Salmo 28
El Salmo 28 es una súplica de David por la ayuda y protección de Hashem, clamando en medio de la angustia y alabando la respuesta divina. Explora cómo este salmo refleja la confianza en Dios como roca y salvación.
1 De David: Eterno, a Ti clamo, mi Roca, no enmudezcas por mí. Si Te me muestras indiferente, yo sería igual que aquellos que descendieron a la tumba.
2 Oye el sonido de mi súplica cuando Te imploro ayuda, cuando alzo mis manos hacia Tu sagrado Santuario.
3 No me atraigas a los perversos y a aquellos que cometen delitos. Aquellos que hablan pacíficamente con sus semejantes mientras el mal albergan en sus corazones.
4 Dales de acuerdo a sus actos y conforme el mal de su maldad; según sus obras dales, devuélveles retribución.
5 Pues ellos no comprenden las acciones del Eterno ni Su obra. Que los destruya y no los reconstruya.
6 Bendito sea el Eterno, pues oyó la voz de mi súplica.
7 El Eterno es mi fortaleza y mi escudo; mi corazón confía en El. Fui asistido y mi corazón se regocijó, con mi canto Le agradezco.
8 El Eterno es fuerza para ellos. El es la fortaleza de salvación para Su ungido.
9 Salva a Tu pueblo, y bendice a Tu patrimonio; guárdalo y ensálzalo para siempre.
Termina lectura para: Dia 4 del mes
Libro 1 ✡️ Día domingo ✡️ Día 4 del mes
Resumen del Salmo 28
El Salmo 28 es una súplica de David en la que clama a Hashem para que escuche su oración y lo libre de ser contado entre los malvados. David expresa angustia ante la posibilidad de que Hashem permanezca en silencio, pero también declara su confianza en que Dios escuchará su súplica.
A lo largo del salmo, David pide ser separado de los malvados, quienes practican la injusticia. Luego, David expresa gratitud y alabanza a Hashem por escuchar sus oraciones y otorgarle protección.
Puntos importantes del Salmo 28
- Súplica por ayuda divina: David clama a Hashem para que no permanezca en silencio y escuche su súplica en medio de la angustia.
- Confianza en la respuesta de Hashem: A pesar de su angustia, David expresa confianza en que Hashem escuchará y responderá a su oración.
- Separación de los malvados: David pide que no sea contado entre los malvados, quienes practican la injusticia y el engaño.
- Alabanza por la respuesta divina: David agradece a Hashem por escuchar su clamor y protegerlo como una roca firme.
- Oración por Israel: El salmo concluye con una bendición por el pueblo de Israel, pidiendo que Hashem los salve y los guíe como un pastor guía a su rebaño.
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 28
Rashi:
- «A Ti clamo, Hashem, roca mía» (V.1): Rashi comenta que David describe a Hashem como su «roca» para indicar que confía en la estabilidad y fortaleza que solo Dios puede ofrecerle en medio de las dificultades.
- «No me arrastres con los malvados» (V.3): Rashi explica que David está pidiendo a Hashem que no lo cuente entre los malvados, quienes aparentan ser justos mientras practican la injusticia en sus corazones.
Ibn Ezra:
- «Roca mía, no estés sordo ante mí» (V.1): Ibn Ezra señala que la «roca» simboliza la firmeza y seguridad en la protección divina. David teme que, si Hashem no responde, se sentirá abandonado como los malvados.
- «Bendito sea Hashem, porque ha escuchado mi voz» (V.6): Ibn Ezra interpreta que este versículo refleja el alivio de David al saber que Hashem ha escuchado su súplica, lo que le da la certeza de que la protección divina está garantizada.
Radak:
- «Levanto mis manos hacia Tu santo santuario» (V.2): Radak comenta que este gesto es un símbolo de sumisión y humildad, mostrando el deseo de David de estar en comunión con Hashem, mientras dirige su oración hacia el Templo.
- «Hashem es la fortaleza de Su pueblo» (V.8): Radak señala que este versículo indica que no solo David, sino todo el pueblo de Israel, encuentra en Hashem su fortaleza y protección, especialmente en tiempos de angustia y guerra.
Malbim:
- «Dales conforme a sus obras» (V.4): Malbim explica que David está pidiendo justicia divina, que los malvados reciban lo que merecen según sus acciones, sin piedad ni indulgencia por su maldad.
- «Hashem es mi fuerza y mi escudo» (V.7): Malbim enfatiza que Hashem no solo es la fuente de fortaleza para David, sino también su protección activa, representada por el «escudo» que lo protege de los ataques de sus enemigos.
Metzudat David:
- «A Ti clamo» (V.1): Metzudat David interpreta que David está clamando desesperadamente a Hashem para evitar el silencio divino, ya que la respuesta de Hashem es lo que le da vida y esperanza.
- «Sálvalos y bendice a Tu heredad» (V.9): Metzudat David comenta que este versículo finaliza el salmo con una oración no solo por la salvación individual de David, sino por la bendición y protección continua del pueblo de Israel.
Meíri:
- «No me arrastres con los malvados» (V.3): Meíri subraya que David está pidiendo una separación clara entre él, quien busca la justicia, y aquellos que practican la maldad, para que no sea juzgado junto con ellos en la ira de Hashem.
- «Cuida a Tu rebaño» (V.9): Meíri interpreta que David concluye el salmo con una imagen pastoral, pidiendo a Hashem que cuide a Su pueblo como un pastor cuida a su rebaño, guiándolos hacia la salvación y la paz.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 28
- Talmud Bavli, Berajot 54a: El Talmud menciona este salmo en el contexto de la protección y el refugio que los justos encuentran en Hashem. Los sabios explican que la «roca» mencionada por David simboliza la firmeza de la fe en tiempos de adversidad.
- Midrash Tehilim 28: El Midrash reflexiona sobre la súplica de David para no ser contado entre los malvados. Se destaca que Hashem, en Su misericordia, separa a los justos de los malvados y les otorga Su favor, incluso en tiempos de juicio.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 28
El Salmo 28 se asocia con las sefirot de Guevurá (severidad) y Yesod (fundamento). Guevurá se manifiesta en el clamor de David por justicia contra los malvados. Él pide que Hashem actúe con severidad y otorgue a los malvados el castigo que merecen. Yesod representa la confianza de David en Hashem como su «roca» y «escudo», un símbolo de estabilidad y protección que asegura el bienestar tanto físico como espiritual.
También se refleja Maljut (reino), donde David, como rey, no solo ora por su propia salvación, sino por la salvación y bendición de todo Israel, reconociendo a Hashem como el verdadero Pastor y Rey de Su pueblo.
El Salmo 28 y su relación con la Torá y el Tanaj
El Salmo 28 se relaciona con las enseñanzas de la Torá sobre la justicia divina. En Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 32:4, Hashem es descrito como «la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son justicia». David usa esta misma imagen en el salmo para enfatizar la justicia y protección que Hashem ofrece a quienes confían en Él.
Asimismo, en Salmos 18, David también describe a Hashem como su roca y fortaleza, subrayando una confianza constante en el poder protector de Dios a lo largo de sus adversidades.
Costumbres y usos asociados al Salmo 28
El Salmo 28 es recitado en momentos de angustia, especialmente cuando una persona enfrenta enemigos o injusticias. También es utilizado en oraciones donde se busca la protección divina frente a peligros externos o espirituales, confiando en que Hashem actuará como un escudo y refugio seguro.
Es apropiado para incluirlo en las oraciones comunitarias, especialmente cuando se pide la bendición y la protección de todo el pueblo de Israel, ya que David concluye con una oración por la redención colectiva de Israel.
Lecciones del Salmo 28 para la vida práctica
- Clamar a Hashem en momentos de angustia: David nos enseña a dirigirnos a Hashem en nuestras dificultades, sabiendo que Él es nuestra roca y refugio en tiempos de necesidad.
- Confiar en la respuesta divina: Aunque David enfrenta el peligro y la posibilidad de que Hashem permanezca en silencio, mantiene la confianza en que Dios escuchará su oración y lo salvará.
- Buscar la justicia y la separación del mal: El salmo nos recuerda que debemos esforzarnos por separarnos de los malvados y sus caminos, pidiendo que Hashem nos juzgue de acuerdo con nuestra integridad y devoción.
Conclusión
El Salmo 28 es una súplica sincera de David, quien clama a Hashem por protección y justicia. A través de este salmo, aprendemos a confiar en que Hashem siempre escucha nuestras oraciones, aunque enfrentemos momentos de angustia y silencio.
David expresa su total dependencia de Hashem como su roca y escudo, y concluye con una oración por la salvación de todo Israel. Este salmo nos invita a mantenernos firmes en la fe, buscar la justicia y confiar en la misericordia y protección de Dios.
