Salmo 39

____________________________________________

Resumen del Salmo 39

El Salmo 39 es una reflexión profunda de David sobre la fragilidad de la vida humana y la inevitabilidad de la muerte. David comienza el salmo expresando su decisión de guardar silencio frente a sus enemigos para evitar pecar con sus palabras.

Sin embargo, a medida que medita sobre la brevedad de la vida, su angustia crece y finalmente clama a Hashem para que le muestre cuán efímera es la existencia humana. David compara la vida a un suspiro y destaca la vanidad de los esfuerzos humanos.

A pesar de su sufrimiento, David expresa su esperanza en Hashem y pide ser liberado del castigo y las pruebas, reconociendo que solo en Hashem puede encontrar consuelo y redención.


Puntos importantes del Salmo 39

  1. Silencio y autocontrol: David decide guardar silencio para evitar pecar con sus palabras, incluso cuando enfrenta la provocación de sus enemigos.
  2. Reflexión sobre la brevedad de la vida: David medita sobre la corta duración de la vida humana y lo vano de los esfuerzos terrenales.
  3. La fragilidad del ser humano: La vida es comparada a un suspiro y a una sombra pasajera, lo que subraya la necesidad de depender de Hashem.
  4. Esperanza en Hashem: A pesar de la angustia y el sufrimiento, David expresa su esperanza y confianza en Hashem, reconociendo que solo Él puede brindar consuelo y redención.
  5. Súplica por liberación: David pide a Hashem que lo libre de sus pruebas y le conceda alivio antes de que su vida termine.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 39

Rashi:

  • «Voy a cuidar mis caminos para no pecar con mi lengua» (V.2): Rashi comenta que David decide guardar silencio frente a las provocaciones de sus enemigos, reconociendo que responder con ira solo lo llevaría a pecar.
  • «Muéstrame, Hashem, mi fin y la medida de mis días» (V.5): Rashi explica que David pide a Hashem que le revele cuán breve es su vida para que pueda vivir con una mayor conciencia de su mortalidad y dependa completamente de Dios.

Ibn Ezra:

  • «La vida del hombre es como un suspiro» (V.6): Ibn Ezra señala que la comparación de la vida humana con un suspiro resalta la brevedad y fragilidad de la existencia, recordándonos que nuestros esfuerzos deben centrarse en lo que es eterno y divino.
  • «Solo en ti está mi esperanza» (V.8): Ibn Ezra interpreta que, a pesar de su sufrimiento, David no pierde su fe en Hashem. Al contrario, confía en que solo Dios puede salvarlo de su angustia.

Radak:

  • «El hombre camina como una sombra» (V.7): Radak comenta que la imagen del hombre como una sombra resalta lo temporal de la vida humana. A pesar de los esfuerzos de la humanidad, todo es efímero si no está centrado en Hashem.
  • «Retira de mí tu castigo» (V.11): Radak interpreta que David está pidiendo a Hashem que alivie su sufrimiento, reconociendo que el dolor que experimenta es una forma de corrección, pero que ya ha soportado suficiente.

Malbim:

  • «Guardé silencio incluso del bien» (V.3): Malbim destaca que David, en su autocontrol, decide no solo evitar palabras de enojo, sino incluso palabras de bien, mostrando una contención total para no agravar la situación.
  • «Solo un suspiro es cada hombre, aunque esté de pie» (V.6): Malbim señala que esta imagen refleja la naturaleza ilusoria del poder y la riqueza humanos. Aunque una persona pueda parecer fuerte y estable, su vida es pasajera como un suspiro.

Metzudat David:

  • «Hazme saber cuán efímero soy» (V.5): Metzudat David comenta que David está pidiendo a Hashem que lo haga consciente de la brevedad de su vida, para que pueda concentrarse en lo que realmente importa: su relación con Dios y su comportamiento moral.
  • «Soy extranjero ante ti» (V.13): Metzudat David explica que David se ve a sí mismo como un extranjero en este mundo, destacando que la vida terrenal es solo un tránsito hacia algo mayor, y que su verdadero hogar está con Hashem.

Meíri:

  • «Guardo silencio para no pecar con mi lengua» (V.2): Meíri subraya la importancia de la contención verbal. A través del silencio, David evita caer en el pecado del habla irresponsable, especialmente en momentos de angustia o enojo.
  • «Has corregido al hombre con sufrimiento» (V.12): Meíri interpreta que David reconoce que el sufrimiento es una forma en que Hashem corrige y guía a las personas, ayudándolas a reflexionar sobre sus acciones y a corregir sus caminos.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 39

  • Talmud Bavli, Moed Katán 28a: El Talmud cita este salmo para destacar la brevedad de la vida humana y la importancia de vivir con un sentido de humildad y propósito. Los sabios enseñan que, al reflexionar sobre nuestra mortalidad, podemos centrar nuestras vidas en lo que realmente importa: la justicia y la bondad.
  • Midrash Tehilim 39: El Midrash reflexiona sobre el autocontrol de David, destacando que, incluso en momentos de angustia, David elige guardar silencio para no pecar. El Midrash también subraya la importancia de depender completamente de Hashem, ya que solo Él tiene el poder de redimir y consolar.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 39

El Salmo 39 se vincula con las sefirot de Biná (entendimiento) y Maljut (reino). Biná se manifiesta en la reflexión profunda de David sobre la brevedad de la vida y la necesidad de entender nuestra existencia limitada. A través de la introspección, David llega a una comprensión más profunda de su dependencia de Hashem.

Maljut se refleja en la humildad de David al reconocer que la vida es efímera y que todo lo que tiene depende de la soberanía de Hashem. David reconoce que su vida es solo un tránsito en este mundo y que su verdadero poder proviene de su relación con Dios.


El Salmo 39 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 39 resuena con los temas de humildad y dependencia en Hashem que se encuentran en la Torá. En Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 3:19, se recuerda a la humanidad que «del polvo eres y al polvo volverás», un recordatorio de la naturaleza efímera de la vida humana. David refleja esta misma enseñanza en el Salmo 39, al meditar sobre la brevedad de la vida y la vanidad de los esfuerzos humanos.

Además, en Job («Iyov» אִיּוֹב) 14:1-2, Job expresa una reflexión similar sobre la brevedad de la vida, comparando al hombre con una flor que florece y luego se marchita. Este tema se refleja en el Salmo 39, donde David describe la vida como un suspiro y una sombra pasajera.


Costumbres y usos asociados al Salmo 39

El Salmo 39 se recita en momentos de introspección y reflexión, cuando una persona está enfrentando el sufrimiento o la incertidumbre. Es apropiado para las oraciones de arrepentimiento y humildad, especialmente durante los días de Elul y Yom Kipur, cuando se enfoca en la fragilidad de la vida y en la necesidad de depender de Hashem.

Este salmo también es útil para aquellos que buscan consuelo en tiempos de enfermedad o dolor, cuando reflexionan sobre la mortalidad y la transitoriedad de la vida terrenal.


Lecciones del Salmo 39 para la vida práctica

  1. Vivir con conciencia de la brevedad de la vida: David nos enseña que la vida es efímera y que debemos vivir con un sentido de humildad y propósito, centrando nuestras acciones en lo que es eterno.
  2. Controlar nuestras palabras en momentos de angustia: A través de su autocontrol, David nos recuerda la importancia de ser cuidadosos con nuestras palabras, especialmente cuando estamos enfrentando provocaciones o sufrimiento.
  3. Esperar pacientemente en Hashem: A pesar del sufrimiento y la angustia, el salmo nos anima a esperar con paciencia en la salvación de Hashem, confiando en que solo Él puede brindar consuelo y redención.

Conclusión

El Salmo 39 es una meditación profunda de David sobre la fragilidad de la vida humana y la necesidad de depender completamente de Hashem.

A través de este salmo, David nos enseña a reflexionar sobre la brevedad de nuestra existencia, a vivir con humildad y a confiar en que solo Hashem puede ofrecer consuelo y redención en medio del sufrimiento.

Este salmo nos invita a controlar nuestras palabras, a esperar pacientemente la intervención divina y a vivir con un sentido de propósito y fe en la bondad de Dios.