Salmo 29

El Salmo 29 es una exaltación del poder y la majestad de Hashem manifestada en la naturaleza. Descubre cómo este salmo revela el poder divino a través de la voz de Dios que resuena en toda la creación.

Resumen del Salmo 29

El Salmo 29 es una alabanza que exalta la voz de Hashem como una expresión de Su poder y majestad. David comienza instando a los ángeles y poderosos a atribuir gloria a Hashem, reconociendo Su santidad.

El salmo describe la «voz de Hashem» que resuena sobre las aguas, los truenos y relámpagos, que sacude las montañas y hace temblar la tierra. Esta voz no solo muestra el poder de Dios en la creación, sino también Su control absoluto sobre los elementos naturales.


Puntos importantes del Salmo 29

  1. Exaltación de la majestad de Hashem: David insta a los ángeles y poderosos a dar gloria a Hashem, reconociendo Su grandeza y poder.
  2. La voz de Hashem en la naturaleza: La voz de Hashem se describe como una fuerza poderosa que domina los elementos naturales, como las aguas, los truenos y los relámpagos.
  3. El poder creador de Hashem: La voz divina sacude las montañas, hace temblar los cedros del Líbano y muestra Su dominio sobre la creación.
  4. Paz y fuerza para Su pueblo: El salmo concluye con una súplica para que Hashem bendiga a Su pueblo con fuerza y paz.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 29

Rashi:

  • «Dad a Hashem, hijos de los poderosos» (V.1): Rashi comenta que los «hijos de los poderosos» se refiere a los ángeles y seres celestiales que deben reconocer la gloria y la fuerza de Hashem.
  • «La voz de Hashem sobre las aguas» (V.3): Rashi explica que este versículo se refiere a la creación del mundo, cuando la voz de Hashem separó las aguas y ordenó el cosmos. Esta voz también resuena en los truenos y tormentas.

Ibn Ezra:

  • «Dad a Hashem gloria y poder» (V.1): Ibn Ezra interpreta que el llamado a «dar gloria» significa reconocer abiertamente la fuerza y majestad de Hashem, especialmente a través de las manifestaciones naturales.
  • «Quebranta los cedros del Líbano» (V.5): Ibn Ezra señala que los cedros del Líbano, famosos por su tamaño y fortaleza, son una metáfora de la resistencia de la creación, que se doblega ante la voz de Hashem.

Radak:

  • «La voz de Hashem hace temblar el desierto» (V.8): Radak comenta que la voz de Hashem es tan poderosa que sacude los desiertos más alejados y los montes más altos, demostrando Su dominio sobre toda la tierra.
  • «Hashem bendecirá a Su pueblo con paz» (V.11): Radak interpreta que, tras la demostración de Su poder sobre la naturaleza, Hashem otorga a Su pueblo la paz, mostrándose no solo como un Dios de fuerza, sino también de consuelo y bendición.

Malbim:

  • «La voz de Hashem es poderosa» (V.4): Malbim destaca que la «voz» aquí no es solo física, sino también espiritual. La voz de Hashem representa Su influencia directa sobre el mundo y el alma humana, guiándolos y transformándolos.
  • «En Su templo todo proclama gloria» (V.9): Malbim interpreta que este versículo refleja el reconocimiento universal de la gloria de Hashem en el Templo, donde todos, tanto en el cielo como en la tierra, proclaman Su alabanza.

Metzudat David:

  • «Hashem se sienta como Rey para siempre» (V.10): Metzudat David comenta que este versículo resalta la soberanía eterna de Hashem sobre el mundo, incluso cuando las aguas y los elementos naturales están en movimiento, Él sigue siendo el Rey.
  • «Bendecirá a Su pueblo con paz» (V.11): Metzudat David explica que la paz que Hashem otorga es el resultado de Su protección y poder. Aunque Su voz sacude la creación, Su deseo final es traer paz y bienestar a Israel.

Meíri:

  • «La voz de Hashem sobre las aguas» (V.3): Meíri subraya que este versículo recuerda el poder de Hashem sobre el agua desde la creación del mundo, y cómo ese poder sigue manifestándose en la naturaleza.
  • «El Señor da fuerza a Su pueblo» (V.11): Meíri interpreta que la fuerza que Hashem otorga no solo es física, sino también espiritual, fortaleciendo a Su pueblo en momentos de dificultad y guiándolos hacia la paz.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 29

  • Talmud Bavli, Berajot 59a: El Talmud menciona este salmo en relación con las bendiciones que se recitan al escuchar el trueno y ver relámpagos. Los sabios explican que estas manifestaciones naturales son una muestra del poder de Hashem, que es exaltado en el Salmo 29.
  • Midrash Tehilim 29: El Midrash destaca la voz de Hashem como un símbolo del poder divino que ordena y sostiene el mundo. También menciona que la «voz» de Hashem puede escucharse tanto en la naturaleza como en la revelación de la Torá.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 29

El Salmo 29 está vinculado con las sefirot de Jesed (bondad) y Guevurá (severidad). Jesed se refleja en el hecho de que, aunque la voz de Hashem es poderosa y puede causar destrucción, Su objetivo final es traer paz y bendición a Su pueblo. La bondad de Hashem se manifiesta en Su cuidado constante sobre la creación y en Su deseo de otorgar bienestar a los justos.

Guevurá se manifiesta en la voz de Hashem que sacude los cielos y la tierra, demostrando Su severidad y juicio. Los truenos, relámpagos y terremotos descritos en el salmo son representaciones del poder de Dios, que, a través de Su voz, controla y domina los elementos naturales.


El Salmo 29 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 29 resuena con el relato de la creación en Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 1, donde la voz de Hashem da forma al universo, separando las aguas y estableciendo el orden en la creación. También refleja el poder de Hashem que se manifiesta en los eventos sobrenaturales en el Monte Sinaí, donde los truenos y relámpagos acompañaron la entrega de la Torá.

Asimismo, la descripción de los cedros del Líbano evoca el simbolismo de la fuerza y el poder de la naturaleza, que se encuentra en otros pasajes del Tanaj, como en Isaías 2:13, donde los cedros del Líbano representan la grandeza que se doblega ante Hashem.


Costumbres y usos asociados al Salmo 29

El Salmo 29 es recitado durante la festividad de Shavuot, en el contexto de la celebración de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, donde la voz de Hashem resonó poderosamente. También se recita en Shabat, durante la oración de Kabalat Shabat, como una forma de recordar el poder y majestad de Hashem en la creación.

Este salmo es apropiado para recitar cuando uno desea conectarse con la grandeza y el poder de Hashem, especialmente cuando se experimentan fenómenos naturales como tormentas, truenos o relámpagos.


Lecciones del Salmo 29 para la vida práctica

  1. Reconocer el poder de Hashem en la naturaleza: El salmo nos enseña a ver la voz de Hashem en los fenómenos naturales, recordando que todo en la creación está bajo Su control y dominio.
  2. Equilibrar el poder y la paz de Hashem: Aunque la voz de Hashem es poderosa y puede sacudir la tierra, Su deseo final es bendecir a Su pueblo con paz. Aprendemos que la fuerza divina siempre está acompañada de misericordia y bondad.
  3. Alabar a Hashem por Su majestad: David nos muestra la importancia de reconocer y alabar la grandeza de Hashem, tanto en los cielos como en la tierra, uniéndonos a los ángeles y seres celestiales en Su alabanza.

Conclusión

El Salmo 29 es una exaltación del poder de Hashem manifestado a través de Su voz, que domina la naturaleza y sostiene la creación. David nos enseña a ver la grandeza de Hashem en los fenómenos naturales, y a reconocer Su poder no solo para crear y gobernar, sino también para traer paz y bendición a Su pueblo.

Este salmo nos invita a alabar a Hashem por Su majestad, Su control sobre los elementos y Su deseo de bendecirnos con fortaleza y paz.