Salmo 2

El Salmo 2 describe la rebelión de las naciones contra el Eterno y su ungido, el rey David. Sin embargo, el Eterno responde con firmeza, afirmando su autoridad y el establecimiento de David como su representante terrenal. Advierte a los reyes y gobernantes que deben reconocer a su ungido y someterse a la soberanía del Eterno para evitar su ira, haciendo un llamado a la reflexión sobre de servir al Eterno con reverencia.

El Salmo 2 es una declaración sobre la soberanía de Hashem y el poder de Su ungido. Comienza con una pregunta retórica: ¿por qué las naciones y sus líderes conspiran contra Dios y Su plan? A pesar de sus esfuerzos por rebelarse, Hashem se burla de ellos desde los cielos, porque ya ha establecido a Su rey en Tzión.

El salmo contiene un discurso directo de Hashem a Su ungido, prometiéndole dominio sobre todas las naciones. Termina con una advertencia a los reyes y gobernantes de la tierra para que sirvan a Hashem con reverencia y se sometan a Su rey ungido, asegurando que los que confían en Él serán bendecidos.


Puntos importantes del Salmo 2

  1. Rebelión de las naciones: El salmo comienza describiendo cómo las naciones y sus líderes conspiran en vano contra Hashem y Su ungido, deseando liberarse de Su control (versículos 1-3).
  2. Respuesta de Hashem: En respuesta, Hashem, desde Su trono celestial, se burla de los intentos inútiles de los malvados. Él tiene el control total y declara que Su plan no puede ser frustrado (versículos 4-6).
  3. El decreto divino: Hashem proclama a Su ungido como Su hijo, estableciéndolo en el monte de Tzión. Le promete que tendrá autoridad sobre todas las naciones y que ejercerá un gobierno firme (versículos 7-9).
  4. Advertencia a los reyes: El salmo concluye con una advertencia a los reyes y jueces de la tierra para que sean sabios, sirvan a Hashem con temor y se sometan a Su ungido, ya que solo aquellos que confían en Él serán bienaventurados (versículos 10-12).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 2

Rashi:

  • «Se levantan los reyes de la tierra» (v. 2): Rashi explica que esta rebelión simboliza el rechazo de las naciones al reino de Hashem y Su ungido. Sin embargo, señala que sus esfuerzos están condenados al fracaso, ya que es Dios quien controla el destino de los reinos.

Ibn Ezra:

  • «Hashem me ha dicho: ‘Mi hijo eres Tú'» (v. 7): Ibn Ezra interpreta este versículo como un reconocimiento de que el ungido de Hashem, posiblemente David o un futuro rey mesiánico, es adoptado por Dios de manera especial como Su hijo, una expresión de la cercanía y el favor divino.

Radak:

  • «Los quebrarás con vara de hierro» (v. 9): Radak comenta que esta imagen de quebrar a las naciones con una vara de hierro representa la fuerza con la que el ungido de Hashem ejercerá su dominio sobre los rebeldes, asegurando el establecimiento de la justicia divina.

Malbim:

  • «Servid a Hashem con temor» (v. 11): Malbim señala que este versículo enfatiza la necesidad de que los líderes de la tierra reconozcan el poder supremo de Hashem y se sometan a Su voluntad con temor reverente, sabiendo que Él tiene control absoluto sobre sus destinos.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 2

  • Talmud Bavli, Sucá 52a: El Talmud cita el Salmo 2 para discutir el concepto del Mesías y cómo el ungido de Hashem será un instrumento para traer justicia y redención a Israel. Los sabios destacan la importancia del temor reverente y la sumisión al plan divino.
  • Midrash Tehilim 2: El Midrash enfatiza que la rebelión de las naciones es inútil porque el plan de Hashem ya está establecido. Este Midrash también resalta la relación especial entre Dios y Su ungido, señalando que el poder de este rey no es meramente humano, sino que viene directamente de Hashem.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 2

En la Cabalá, el Salmo 2 está vinculado con la sefirá de Maljut (reino), que representa el gobierno y el dominio divino sobre el mundo. El hecho de que Hashem haya «puesto Su rey sobre Tzión» refleja la manifestación de Su reino en la tierra a través de Su ungido.

La idea de que los reyes de la tierra se rebelan contra Hashem está relacionada con el Sitra Ajra (el «otro lado»), las fuerzas del caos que intentan oponerse al orden divino. Sin embargo, la Cabalá enseña que estas fuerzas nunca pueden prevalecer contra el plan de Hashem, ya que todo está subordinado a Su voluntad.

El concepto de «besad al Hijo» y el servicio con «temor» se asocia con la sefirá de Guevurá (severidad), que representa la justicia y el poder divino que garantiza el cumplimiento del plan divino en la tierra. Los gobernantes son llamados a alinearse con estas fuerzas para que puedan vivir bajo la bendición de Dios.


El Salmo 2 y su relación con la Torá y el Tanaj

El Salmo 2 está profundamente conectado con las promesas de realeza y dominio que aparecen en la Torá y en el Tanaj. En Números («Bemidbar» בְּמִדְבַּר) 24:17, se menciona la profecía de Bilam sobre una estrella que saldrá de Jacob y un cetro que se levantará de Israel, una referencia mesiánica que se alinea con la figura del rey ungido en el Salmo 2.

Además, en Deuteronomio («Devarim» דְּבָרִים) 17:14-20, la Torá describe el establecimiento de un rey en Israel que debe gobernar de acuerdo con los mandamientos de Hashem. El ungido del Salmo 2 se ajusta a este modelo de rey, cuyo poder y éxito dependen de su relación con Dios.

El Salmo 2 también resuena con el pacto de realeza que Hashem establece con David en 2 Samuel («Shmuel Bet» שְׁמוּאֵל ב’) 7:12-16, donde se le promete a David que su trono será establecido para siempre. Este salmo puede interpretarse como una referencia a ese pacto, afirmando el reinado eterno de la casa de David y, en un sentido más amplio, del Mesías.


Costumbres y usos asociados al Salmo 2

El Salmo 2 se recita en contextos de oración y meditación sobre la justicia divina y el plan mesiánico. Es especialmente relevante en tiempos de desafío político o espiritual, cuando las fuerzas parecen oponerse al reinado de Hashem y Su ungido. También es un salmo de esperanza, recordando que el poder de Dios prevalecerá y que Su plan se cumplirá a pesar de la oposición.

En algunas comunidades, se recita este salmo en momentos de coronación o liderazgo, como una afirmación de que todo liderazgo humano debe estar subordinado a la voluntad de Hashem.


Lecciones del Salmo 2 para la vida práctica

  1. Reconocer el poder supremo de Hashem: El salmo nos enseña que, aunque las naciones y los líderes puedan conspirar contra Dios, Su plan nunca será frustrado. Debemos tener fe en que Hashem siempre está en control, incluso en los momentos de mayor caos.
  2. Sumisión al plan divino: Los reyes y gobernantes son advertidos de que deben servir a Hashem con temor y someterse a Su ungido. Nosotros también debemos vivir nuestras vidas con humildad, reconociendo que la verdadera autoridad proviene de Dios.
  3. Confianza en la justicia divina: El salmo nos recuerda que la justicia de Hashem prevalecerá, y que aquellos que se oponen a Su voluntad no tendrán éxito. Debemos confiar en que Dios actuará en el tiempo correcto para establecer Su reino.
  4. Bienaventuranza de los que confían en Hashem: El salmo concluye con una bendición para aquellos que confían en Dios. Esto nos anima a poner nuestra fe en Hashem y a buscar refugio en Él, sabiendo que aquellos que lo hacen serán bendecidos.

Conclusión

El Salmo 2 es un poderoso recordatorio de la soberanía de Hashem y Su plan para el mundo. A través de este salmo, vemos cómo las naciones y los líderes terrenales pueden conspirar contra Dios, pero al final, Su voluntad prevalecerá.

El ungido de Hashem será exaltado, y todos los que confían en Él serán bendecidos. Al recitar este salmo, renovamos nuestra confianza en el plan divino y afirmamos nuestra lealtad a Hashem y Su ungido, reconociendo que la verdadera justicia y bendición provienen únicamente de Él.