Salmo 46

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Resumen del Salmo 46

El Salmo 46 es un cántico de confianza en Hashem como refugio y fortaleza en tiempos de crisis. A lo largo del salmo, se describe la seguridad que proporciona la presencia divina, incluso cuando las fuerzas de la naturaleza y las naciones parecen estar fuera de control.

Los primeros versículos aseguran que no hay necesidad de temer, aunque la tierra tiemble o los mares se agiten. Se menciona la ciudad santa de Dios, Jerusalén, donde Su presencia trae paz y protección.

A pesar de las amenazas de guerra y destrucción, Hashem es descrito como quien pone fin a los conflictos y es exaltado entre todas las naciones. El salmo culmina con la exhortación a «estar quietos» y reconocer que Hashem es Dios, soberano sobre la tierra.


Puntos importantes del Salmo 46

  1. Hashem como refugio y fortaleza: El salmista proclama que Hashem es nuestro refugio seguro en momentos de angustia y peligro, y que podemos confiar plenamente en Su protección.
  2. Confianza en tiempos de caos: A pesar de las convulsiones de la naturaleza o las amenazas de guerra, el salmo asegura que no debemos temer, ya que Hashem es quien controla todo.
  3. La paz en la ciudad de Dios: Se describe la ciudad santa, Jerusalén, como el lugar donde Dios mora, proporcionando estabilidad y paz, incluso en tiempos de crisis.
  4. Hashem pone fin a las guerras: A lo largo del salmo, se muestra a Hashem como el que desarma las naciones, detiene los conflictos y establece la paz.
  5. Reconocer la soberanía de Hashem: El salmo exhorta a estar quietos y confiar en la soberanía de Hashem, recordando que Él es exaltado entre las naciones y gobierna sobre toda la tierra.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 46

Rashi:

  • «Dios es nuestro refugio y fortaleza» (V.2): Rashi comenta que este versículo nos enseña que, en tiempos de crisis, debemos recordar que Hashem es nuestro lugar seguro, un refugio al que podemos acudir en busca de protección.
  • «Las naciones se alborotan, los reinos tiemblan» (V.7): Rashi señala que las amenazas de las naciones y los reinos no son motivo de temor, ya que Hashem siempre prevalece, haciendo que Su voluntad se cumpla.

Ibn Ezra:

  • «No temeremos aunque la tierra se conmueva» (V.3): Ibn Ezra explica que, aunque el mundo parezca estar en caos, el salmista alienta a mantener la fe en Hashem, quien controla las fuerzas de la naturaleza y las situaciones humanas.
  • «Dios está en medio de ella, no será conmovida» (V.6): Ibn Ezra interpreta este versículo como una referencia a Jerusalén, la ciudad donde mora Hashem. Su presencia asegura que, a pesar de las amenazas, la ciudad será protegida.

Radak:

  • «Los ríos alegran la ciudad de Dios» (V.5): Radak explica que los ríos son un símbolo de la gracia y bendición de Hashem que fluyen hacia Jerusalén, proporcionando paz y alegría a sus habitantes.
  • «Estad quietos y sabed que yo soy Dios» (V.11): Radak comenta que este versículo es una exhortación a detenerse en medio del caos y confiar en la soberanía de Hashem, quien controla todo y hará que Su voluntad prevalezca.

Malbim:

  • «El Señor de los Ejércitos está con nosotros» (V.8): Malbim interpreta que, aunque las naciones se levanten en conflicto, el salmo asegura que Hashem, quien gobierna sobre los ejércitos celestiales, está siempre con Su pueblo para defenderlo.
  • «Hace cesar las guerras» (V.10): Malbim señala que Hashem no solo detiene las guerras entre las naciones, sino que Su poder y autoridad traen la paz y eliminan la violencia.

Metzudat David:

  • «No temeremos aunque la tierra se conmueva» (V.3): Metzudat David destaca que, incluso en medio de los mayores desastres naturales, aquellos que confían en Hashem no tienen por qué temer, ya que Él está con ellos para protegerlos.
  • «Dios está en medio de ella, no será conmovida» (V.6): Metzudat David explica que la presencia de Hashem en Jerusalén asegura su protección, manteniéndola firme frente a cualquier amenaza.

Meíri:

  • «Dios es nuestro refugio y fortaleza» (V.2): Meíri comenta que este versículo es un recordatorio de que, en tiempos de crisis personal o nacional, Hashem es siempre el protector de Su pueblo.
  • «Estad quietos y sabed que yo soy Dios» (V.11): Meíri subraya que este versículo es una invitación a confiar en la providencia divina, dejando de lado el miedo y confiando en que Hashem está en control de todas las cosas.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 46

  • Midrash Tehilim 46: El Midrash interpreta este salmo como una expresión de confianza en la protección de Hashem durante los tiempos de guerra y crisis. El Midrash destaca que, aunque las naciones se levanten contra Israel, Hashem es su refugio y fortaleza, y Su protección nunca falla.
  • Talmud Bavli, Sotá 41a: El Talmud cita este salmo para enfatizar que, en tiempos de angustia, no debemos buscar solo soluciones humanas, sino que debemos confiar en que Hashem es quien pone fin a los conflictos y establece la paz.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 46

El Salmo 46 se vincula con las sefirot de Netzaj (eternidad y victoria) y Yesod (fundamento y estabilidad). Netzaj se refleja en la confianza inquebrantable del salmista en que Hashem es eternamente victorioso, protegiendo a Su pueblo frente a las amenazas externas, ya sea de la naturaleza o de las naciones. Esta victoria es eterna y muestra la constancia de la ayuda divina.

Yesod se manifiesta en la estabilidad y firmeza que proporciona la presencia de Hashem, especialmente en Jerusalén, la ciudad donde mora. A pesar del caos externo, la ciudad de Dios permanece firme, un símbolo de la conexión inmutable entre el cielo y la tierra.


El Salmo 46 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 46 está en consonancia con los principios de confianza en Hashem que se enseñan en la Torá. En Éxodo («Shemot» שְׁמוֹת) 14:14, cuando los israelitas enfrentan la amenaza del ejército egipcio, Moshé les dice: «Hashem peleará por ustedes, y ustedes permanecerán en silencio», lo que refleja el mismo llamado a confiar en la protección divina que se menciona en el Salmo 46.

Además, en Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 20:4, se asegura al pueblo que Hashem va con ellos para luchar contra sus enemigos y darles la victoria, un tema que también se resalta en este salmo, donde Dios es quien pone fin a los conflictos y trae la paz.


Costumbres y usos asociados al Salmo 46

El Salmo 46 es recitado en momentos de crisis personal o colectiva, cuando se busca consuelo y confianza en la protección de Hashem. Es especialmente adecuado en tiempos de guerra, desastres naturales o conflictos, cuando se necesita recordar que Hashem es un refugio seguro y un defensor constante.

Este salmo también se puede recitar en oraciones de agradecimiento después de que ha pasado un momento difícil, reconociendo que Hashem estuvo presente como un refugio y fortaleza.


Lecciones del Salmo 46 para la vida práctica

  1. Confiar en Hashem en tiempos de crisis: El salmo nos enseña que, aunque el mundo esté lleno de caos y conflictos, podemos confiar en que Hashem es nuestro refugio y protector.
  2. No temer frente a las amenazas: Aunque las naciones se levanten o la naturaleza se conmueva, el salmo nos anima a no tener miedo, sabiendo que Hashem está en control.
  3. Buscar la paz a través de Hashem: El salmo nos recuerda que la paz verdadera proviene de Hashem, quien es capaz de poner fin a los conflictos y llevar estabilidad a nuestras vidas y al mundo.

Conclusión

El Salmo 46 es una poderosa declaración de confianza en la protección y fortaleza de Hashem en tiempos de crisis. A través de este salmo, se nos enseña a confiar en que, aunque el mundo esté en caos, Hashem es nuestro refugio seguro y nunca nos abandonará.

La exhortación a «estar quietos» y reconocer la soberanía de Dios nos invita a dejar de lado el miedo y confiar plenamente en Su poder para traer paz y estabilidad.

Este salmo nos recuerda que, aunque enfrentemos desafíos y dificultades, la presencia de Hashem está con nosotros, protegiéndonos y guiándonos hacia la paz.