Salmo 141
El Salmo 141 es una súplica por protección divina y autocontrol en tiempos de tentación y peligro. Descubre cómo este salmo nos enseña a buscar la ayuda de Hashem para mantenernos en el camino correcto.
1 Salmo de David. Hashem, a Ti clamo; apresúrate a mí; escucha mi voz cuando a Ti clamo.
2 Sea mi oración delante de Ti como el incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.
3 Pon guarda a mi boca, Hashem; guarda la puerta de mis labios.
4 No permitas que mi corazón se incline a cosa mala, a hacer obras perversas con los hombres que hacen iniquidad; y no coma yo de sus manjares.
5 Que el justo me hiera; será un favor que me reprenda; será como aceite excelente que mi cabeza no rechazará; pues el motivo de mi oración siempre es por sus maldades.
6 Que sus jueces sean derribados sobre la roca, y oigan mis palabras, que son agradables.
7 Pues como cuando se ara y se rompe la tierra, nuestros huesos están esparcidos a la boca del Sheol.
8 Porque hacia Ti, Hashem, Señor mío, están puestos mis ojos; en Ti confío; no desampares mi alma.
9 Guárdame de las manos del lazo que me han tendido, y de las trampas de los que hacen iniquidad.
10 Caigan los malvados en sus propias redes, mientras yo paso sin daño.
Libro 5 ✡️ Día Shabat ✡️ Día 29 del mes
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✡️Salmo 141 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 141
El Salmo 141 es una súplica ferviente a Hashem por protección contra las tentaciones y los peligros que rodean al salmista. Comienza pidiendo que su oración sea aceptada como el incienso en el Templo y ruega que Hashem guarde su boca y sus labios de palabras imprudentes.
El salmista también pide que su corazón no se incline hacia la maldad ni se asocie con los malvados. Acepta con humildad la corrección de los justos y reitera su confianza en que Hashem lo protegerá de las trampas de los malvados, mientras ellos mismos caerán en las redes que han tendido.
Puntos importantes del Salmo 141
- Súplica urgente: El salmista comienza clamando a Hashem, pidiéndole que escuche su oración y responda rápidamente a su llamado (versículo 1).
- Oración como incienso: El salmo compara la oración con el incienso sagrado del Templo, lo que subraya la devoción y la pureza que el salmista busca en su relación con Hashem (versículo 2).
- Control del habla: El salmista pide a Hashem que lo ayude a controlar su boca y sus palabras, evitando caer en la tentación de hablar mal o imprudentemente (versículo 3).
- Corazón protegido de la maldad: El salmista clama por protección contra la inclinación al mal, pidiendo que su corazón no se desvíe hacia el pecado ni se relacione con los malvados (versículo 4).
- Aprecio por la corrección justa: Acepta la corrección de los justos como un acto de bondad, comparando la reprensión con aceite excelente que no rechazaría (versículo 5).
- Confianza en la protección divina: El salmo concluye con una afirmación de confianza en que Hashem lo guardará de las trampas de los malvados, mientras ellos mismos caerán en sus propios lazos (versículos 8-10).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 141
Rashi:
- «Sea mi oración como el incienso» (v. 2): Rashi explica que el incienso es uno de los más altos actos de adoración en el Templo, y el salmista desea que su oración sea tan aceptada como esa ofrenda. El incienso es una metáfora de la conexión directa y pura con Dios.
Ibn Ezra:
- «Pon guarda a mi boca» (v. 3): Ibn Ezra comenta que esta petición refleja la importancia del autocontrol en el habla, ya que las palabras mal dichas pueden causar gran daño. El salmista busca la ayuda de Hashem para evitar caer en pecados verbales.
Radak:
- «No permita que mi corazón se incline a cosa mala» (v. 4): Radak interpreta que el salmista está pidiendo protección contra el yetzer hará (la inclinación al mal). El salmista teme que su corazón pueda desviarse hacia el mal si no cuenta con la ayuda divina.
Malbim:
- «Que el justo me hiera; será un favor» (v. 5): Malbim señala que el salmista está dispuesto a aceptar la corrección de los justos como un acto de amor y misericordia. En lugar de resistir la crítica, el salmista la valora como una oportunidad para crecer en rectitud.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 141
- Talmud Bavli, Berajot 6b: El Talmud menciona este salmo en referencia a la importancia de la oración como un acto de devoción similar al incienso. Se enseña que, así como el incienso era ofrecido con gran cuidado y reverencia en el Templo, la oración debe ser ofrecida con la misma pureza de corazón.
- Midrash Tehilim 141: El Midrash enfatiza la importancia de la humildad en este salmo, especialmente en la aceptación de la corrección. Se señala que los justos que corrigen al salmista están ayudando a guiarlo en el camino correcto, y el salmista reconoce que tal corrección es un acto de bondad divina.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 141
En la Cabalá, el Salmo 141 refleja la lucha constante del ser humano con el yetzer hará (la inclinación al mal) y la necesidad de recurrir a la ayuda divina para mantenerse en el camino de la rectitud. La petición para que Hashem guarde la boca del salmista está vinculada a la sefirá de Yesod (fundamento), que representa la conexión con la santidad a través de la pureza en el habla y las acciones.
El incienso, mencionado en el versículo 2, está asociado con la sefirá de Tiferet (belleza), que representa la armonía y la conexión espiritual. El incienso es visto como un medio de elevar las plegarias desde el mundo físico hacia los niveles superiores, lo que simboliza la trascendencia espiritual del salmista.
La aceptación de la corrección por parte de los justos refleja el deseo de alinearse con Biná (entendimiento), la sefirá que busca la sabiduría y el crecimiento espiritual a través de la introspección y la corrección justa.
Relación histórica del Salmo 141 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 141 tiene resonancias con varias narraciones en el Tanaj donde la oración y la pureza del corazón son fundamentales. En Éxodo 30:34-38, se describe la ofrenda de incienso en el Mishkán (Tabernáculo), que simboliza la intercesión y el deseo de una relación cercana con Dios. El salmista desea que sus oraciones sean tan puras y aceptables como el incienso.
La petición de protección contra la inclinación al mal recuerda las enseñanzas de Deuteronomio 30:19, donde se insta al pueblo de Israel a «escoger la vida» al seguir el camino de los mandamientos divinos y evitar la maldad. El salmo refuerza la idea de que la fortaleza para resistir la tentación proviene de Hashem.
Costumbres y usos asociados al Salmo 141
El Salmo 141 es apropiado para recitar en momentos en que una persona se siente tentada a desviarse del camino correcto, especialmente cuando enfrenta tentaciones de hablar o actuar de manera imprudente. También es recitado por aquellos que buscan fortalecer su autocontrol y su compromiso con la rectitud.
Además, este salmo se utiliza en momentos de oración intensa, cuando se desea que las plegarias sean aceptadas por Hashem de manera similar a como el incienso era aceptado en el Templo. Es común recitarlo durante tiempos de introspección, como en los días de Selijot o durante momentos de teshuvá (arrepentimiento).
Lecciones del Salmo 141 para la vida práctica
- Control del habla: Este salmo nos recuerda la importancia del autocontrol en el habla. Debemos ser cuidadosos con nuestras palabras, ya que pueden ser fuentes de bendición o de daño. La oración para que Hashem guarde nuestros labios es un recordatorio de la responsabilidad que tenemos sobre lo que decimos.
- Aceptación de la corrección: El salmo nos enseña que la corrección, cuando viene de una fuente justa, es un regalo que debemos aceptar con gratitud. Nos ayuda a crecer y a caminar en el camino de la rectitud.
- Confianza en la protección divina: El salmo refuerza la idea de que, aunque estemos rodeados de tentaciones o peligros, Hashem está siempre presente para protegernos. Debemos confiar en Su guía y pedirle que nos mantenga alejados de la maldad.
- Oración sincera: La oración debe ser ofrecida con sinceridad y pureza de corazón, como el incienso en el Templo. Este salmo nos recuerda que nuestras plegarias son poderosas y pueden conectarnos con lo divino.
Conclusión
El Salmo 141 es una súplica por protección, autocontrol y guía divina en tiempos de tentación y peligro. Al recitar este salmo, pedimos a Hashem que nos ayude a controlar nuestras palabras, a evitar la maldad y a aceptar la corrección con humildad.
La imagen de la oración como incienso refleja el deseo de que nuestras plegarias sean aceptadas con pureza y devoción. Este salmo nos invita a confiar en la protección de Hashem y a mantenernos firmes en el camino de la rectitud.
