Salmo 19

El este salmo 19, David alaba al Eterno por la revelación de Su gloria en la creación y Su ley perfecta. Los cielos declaran Su grandeza, y Su Torá guía con sabiduría. En el Salmo 19, David reconoce la justicia divina, pidiendo ser guardado de errores y ser hallado sin culpa.

Resumen del Salmo 19

El Salmo 19 es un hermoso himno de alabanza que comienza exaltando la grandeza de Hashem manifestada en la creación del universo, y luego se centra en la perfección de la Torá, que guía al ser humano en el camino de la justicia.

David destaca que los cielos proclaman la gloria de Dios, mientras que la Torá es perfecta, restaurando el alma y trayendo sabiduría y alegría.

El salmo concluye con una súplica de David para que Hashem lo guarde de los errores ocultos y lo mantenga lejos de la arrogancia, deseando que sus palabras y pensamientos sean aceptables ante Dios.


Puntos importantes del Salmo 19

  1. Alabanza a la creación: Los cielos y el firmamento proclaman la gloria de Hashem y Su obra en el mundo.
  2. La perfección de la Torá: La Torá es perfecta, pura y justa, proporcionando sabiduría, restauración del alma y alegría al corazón.
  3. Súplica por pureza interior: David pide a Hashem que lo libre de pecados ocultos y arrogancia, y que sus palabras y pensamientos sean siempre aceptables ante Él.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 19

Rashi:

  • «Los cielos cuentan la gloria de Dios» (V.2): Rashi explica que los cielos, a través de su inmensidad y belleza, proclaman la grandeza de Hashem sin necesidad de palabras. Son un testimonio continuo de la majestad divina.
  • «El temor de Hashem es limpio, permanece para siempre» (V.10): Rashi interpreta que el temor a Dios, tal como se enseña en la Torá, es puro y limpio, protegiendo a quienes lo abrazan y asegurando que su recompensa será eterna.

Ibn Ezra:

  • «No hay lenguaje ni palabras; no se oye su voz» (V.4): Ibn Ezra explica que aunque los cielos no tienen voz, su belleza y perfección comunican la grandeza de Dios de una manera que todos los seres humanos pueden entender sin necesidad de palabras.
  • «Los juicios de Hashem son verdaderos, todos justos» (V.10): Ibn Ezra comenta que las decisiones y mandamientos de Hashem son justos y están diseñados para guiar a la humanidad hacia el bien, sin error o injusticia.

Radak:

  • «Su salida es desde un extremo de los cielos» (V.7): Radak señala que el sol es un símbolo del poder de Hashem, que se manifiesta en todas partes del mundo. No hay lugar donde el sol no brille, al igual que no hay lugar donde la influencia de Hashem no sea sentida.
  • «Guárdame de los errores ocultos» (V.13): Radak interpreta que David está pidiendo a Hashem que lo ayude a evitar los pecados cometidos sin intención, aquellos que no siempre son evidentes para una persona.

Malbim:

  • «La Torá de Hashem es perfecta» (V.8): Malbim comenta que la Torá es perfecta en todas sus partes, y su estudio eleva al ser humano al restaurar su alma y guiarlo hacia una vida de justicia.
  • «Más deseables que el oro» (V.11): Malbim señala que los mandamientos de Hashem deben ser más valiosos para una persona que cualquier riqueza material, porque llevan a la verdadera felicidad y a la vida eterna.

Metzudat David:

  • «El testimonio de Hashem es fiel» (V.8): Metzudat David señala que los mandamientos de Hashem son confiables y verdaderos, proporcionan sabiduría a los simples y guían al ser humano por el camino correcto.
  • «Séme prevenido de los soberbios» (V.14): Metzudat David interpreta que David está pidiendo ser protegido de la influencia de personas arrogantes que podrían llevarlo por mal camino, además de ser librado de su propia arrogancia.

Meíri:

  • «Los cielos cuentan la gloria de Dios» (V.2): Meíri enfatiza que la naturaleza, especialmente el movimiento celestial, es una muestra constante de la sabiduría divina. Todo el universo está en perfecto orden, lo que refleja la grandeza de su Creador.
  • «Los mandamientos de Hashem son rectos» (V.9): Meíri comenta que los preceptos divinos no solo benefician al alma, sino que también generan una sociedad justa y ordenada. La Torá proporciona un marco para una vida equilibrada, tanto espiritual como ética.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 19

  • Talmud Bavli, Pesajim 68b: El Talmud relaciona este salmo con la importancia del estudio de la Torá, destacando que las palabras de Hashem, como se describen aquí, son más dulces que la miel, lo que simboliza la gran alegría que el estudio y cumplimiento de la Torá proporcionan.
  • Midrash Tehilim 19: El Midrash resalta la dualidad del salmo: la creación de Hashem es grandiosa y perfecta, pero es a través de la Torá que el ser humano encuentra la verdadera dirección para su vida. Mientras que la creación revela el poder de Hashem, la Torá revela Su voluntad.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 19

En la Cabalá, el Salmo 19 está asociado con las sefirot de Jesed (bondad) y Biná (entendimiento). Jesed se refleja en la creación divina, que proclama constantemente la gloria de Hashem, ofreciéndonos vida y sustento a todos por igual, como lo hace el sol que brilla para todos. Biná, por su parte, está representada en la Torá, que es la guía intelectual y espiritual para el ser humano, proporcionando entendimiento y sabiduría para aquellos que la estudian y viven conforme a sus preceptos.

El movimiento del sol y los cielos en el salmo representa el equilibrio y el orden cósmico, que también refleja el orden que la Torá trae a la vida humana. La petición de David de ser liberado de pecados ocultos y arrogancia está relacionada con Yesod (fundamento), lo que simboliza el esfuerzo por establecer una base moral sólida y conectarse profundamente con la verdad divina.


El Salmo 19 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 19 refleja las enseñanzas centrales de la Torá sobre la creación y el poder de la palabra de Dios. En Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 1:1, la creación del universo es descrita como una obra perfecta de Hashem, lo que resuena con el reconocimiento de David de que los cielos proclaman la gloria de Dios.

Además, en Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 4:8, se resalta la perfección de las leyes divinas, lo que se alinea con la afirmación de David de que la Torá es perfecta y fiel, proporcionando vida, sabiduría y dirección.


Costumbres y usos asociados al Salmo 19

El Salmo 19 se recita en momentos de alabanza por la creación divina, y es especialmente adecuado para la meditación sobre la perfección de la Torá. Es apropiado para utilizarlo en el estudio de la Torá, ya que enfatiza la importancia y el valor de las enseñanzas divinas.

Este salmo también es recitado en Shabat y festividades para reflexionar sobre la maravilla de la creación y la guía moral y espiritual que Hashem proporciona a través de Su Torá.


Lecciones del Salmo 19 para la vida práctica

  1. Maravillarse ante la creación: El salmo nos enseña a observar y maravillarnos ante la grandeza de la creación, reconociendo que todo lo que vemos proclama la gloria de Hashem.
  2. Valorar la Torá como guía perfecta: El salmo enfatiza que la Torá es perfecta y proporciona la dirección que necesitamos para vivir una vida justa y significativa. Debemos buscar en ella sabiduría y guía.
  3. Pureza en palabras y pensamientos: David nos enseña a pedirle a Hashem que purifique nuestros corazones y nos libre de pecados ocultos y arrogancia, viviendo de acuerdo con los preceptos divinos.

Conclusión

El Salmo 19 es una poderosa alabanza que conecta la grandeza de la creación con la perfección de la Torá. David nos recuerda que los cielos proclaman la gloria de Hashem, pero es a través de la Torá que encontramos la verdadera sabiduría y dirección.

Al estudiar este salmo, aprendemos a maravillarnos de la obra de Dios y a buscar la pureza interior para vivir una vida en armonía con Sus mandamientos, encontrando alegría y satisfacción en la presencia de Hashem.