Salmo 3
El Salmo 3 es un clamor de David al Eterno en medio de la persecución por parte de su hijo Avshalóm. Comienza reconociendo la cantidad de enemigos que lo rodean, pero David confía en el Eterno como su escudo, quien lo sostiene y lo rescata. Termina con un llamado al Eterno por salvación, reafirmando que esta proviene únicamente Él.
1 Un Salmo por David cuando huyó de su hijo Avshalóm:
2 ¡Eterno, cuán numerosos son mis adversarios; muchos se alzan contra mí! Muchos dicen de mi alma:
3 «¡No hay para él salvación de Dios, jamás!»
4 Mas Tú, Eterno, eres un escudo para mí, mi gloria, y aquel que levanta mi cabeza.
5 Con mi voz llamo al Eterno, y El me responde desde Su sagrada montaña siempre.
6 Me acuesto y duermo en paz; me despierto en tranquilidad, pues el Eterno me sostiene.
7 No temo a las decenas de miles de personas que se han alineado a mi alrededor.
8 Levántate, Eterno; sálvame, mi Dios, pues Tú has golpeado a todos mis enemigos en la mejilla, has destrozado los dientes de los malvados.
9 La salvación es del Eterno; venga Tu bendición sobre Tu pueblo por siempre.
Libro 1 ✡️ Día domingo ✡️ Día 1 del mes
Resumen del Salmo 3
El Salmo 3 es una súplica escrita por David en un momento de gran angustia, cuando huía de su hijo Abshalom. En él, David describe cómo sus enemigos se multiplican y muchos dudan de que Dios lo salvará.
Sin embargo, David expresa una profunda confianza en Hashem como su protector y escudo. A pesar de estar rodeado por enemigos, David duerme tranquilo, confiando en la protección divina.
El salmo termina con una súplica para que Hashem lo salve y una declaración de que la salvación pertenece únicamente a Dios.
Puntos importantes del Salmo 3
- Multiplicación de enemigos: David se encuentra rodeado por muchos adversarios, quienes no solo lo atacan físicamente, sino que también dudan de su relación con Hashem, diciendo que no hay salvación para él (versículos 1-2).
- Confianza en Hashem como escudo: A pesar de las amenazas, David confía en que Hashem es su escudo y el que levanta su cabeza, es decir, quien le devuelve la dignidad y la esperanza (versículo 3).
- Respuesta de Hashem desde Su santo monte: David clama a Hashem, y la respuesta viene desde el monte sagrado, una referencia a Tzión, el lugar donde se manifiesta la presencia de Dios (versículo 4).
- Paz en medio de la adversidad: A pesar de la situación peligrosa, David duerme en paz, confiando en que Hashem lo sostiene y lo protegerá de cualquier amenaza (versículos 5-6).
- Súplica por salvación y bendición para el pueblo: David pide a Hashem que se levante y lo salve, recordando cómo Dios ya ha derrotado a sus enemigos. Termina con la afirmación de que la salvación viene solo de Hashem y pide bendición para el pueblo de Dios (versículos 7-8).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 3
Rashi:
- «No hay para él salvación en Dios» (v. 2): Rashi explica que los enemigos de David afirmaban que Dios lo había abandonado debido a sus pecados, como el caso de Bat-Sheva, pero David refuta esta idea, confiando en que Hashem sigue estando a su lado.
Ibn Ezra:
- «Mas Tú, Hashem, eres escudo alrededor de mí» (v. 3): Ibn Ezra comenta que el escudo simboliza la protección total de Hashem sobre David, rodeándolo completamente y protegiéndolo tanto de ataques visibles como invisibles.
Radak:
- «Me acosté y dormí, y desperté, porque Hashem me sostiene» (v. 5): Radak señala que este versículo refleja la paz que David experimenta incluso en momentos de gran peligro. La capacidad de dormir con tranquilidad es una señal de su absoluta confianza en la protección divina.
Malbim:
- «Has quebrado los dientes de los impíos» (v. 7): Malbim interpreta esta imagen como una metáfora del debilitamiento de los enemigos de David. Al quebrar los dientes de los impíos, Hashem les quita su poder y capacidad de hacer daño.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 3
- Talmud Bavli, Berajot 5a: El Talmud menciona este salmo en relación con la confianza que uno debe tener en Hashem en tiempos de angustia. Los sabios enseñan que David, aunque estaba rodeado de enemigos, podía dormir con tranquilidad porque sabía que Dios lo protegía.
- Midrash Tehilim 3: El Midrash señala que este salmo es un testimonio de la fe de David en Hashem, incluso cuando parecía que todo estaba en su contra. A través de este salmo, aprendemos que la verdadera confianza en Dios nos permite encontrar paz incluso en las situaciones más difíciles.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 3
Desde la perspectiva cabalística, el Salmo 3 se relaciona con Yesod (fundamento), que simboliza la conexión y el sustento divino. La protección de Hashem como «escudo» refleja el flujo de bendiciones y protección que Yesod canaliza hacia el mundo. David, al confiar plenamente en la protección de Hashem, se alinea con este flujo divino que lo mantiene firme en medio de la adversidad.
La referencia al monte sagrado desde donde Hashem responde, Tzión, se asocia con Maljut (reino), que representa la manifestación de la soberanía divina en el mundo físico. La relación especial de Hashem con Tzión simboliza la conexión entre el reino celestial y la tierra, asegurando que la salvación y el gobierno de Hashem se establezcan en todas las dimensiones.
La capacidad de David para dormir en paz a pesar de la amenaza de sus enemigos refleja la influencia de Biná (entendimiento), que otorga claridad y calma en medio de la confusión. Al confiar en Hashem, David trasciende el miedo y la ansiedad, alineándose con la sabiduría divina que le permite descansar.
El Salmo 3 y su relación con la Torá y el Tanaj
El Salmo 3 está profundamente conectado con los relatos de la vida de David que se encuentran en el Tanaj. En 2 Samuel («Shmuel Bet» שְׁמוּאֵל ב’) 15-18, se relata la rebelión de Abshalom contra su padre David. Este contexto histórico es crucial para entender el trasfondo del salmo, donde David, rodeado por enemigos, confía en la protección de Hashem.
Además, la idea de que Dios es un «escudo» para Su pueblo recuerda las promesas que Hashem hizo a Abraham en Génesis («Bereshit» בְּרֵאשִׁית) 15:1, donde le dice: «No temas, Abram, Yo soy tu escudo». Al igual que Abraham, David también se beneficia de la protección divina, una promesa extendida a los justos que confían en Hashem.
En Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 33:29, Moshe declara que «bienaventurado eres, Israel… tu escudo es Hashem». Esto conecta directamente con el Salmo 3, donde la protección de Dios es vista como la fuente de salvación y seguridad para David y el pueblo de Israel.
Costumbres y usos asociados al Salmo 3
El Salmo 3 es recitado en momentos de angustia y peligro, cuando se busca la protección de Hashem frente a enemigos o amenazas. También es apropiado para recitarlo antes de dormir, siguiendo el ejemplo de David, quien, a pesar de estar rodeado de adversarios, pudo dormir con tranquilidad debido a su confianza en la protección divina.
Este salmo también se utiliza en momentos de reflexión sobre la confianza en Dios, especialmente cuando enfrentamos situaciones que parecen insuperables o cuando los enemigos parecen demasiado numerosos.
Lecciones del Salmo 3 para la vida práctica
- Confiar en Hashem en tiempos de adversidad: A través de este salmo, aprendemos que incluso cuando estamos rodeados de enemigos o desafíos, podemos confiar plenamente en la protección de Hashem. La fe en Dios nos da la fortaleza para enfrentar cualquier situación.
- Paz en medio de la tormenta: David nos muestra que la confianza en Hashem nos permite encontrar paz incluso en los momentos más difíciles. Si nos entregamos a la protección divina, podemos descansar tranquilos, sabiendo que Dios está a nuestro lado.
- Súplica y alabanza a Hashem: El salmo combina una súplica por salvación con una declaración de alabanza y confianza en la ayuda de Hashem. Nos enseña que en nuestras oraciones debemos expresar tanto nuestra necesidad de ayuda como nuestra fe en la respuesta divina.
- La salvación proviene de Hashem: El salmo concluye recordándonos que la salvación no viene de nuestra propia fuerza ni de nuestras estrategias, sino únicamente de Hashem. Debemos buscar Su ayuda y confiar en Su plan, sabiendo que Él tiene el poder de salvarnos.
Conclusión
El Salmo 3 es una poderosa expresión de confianza en la protección y salvación de Hashem. A pesar de estar rodeado de enemigos, David encuentra paz al saber que Hashem es su escudo y protector.
Este salmo nos enseña que, cuando enfrentamos dificultades o adversidades, debemos confiar en la protección divina, sabiendo que la salvación proviene solo de Dios. Al recitar este salmo, reafirmamos nuestra fe en Hashem como nuestra única fuente de ayuda y seguridad.
