa la protección divina constante que rodea a los que temen a Hashem. Esta protección es tanto física como espiritual, preservándolos de los peligros.

Metzudat David:

  • «El ángel de Hashem acampa» (V.8): Metzudat David explica que la protección divina es comparable a un ejército acampando alrededor de una ciudad, brindando seguridad a los que confían en Hashem.
  • «Él guarda todos sus huesos, ni uno de ellos será quebrado» (V.21): Metzudat David comenta que este versículo simboliza la protección total de Hashem sobre el cuerpo y alma de los justos, asegurando que no sufran daños irreparables.

Meíri:

  • «Prueben y vean que Hashem es bueno» (V.9): Meíri destaca la invitación a experimentar personalmente la bondad de Hashem. No es suficiente escuchar sobre la bondad de Dios; es necesario vivirla para comprender su poder.
  • «Muchos son los males del justo» (V.20): Meíri enfatiza que los justos no están exentos de dificultades, pero su confianza en Hashem les permite superarlas, sabiendo que la protección divina está siempre presente.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 34

  • Talmud Bavli, Berajot 6b: El Talmud menciona este salmo en el contexto de la importancia de la alabanza constante a Hashem. Los sabios enseñan que David decidió alabar a Dios en todo momento, mostrando que el reconocimiento de la bondad de Hashem no debe limitarse a tiempos de prosperidad.
  • Midrash Tehilim 34: El Midrash destaca que este salmo fue compuesto por David después de haber escapado del rey Abimelec, mostrando la gratitud de David por la protección divina en medio de situaciones aparentemente imposibles. El Midrash subraya que Hashem escucha y responde a los humildes.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 34

El Salmo 34 está relacionado con las sefirot de Jesed (bondad) y Guevurá (severidad). Jesed se manifiesta en la constante bondad de Hashem hacia los justos, quienes son protegidos y redimidos de sus angustias. La misericordia de Hashem se extiende a todos aquellos que confían en Él y claman por Su ayuda.

Guevurá se refleja en el juicio y la justicia que Hashem impone sobre los malvados. Aunque los malvados pueden parecer prósperos temporalmente, su destino final es el castigo divino. Esta combinación de bondad hacia los justos y juicio para los malvados muestra el equilibrio perfecto del poder divino.


El Salmo 34 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 34 se conecta con los principios de confianza y protección divina que se encuentran en la Torá. En Éxodo («Shemot» שְׁמוֹת) 14:13-14, cuando los israelitas enfrentan el peligro del ejército egipcio, Moshé les dice que «vean la salvación de Hashem». Del mismo modo, David proclama en este salmo que los que confían en Hashem y buscan Su refugio experimentarán Su salvación.

Asimismo, en Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 33:29, se alaba al pueblo de Israel por ser «bendecidos» porque Hashem es su escudo y protector. Este mismo tema de protección divina está presente en el Salmo 34, donde David enfatiza que Hashem protege a los que confían en Él.


Costumbres y usos asociados al Salmo 34

El Salmo 34 se recita en momentos de agradecimiento y reflexión sobre la bondad y la protección divina. Es apropiado para oraciones de gratitud después de haber sido rescatado de un peligro o tras superar una dificultad. También es utilizado en momentos de angustia, cuando una persona busca refugio y protección en Hashem.

Este salmo es adecuado para aquellos que desean expresar confianza en Hashem y reconocer que, aunque enfrenten dificultades, Dios siempre los protegerá y librará de todo mal.


Lecciones del Salmo 34 para la vida práctica

  1. Alabar a Hashem en todo momento: David nos enseña que la alabanza a Hashem debe ser continua, no solo en tiempos de prosperidad, sino también en momentos de prueba y dificultad.
  2. Buscar refugio en Hashem: El salmo destaca la importancia de confiar en Dios en medio de la angustia, sabiendo que aquellos que lo buscan nunca serán desamparados.
  3. Confiar en la justicia divina: Aunque los malvados puedan prosperar temporalmente, el salmo nos recuerda que la justicia de Hashem eventualmente prevalecerá, mientras que los justos serán redimidos y protegidos.

Conclusión

El Salmo 34 es una poderosa expresión de alabanza y gratitud de David por la protección y el refugio que Hashem le ha brindado en momentos de angustia.

A través de este salmo, aprendemos a confiar en la misericordia y la justicia divina, sabiendo que Hashem siempre escucha a los que claman a Él y protege a los justos.

Aunque enfrentemos dificultades, podemos estar seguros de que los que buscan a Hashem nunca serán desamparados, y que Su bondad nos rodea en todo momento.