Salmo 31

El Salmo 31 es una súplica de David por refugio y liberación, donde expresa su confianza en Hashem en medio de la angustia. Descubre cómo este salmo refleja la fe en la protección y redención divina.

Resumen del Salmo 31

El Salmo 31 es una súplica apasionada en la que David clama a Hashem por refugio y protección frente a sus enemigos. David describe su angustia emocional y física, pero reafirma su confianza en Hashem, quien es su fortaleza y roca.

A pesar de estar rodeado de adversarios y sentirse rechazado por sus propios amigos, David confía en la redención y protección divina. Pide que Hashem lo libre de las manos de sus enemigos y de aquellos que lo persiguen.

El salmo concluye con una declaración de esperanza y alabanza, confiando en que Hashem recompensa a los fieles y protege a los que confían en Él.


Puntos importantes del Salmo 31

  1. Refugio y confianza en Hashem: David clama a Hashem por refugio, describiendo a Dios como su roca y fortaleza, en quien confía plenamente.
  2. Angustia emocional y física: David relata su sufrimiento, sintiéndose olvidado y rechazado por amigos y enemigos, pero nunca pierde la esperanza en la ayuda divina.
  3. Súplica por liberación: David pide ser liberado de las manos de sus enemigos y de aquellos que lo persiguen, confiando en que Hashem lo rescatará.
  4. Alabanza por la fidelidad de Hashem: A pesar de las dificultades, David concluye con una alabanza a Hashem, agradeciendo por Su misericordia y asegurando que los justos serán recompensados.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 31

Rashi:

  • «En Ti, Hashem, me he refugiado» (V.2): Rashi explica que David describe a Hashem como su refugio constante, a quien se dirige en busca de protección frente a los peligros y enemigos que lo rodean.
  • «En tu mano encomiendo mi espíritu» (V.6): Rashi comenta que este versículo expresa la plena confianza de David en Hashem, entregándole su vida y alma, sabiendo que Dios es su protector y guardián.

Ibn Ezra:

  • «Sácame de la trampa que han tendido para mí» (V.5): Ibn Ezra señala que los enemigos de David habían tendido trampas y complots en su contra, pero él confía en que Hashem lo librará de sus engaños y conspiraciones.
  • «Has puesto mis pies en un lugar espacioso» (V.9): Ibn Ezra interpreta que este versículo simboliza la libertad y seguridad que David siente al ser rescatado de sus problemas, llevándolo de la angustia a un espacio de paz y alivio.

Radak:

  • «Ten misericordia de mí, Hashem, porque estoy angustiado» (V.10): Radak comenta que David no solo está angustiado emocionalmente, sino también físicamente, y que esta súplica es un llamado desesperado a Hashem para que lo alivie de sus sufrimientos.
  • «Mi vida está gastada de dolor» (V.11): Radak explica que David describe su condición como una vida consumida por el sufrimiento, tanto por las amenazas externas de sus enemigos como por el dolor interno que experimenta.

Malbim:

  • «Mi fortaleza y mi roca» (V.4): Malbim destaca que David ve en Hashem no solo un refugio temporal, sino una base sólida sobre la cual puede construir su confianza. La roca simboliza la estabilidad y seguridad que David encuentra en Dios.
  • «Amad a Hashem, todos Sus justos» (V.24): Malbim comenta que David exhorta a los justos a amar a Hashem, reconociendo que aquellos que confían en Dios serán recompensados con protección y bendiciones.

Metzudat David:

  • «Encomiendo mi espíritu» (V.6): Metzudat David interpreta que este versículo refleja una entrega total de David a Hashem, confiando en que, aunque esté en peligro, su vida está en las manos de Dios.
  • «Sé fuerte y anímese vuestro corazón» (V.25): Metzudat David señala que David anima a todos los fieles a ser fuertes y a no perder la esperanza, recordándoles que Hashem siempre recompensa a los que confían en Él.

Meíri:

  • «Me has redimido, Hashem, Dios fiel» (V.6): Meíri subraya que David reconoce la redención constante de Hashem a lo largo de su vida, agradeciendo a Dios por Su fidelidad incluso en tiempos de angustia.
  • «Amad a Hashem» (V.24): Meíri destaca la importancia de la gratitud y el amor hacia Hashem, recordando que aquellos que confían en Él recibirán la protección y el favor divino.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 31

  • Talmud Bavli, Shabat 32a: El Talmud menciona este salmo en el contexto de la confianza absoluta que los justos deben tener en Hashem, incluso en momentos de angustia. Los sabios explican que David, a pesar de su sufrimiento, nunca dejó de confiar en la protección divina.
  • Midrash Tehilim 31: El Midrash señala que este salmo fue recitado por David en momentos de gran peligro, cuando fue perseguido por sus enemigos. El Midrash enfatiza la fe inquebrantable de David en la salvación de Hashem, aun cuando sus circunstancias parecían desesperadas.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 31

El Salmo 31 se relaciona con las sefirot de Netzaj (victoria) y Jesed (bondad). Netzaj se refleja en la perseverancia de David, quien, a pesar de sus pruebas y dificultades, sigue confiando en la victoria que Hashem le otorgará sobre sus enemigos. Esta confianza en la victoria se fundamenta en la protección divina.

Jesed se manifiesta en la misericordia de Hashem hacia David. Aunque David está rodeado de peligros y enemigos, confía en la bondad de Hashem, quien lo redime y lo salva una y otra vez, mostrando Su misericordia inagotable.


El Salmo 31 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 31 se conecta con los temas de confianza en Hashem que se encuentran en la Torá. En Éxodo («Shemot» שְׁמוֹת) 14:14, el pueblo de Israel es instruido a confiar en Hashem cuando enfrenta al ejército egipcio, recordándoles que Hashem luchará por ellos. Del mismo modo, David expresa su confianza en que Hashem lo rescatará de sus enemigos, incluso cuando las circunstancias parezcan desfavorables.

Asimismo, el versículo «En tu mano encomiendo mi espíritu» resuena con las palabras del patriarca Yaakov en Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 49:18, donde también encomienda su vida a la salvación de Hashem.


Costumbres y usos asociados al Salmo 31

El Salmo 31 es recitado en momentos de angustia y peligro, cuando una persona busca la protección de Hashem frente a adversarios o situaciones difíciles. Es comúnmente utilizado en oraciones por salvación y liberación, ya sea de enemigos físicos o de angustias internas.

Este salmo también se puede recitar cuando se enfrenta a la enfermedad o la incertidumbre, pidiendo a Hashem que actúe como refugio y protector.


Lecciones del Salmo 31 para la vida práctica

  1. Confiar en Hashem como refugio: David nos enseña que, aun en los momentos más difíciles, debemos buscar refugio en Hashem, confiando en Su protección y salvación.
  2. Clamar a Hashem en tiempos de angustia: El salmo nos recuerda que, cuando enfrentamos el dolor o la angustia, debemos clamar a Hashem y pedir Su misericordia y liberación.
  3. Mantener la esperanza en la recompensa de los justos: A pesar de las pruebas y sufrimientos, el salmo nos anima a seguir confiando en Hashem, sabiendo que Él recompensa a los que permanecen fieles y fuertes en Su camino.

Conclusión

El Salmo 31 es una súplica apasionada de David por refugio y liberación en medio de la angustia. A través de este salmo, aprendemos a confiar en la protección de Hashem, incluso cuando enfrentamos pruebas severas y nos sentimos abandonados por aquellos a nuestro alrededor.

David, con plena fe, entrega su espíritu a Hashem, sabiendo que Su misericordia y fidelidad nunca fallarán. Este salmo nos invita a buscar refugio en Dios en los momentos difíciles y a alabarlo por Su constante protección y redención.