Salmo 24
El Salmo 24 proclama la soberanía de Hashem sobre la creación y describe quiénes son dignos de entrar en Su santuario. Descubre cómo este salmo revela la grandeza de Dios y los requisitos para acercarse a Su presencia.
1 De David, un Salmo: Del Eterno es la tierra y cuanto ella contiene; el mundo y los que en él habitan.
2 Porque sobre los mares Él la fundó, y sobre los ríos la afirmó.
3 ¿Quién podrá subir a la montaña del Eterno, y quién podrá estar en Su lugar santo?
4 Aquel que tiene manos limpias y un corazón puro, que no haya usado Mi Nombre en vano ni jurado falsamente.
5 Este recibirá una bendición del Eterno, y benevolencia de Dios, su salvador.
6 Tal es la generación de quienes Lo buscan, los hijos de Yaacov que buscan Tu rostro siempre.
7 Alzad, portales, vuestras cabezas, y sed alzadas, puertas eternas, para que el Rey glorioso pueda entrar.
8 ¿Quién es el Rey glorioso? El Eterno, fuerte y poderoso; Eterno, poderoso en batalla.
9 Alzad vuestras cabezas, portales; alzadlas, puertas eternas, para que el Rey glorioso pueda entrar.
10 ¿Quién es el Rey glorioso? Eterno de las huestes, El es el Rey glorioso por toda la eternidad.
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Resumen del Salmo 24
El Salmo 24 es una declaración de la soberanía absoluta de Hashem sobre toda la creación. David comienza proclamando que la tierra y todo lo que hay en ella pertenece a Hashem, quien la fundó sobre los mares.
Luego, David plantea una pregunta retórica: ¿quién es digno de ascender al monte de Hashem y de estar en Su lugar santo? La respuesta es que solo aquellos con manos limpias y un corazón puro, que no han jurado en falso ni actuado con engaño, podrán entrar.
El salmo culmina con una celebración de la entrada triunfal de Hashem como el Rey de gloria, quien es fuerte y poderoso en batalla.
Puntos importantes del Salmo 24
- Soberanía de Hashem sobre la creación: David declara que la tierra y todo lo que contiene pertenecen a Hashem, pues Él la estableció.
- Requisitos para acercarse a Hashem: Solo aquellos con pureza de corazón y manos limpias son dignos de acercarse al monte santo de Hashem.
- Rey de gloria: El salmo celebra la entrada triunfal de Hashem como el Rey de gloria, quien es fuerte y poderoso, especialmente en la batalla.
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 24
Rashi:
- «De Hashem es la tierra y todo lo que la llena» (V.1): Rashi comenta que este versículo nos recuerda que todo lo que existe pertenece a Hashem, desde la creación hasta las naciones que habitan en ella. Esto subraya la soberanía total de Dios sobre el universo.
- «¿Quién subirá al monte de Hashem?» (V.3): Rashi señala que la pregunta retórica está dirigida a quienes desean acercarse a Hashem en Su lugar santo, como el Beit HaMikdash (Templo), enfatizando los requisitos de pureza moral.
Ibn Ezra:
- «Fundó la tierra sobre los mares» (V.2): Ibn Ezra interpreta que este versículo se refiere a la creación del mundo, cuando Hashem estableció los cimientos de la tierra sobre las aguas, como se describe en Génesis. Esto simboliza el control divino sobre el caos.
- «Manos limpias y corazón puro» (V.4): Ibn Ezra comenta que las «manos limpias» se refieren a acciones justas, mientras que el «corazón puro» representa la sinceridad y la pureza interna ante Hashem.
Radak:
- «Este es el linaje de quienes lo buscan» (V.6): Radak señala que los que buscan a Hashem con sinceridad y rectitud son los verdaderos herederos de la bendición divina. Ellos recibirán la recompensa de estar en la presencia de Hashem.
- «Levantad, oh puertas, vuestras cabezas» (V.7): Radak explica que estas palabras celebran la entrada triunfal del Arca de la Alianza al Templo, donde Hashem, como el Rey de gloria, es recibido con gran reverencia.
Malbim:
- «De Hashem es la tierra» (V.1): Malbim enfatiza que la propiedad absoluta de la tierra por parte de Hashem no solo implica el control físico, sino también la soberanía espiritual. Todo lo que sucede en la creación está bajo Su autoridad.
- «Quien no ha elevado su alma a la falsedad» (V.4): Malbim comenta que este versículo se refiere a aquellos que no buscan ídolos o falsos dioses, y que no se han dejado corromper por engaños, ya que solo los justos pueden estar en la presencia de Hashem.
Metzudat David:
- «Levantad, oh puertas» (V.7): Metzudat David explica que este llamado a las puertas es simbólico de la entrada del Rey de gloria, representado por el Arca de la Alianza. Este versículo también apunta a una futura redención mesiánica, cuando Hashem será reconocido como el Rey de toda la tierra.
Meíri:
- «El Rey de gloria» (V.10): Meíri destaca que el «Rey de gloria» es Hashem, quien se manifiesta en poder y majestad tanto en el ámbito físico como espiritual. Este título celebra la grandeza de Hashem al entrar en Su templo.
- «Fundó la tierra sobre los mares» (V.2): Meíri señala que este versículo subraya el control divino sobre los elementos naturales, especialmente el agua, que en la Torá es un símbolo de caos. Hashem trae orden y estabilidad a Su creación.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 24
- Talmud Bavli, Shabat 30a: El Talmud menciona este salmo en el contexto del respeto que se debe tener al acercarse al Templo. Los sabios explican que solo aquellos que son moralmente rectos y puros pueden entrar en la casa de Hashem, destacando la importancia de la pureza de acciones y corazón.
- Midrash Tehilim 24: El Midrash reflexiona sobre la conexión entre la creación del mundo y el derecho de Hashem a gobernar sobre él. Se enfatiza que la humanidad, como parte de la creación, debe vivir de acuerdo con las leyes de Hashem para ser dignos de Su presencia.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 24
El Salmo 24 está vinculado con las sefirot de Yesod (fundamento) y Maljut (reino). Yesod se manifiesta en el fundamento sólido sobre el que Hashem creó la tierra, estableciéndola sobre las aguas. La estabilidad de la creación refleja el poder divino para crear orden a partir del caos.
Maljut, que representa la soberanía divina, es el tema central del salmo. Hashem es el Rey de gloria, quien gobierna sobre toda la creación. La entrada triunfal de Hashem en el Templo es una expresión de Su reinado sobre el mundo, y Su presencia entre los justos demuestra Su gobierno eterno.
El Salmo 24 y su relación con la Torá y el Tanaj
El Salmo 24 se relaciona con los primeros capítulos de Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית), donde se describe la creación de la tierra, fundada sobre las aguas. Este salmo celebra el mismo poder creativo de Hashem, destacando Su dominio absoluto sobre todo lo que ha creado.
Asimismo, en Éxodo («Shemot» שְׁמוֹת) 25:8, donde Hashem ordena la construcción del Mishkán (Tabernáculo) para que Él habite entre Su pueblo, se establece un paralelo con el salmo, donde se describe a Hashem entrando en Su lugar santo. La pureza requerida para acercarse al monte santo de Hashem es similar a las leyes de pureza que se exigen para estar cerca del Mishkán y, más tarde, del Templo.
Costumbres y usos asociados al Salmo 24
El Salmo 24 se recita en varias ocasiones, especialmente durante los servicios de Rosh Hashaná y Yom Kipur, cuando se enfatiza la soberanía de Hashem y la importancia de la pureza del corazón. También se utiliza en la ceremonia de abrir el Arca durante la lectura de la Torá, simbolizando la entrada de la presencia de Hashem entre Su pueblo.
En el contexto de la celebración del Shabat, el salmo se recita para recordar que Hashem es el dueño de toda la creación, y que el descanso del Shabat refleja Su dominio sobre el mundo.
Lecciones del Salmo 24 para la vida práctica
- Reconocer la soberanía de Hashem: El salmo nos enseña que todo lo que hay en la tierra pertenece a Hashem, y debemos vivir conscientes de Su soberanía y control sobre la creación.
- Buscar la pureza moral: Solo aquellos con manos limpias y corazones puros pueden acercarse a Hashem. Debemos esforzarnos por vivir con rectitud y sinceridad en nuestras acciones y pensamientos.
- Alabanza a Hashem como Rey: Debemos proclamar la grandeza de Hashem y Su dominio sobre el mundo, reconociendo que Él es el Rey de gloria, fuerte y poderoso, que merece nuestra adoración.
Conclusión
El Salmo 24 proclama la soberanía de Hashem sobre toda la creación y describe los requisitos para acercarse a Su presencia. David nos enseña que solo aquellos que viven con pureza de corazón y acciones pueden estar en el lugar santo de Hashem.
Este salmo también celebra la entrada triunfal de Hashem como el Rey de gloria, fuerte y poderoso, recordándonos Su dominio absoluto sobre el universo.
