Salmo 146
El Salmo 146 celebra la ayuda y la fidelidad de Hashem, exhortando a confiar en Dios en lugar de los mortales. Descubre cómo este salmo alaba el poder divino que sustenta y libera a los oprimidos.
1 ¡Haleluyá! Alaba, alma mía, al Eterno.
2 Alabaré a Hashem mientras viva; cantaré salmos a mi Dios mientras exista.
3 No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.
4 Saldrá su espíritu, volverá a su tierra; en ese mismo día perecerán sus pensamientos.
5 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Elohim de Yaakov, cuya esperanza está en Hashem, su Dios.
6 El que hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda la verdad para siempre.
7 Que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. Hashem libera a los cautivos.
8 Hashem abre los ojos a los ciegos; Hashem levanta a los caídos; Hashem ama a los justos.
9 Hashem guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda sostiene, y el camino de los impíos trastorna.
10 Reinará Hashem para siempre; tu Elohim, oh Tzión, de generación en generación. ¡Haleluyá!
Libro 5 ✡️ Día Shabat ✡️ Día 30 del mes
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✡️Salmo 146 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 146
El Salmo 146 es un cántico de alabanza que exhorta a confiar solo en Hashem, no en los mortales. El salmista comienza declarando su alabanza a Dios durante toda su vida.
Luego, advierte que la confianza en los poderosos o en cualquier ser humano es vana, ya que los pensamientos y poderes humanos son temporales.
El salmo alaba a Hashem como Creador del universo y destaca Sus actos de justicia y misericordia, liberando a los cautivos, alimentando a los hambrientos, sanando a los ciegos y levantando a los oprimidos.
El salmo concluye con una declaración de que Hashem reinará para siempre.
Puntos importantes del Salmo 146
- Alabanza constante a Hashem: El salmista expresa su compromiso de alabar a Hashem mientras viva, señalando que la alabanza a Dios debe ser una práctica diaria y continua (versículos 1-2).
- Advertencia contra confiar en los hombres: El salmo advierte que no debemos confiar en los príncipes ni en los seres humanos, ya que su poder es limitado y perecen rápidamente. Solo Hashem ofrece verdadera salvación (versículos 3-4).
- Bienaventuranza de confiar en Hashem: El salmista declara bienaventurado a aquel que pone su esperanza y confianza en Hashem, el Creador del cielo y la tierra, que es fiel para siempre (versículos 5-6).
- Justicia y misericordia de Hashem: El salmo describe cómo Hashem hace justicia a los oprimidos, alimenta a los hambrientos, libera a los cautivos, da vista a los ciegos y levanta a los caídos. Es una expresión clara del cuidado de Dios por los más vulnerables (versículos 7-9).
- Reino eterno de Hashem: El salmo concluye proclamando que Hashem reina para siempre, reafirmando Su soberanía y fidelidad a lo largo de todas las generaciones (versículo 10).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 146
Rashi:
- «No confiéis en los príncipes» (v. 3): Rashi señala que este versículo nos advierte sobre la fragilidad de la dependencia humana. Los príncipes y los poderosos, a pesar de su influencia, no pueden ofrecer salvación eterna, pues ellos mismos son mortales.
Ibn Ezra:
- «Hashem abre los ojos a los ciegos» (v. 8): Ibn Ezra explica que esto puede entenderse en un sentido literal, refiriéndose a los milagros de la vista restaurada, pero también como una metáfora para la iluminación espiritual, donde Hashem abre los ojos del entendimiento a aquellos que buscan la verdad.
Radak:
- «Hashem ama a los justos» (v. 8): Radak comenta que este versículo refleja el amor especial que Hashem tiene por aquellos que viven en justicia y rectitud. Los justos, a través de su comportamiento, atraen la misericordia y el favor de Hashem.
Malbim:
- «El que guarda la verdad para siempre» (v. 6): Malbim señala que este versículo expresa la naturaleza inmutable de Dios. A diferencia de los seres humanos, cuyas promesas y palabras pueden ser pasajeras, Hashem siempre guarda Su verdad y cumple Sus promesas.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 146
- Talmud Bavli, Pesajim 118a: El Talmud cita este salmo en relación con el deber de alabar a Hashem por las bendiciones diarias. El versículo 2, donde el salmista promete alabar a Hashem mientras viva, se usa para enseñar la importancia de la gratitud y la alabanza constante en la vida judía.
- Midrash Tehilim 146: El Midrash resalta la superioridad de la confianza en Hashem sobre la confianza en los mortales, comparando la brevedad de la vida humana con la eternidad del reinado de Dios. Además, enfatiza que Hashem cuida especialmente a los marginados, como los huérfanos, las viudas y los extranjeros.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 146
En la Cabalá, el Salmo 146 refleja el poder de Maljut (reino), que representa el reinado de Hashem sobre la creación. La advertencia de no confiar en los príncipes subraya la idea cabalística de que las fuerzas humanas son temporales y limitadas, mientras que el reinado de Maljut es eterno y absoluto.
La mención de que Hashem «abre los ojos a los ciegos» y «libera a los cautivos» se conecta con Jesed (misericordia), que fluye a través de la creación para sanar y liberar a las almas oprimidas. Hashem actúa con justicia divina, equilibrando la misericordia y el juicio para sostener a los vulnerables y corregir a los impíos.
Relación histórica del Salmo 146 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 146 refleja las enseñanzas de la Torá sobre la justicia social y el cuidado de los vulnerables. En Deuteronomio 10:18, Hashem es descrito como el protector del huérfano, la viuda y el extranjero, exactamente como se menciona en este salmo. La relación de confianza en Hashem también evoca las promesas de la Torá, como en Éxodo 3:7, donde Hashem escucha el clamor de los israelitas en Egipto y actúa en su liberación.
Además, la advertencia de no confiar en los mortales recuerda los episodios bíblicos donde los reyes de Israel, como en 2 Crónicas 16:7-9, son reprendidos por confiar en alianzas humanas en lugar de en la providencia divina.
Costumbres y usos asociados al Salmo 146
El Salmo 146 es parte de los Hallel recitados durante las festividades judías, especialmente en Pesaj, Shavuot, y Sucot, donde se alaba a Hashem por Su intervención histórica en la liberación y provisión para el pueblo de Israel. También es un salmo central en el servicio matutino diario como parte de la serie de salmos conocidos como «Haleluyá».
Es apropiado recitar este salmo en momentos de reflexión sobre la confianza en Dios, cuando se busca recordar que solo Hashem ofrece una ayuda duradera y fiel. También es relevante en tiempos de lucha o dificultades, cuando se necesita renovar la fe en la justicia y el cuidado de Dios.
Lecciones del Salmo 146 para la vida práctica
- Confiar en Hashem, no en los humanos: El salmo nos enseña a no poner nuestra confianza en los seres humanos, incluso en los poderosos, ya que son mortales y sus promesas son temporales. En cambio, debemos confiar en la providencia y el poder eterno de Hashem.
- Alabanza constante a Dios: El salmista muestra la importancia de alabar a Hashem todos los días de nuestra vida. La gratitud y la alabanza deben ser una práctica diaria, recordándonos que todo lo que tenemos proviene de Él.
- Cuidado por los más vulnerables: El salmo resalta cómo Hashem cuida de los marginados: los oprimidos, los hambrientos, los ciegos, los extranjeros, los huérfanos y las viudas. Esto nos inspira a imitar a Hashem, ayudando a aquellos que están en situaciones vulnerables.
- Hashem reina eternamente: El salmo concluye con la afirmación de que Hashem reina para siempre. Esto nos da consuelo y seguridad, sabiendo que Dios gobierna el mundo con justicia y misericordia en cada generación.
Conclusión
El Salmo 146 es un poderoso recordatorio de la fidelidad de Hashem y de Su justicia eterna. Nos exhorta a confiar en Dios, no en los mortales, y a alabar a Hashem continuamente por Su poder, Su provisión y Su cuidado de los más vulnerables.
Este salmo nos invita a vivir con gratitud diaria y con plena confianza en que Hashem reina para siempre, sosteniéndonos en todas las circunstancias de la vida.
