Salmo 1

Fue el primer salmo escrito por el rey David, compuesto por solo 6 versículos cortos. Por lo cual podemos ver que, en su tiempo de vida, fueron los pensamientos más importantes que considero dignos de compartir, dándole prioridad a las enseñanzas contenidas en él, para darlo a conocer a todo el que lo leyera, con el fin de tener una guía para alcanzar la recompensa que serán participes los justos (Tzadiquim)

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Resumen del Salmo 1

El Salmo 1 introduce los temas centrales del libro de los Tehilim, presentando un fuerte contraste entre el justo, que sigue los caminos de Hashem y medita en Su Torá, y el impío, que sigue el consejo de los malvados.

El justo es comparado con un árbol fructífero plantado junto a corrientes de aguas, una imagen de estabilidad y prosperidad. En contraste, los malvados son como el tamo que el viento dispersa, sin arraigo ni valor duradero.

El salmo concluye con la afirmación de que Hashem conoce y protege el camino de los justos, mientras que el destino de los impíos es la destrucción.


Puntos importantes del Salmo 1

  1. El justo se aparta del mal: El salmo comienza describiendo al hombre bienaventurado como aquel que evita el consejo de los malvados, el camino de los pecadores y la compañía de los burladores (versículo 1).
  2. La importancia de la Torá: El justo encuentra su deleite en la Torá de Hashem y medita en ella día y noche. Este es el centro de su vida espiritual y su fuente de fuerza (versículo 2).
  3. El justo es como un árbol fructífero: El salmo utiliza la metáfora del árbol plantado junto a corrientes de aguas para describir la estabilidad y el crecimiento constante del justo, quien prospera en todo lo que hace (versículo 3).
  4. El destino de los malvados: Los impíos, en cambio, son comparados con el tamo que el viento dispersa, una imagen de inestabilidad y futilidad. Los malvados no pueden mantenerse firmes en el juicio divino (versículos 4-5).
  5. Conocimiento divino del camino de los justos: Hashem conoce íntimamente el camino de los justos y asegura su prosperidad. Sin embargo, la senda de los impíos está destinada a perecer (versículo 6).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 1

Rashi:

  • «Bienaventurado el hombre» (v. 1): Rashi explica que este «hombre» se refiere a aquel que elige no involucrarse con los malvados ni adoptar sus caminos, sino que se separa para dedicarse al estudio y cumplimiento de la Torá.

Ibn Ezra:

  • «Sino que en la Torá de Hashem está su delicia» (v. 2): Ibn Ezra señala que el verdadero gozo del justo proviene de su estudio y observancia de la Torá. Su meditación constante en la Torá de Hashem es lo que lo mantiene firme y lo protege de caer en el mal.

Radak:

  • «Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas» (v. 3): Radak comenta que esta imagen del árbol plantado cerca del agua simboliza la constante renovación y vitalidad que tiene el justo al nutrirse espiritualmente de la Torá, de la misma manera que un árbol recibe sus nutrientes del agua.

Malbim:

  • «No así los impíos» (v. 4): Malbim enfatiza que la comparación de los malvados con el tamo destaca su falta de estabilidad y valor. Mientras que el justo está enraizado en la Torá, los impíos son inútiles y serán dispersados por el viento, sin propósito o permanencia.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 1

  • Talmud Bavli, Avodá Zará 19b: El Talmud utiliza este salmo para enfatizar la importancia de estudiar la Torá día y noche. Los sabios enseñan que la meditación constante en la Torá no solo fortalece el espíritu, sino que también actúa como protección contra las influencias negativas.
  • Midrash Tehilim 1: El Midrash interpreta este salmo como un recordatorio de que el verdadero éxito y prosperidad provienen de seguir el camino de la Torá. Mientras que los malvados parecen prosperar momentáneamente, su éxito es efímero y carece de la solidez que proporciona la justicia.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 1

En la Cábala, el Salmo 1 refleja el concepto de Biná (entendimiento), que está vinculado a la meditación y al estudio profundo de la Torá. El justo que se deleita en la Torá y medita en ella día y noche simboliza la conexión con Biná, la fuente de sabiduría que alimenta el alma y la mantiene en equilibrio y prosperidad.

El árbol plantado junto a corrientes de agua también se relaciona con la sefirá de Yesod (fundamento), que representa el canal a través del cual las bendiciones divinas fluyen hacia el mundo. Así como un árbol necesita agua para florecer, el justo necesita la Torá para prosperar espiritualmente y materialmente.

Los impíos, que son comparados con el tamo que el viento dispersa, reflejan el concepto del Sitra Ajra (el «otro lado»), las fuerzas de la inestabilidad y el caos que existen fuera del equilibrio divino. Mientras que los justos se alinean con las fuerzas divinas de creación y orden, los malvados son barridos por el viento del desorden espiritual.


El Salmo 1 y su relación con la Toraj y el Tanaj

El Salmo 1 está profundamente conectado con las enseñanzas de la Torá. En Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 6:6-9, se ordena a los hijos de Israel a meditar en las palabras de Hashem día y noche y a inculcarlas en sus corazones. Esta instrucción refleja el mismo mensaje que se encuentra en el Salmo 1, donde el justo se deleita en la Torá y la medita constantemente.

La imagen del justo como un árbol que prospera recuerda el jardín del Edén en Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 2:9, donde los árboles representan la vida y el sustento divino. Al igual que el árbol del salmo está plantado junto a corrientes de agua, los árboles del Edén simbolizan la fuente de vida que proviene directamente de Hashem.

Además, el contraste entre el destino de los justos y los malvados recuerda las advertencias de Levítico («Vayikrá» וַיִּקְרָא) 26, donde Hashem promete bendiciones a aquellos que siguen Sus mandamientos, pero maldiciones a aquellos que se apartan de ellos.


Costumbres y usos asociados al Salmo 1

El Salmo 1 es frecuentemente recitado como una introducción a los Tehilim y es utilizado en momentos de reflexión sobre la importancia de seguir los caminos de Hashem. Es especialmente significativo para aquellos que desean fortalecer su compromiso con el estudio de la Torá y la vida recta.

Se recita en ocasiones de estudio y en eventos importantes donde se busca la bendición de Hashem sobre los esfuerzos justos. También se utiliza en momentos de introspección, cuando uno desea evaluar sus caminos y asegurarse de que están alineados con la voluntad divina.


Lecciones del Salmo 1 para la vida práctica

  1. Evitar las influencias negativas: El salmo enseña que el primer paso hacia la justicia es evitar las influencias negativas de los impíos, pecadores y burladores. Debemos elegir nuestras compañías y consejos con cuidado, para no desviarnos del camino correcto.
  2. Meditar en la Torá: El salmo subraya la importancia de encontrar placer en el estudio de la Torá y en meditar en ella constantemente. La Torá es una fuente de vida y prosperidad espiritual que nutre a aquellos que la siguen.
  3. Estabilidad y prosperidad del justo: El justo es comparado con un árbol plantado junto a corrientes de aguas, lo que refleja la estabilidad, el crecimiento y la prosperidad que resultan de seguir los caminos de Hashem. Esto nos enseña que el verdadero éxito proviene de vivir una vida de rectitud y conexión con Dios.
  4. El destino de los malvados: El salmo nos advierte que los malvados, aunque parezcan prosperar temporalmente, no tienen raíces firmes y eventualmente perecerán. Esto nos recuerda que el camino del mal nunca conduce a un destino duradero o satisfactorio.

Conclusión

El Salmo 1 establece un contraste claro entre los justos y los malvados, mostrándonos que la clave para la prosperidad y la estabilidad espiritual es seguir el camino de Hashem y meditar en Su Toraj día y noche.

Este salmo nos anima a vivir una vida de rectitud, evitando las influencias negativas y confiando en que Hashem conoce y bendice el camino de los justos. Al recitar este salmo, reafirmamos nuestra devoción a la Torá y nuestra esperanza en las promesas de Hashem para aquellos que siguen Su voluntad.