Salmo 135

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✡️Salmo 135 Comentarios✡️

Resumen del Salmo 135

El Tehilim 135 es un cántico de alabanza a Hashem por Su grandeza, poder y dominio sobre toda la creación. El salmo comienza invitando a los siervos de Hashem, especialmente aquellos en el Beit HaMikdash, a alabar Su nombre.

Luego, destaca la elección de Yaakov y de Israel como Su tesoro especial. El salmo resalta la omnipotencia de Hashem, quien hace todo lo que desea tanto en los cielos como en la tierra. También recuerda los grandes milagros realizados en Mitzrayim (Egipto), como las plagas y la liberación de Israel, y las victorias sobre poderosos reyes de Kenaan. Se denuncia la impotencia de los ídolos paganos y se reafirma la eternidad de Hashem.

El salmo concluye con una invitación a toda la casa de Israel, incluyendo las casas de Aharón y Leví, a bendecir a Hashem.


Puntos importantes del Salmo 135

  1. Alabanza a Hashem: El salmo comienza con un llamado a alabar a Hashem, particularmente a los siervos en Su casa, lo que subraya el rol de aquellos que sirven en el Beit HaMikdash (versículos 1-2).
  2. Elección de Israel: Se recuerda que Hashem ha escogido a Yaakov y a Israel como Su herencia especial, destacando el pacto único entre Dios y Su pueblo (versículo 4).
  3. Poder y dominio de Hashem: El salmo describe cómo Hashem controla todo lo que sucede en los cielos, en la tierra y en los mares, reafirmando Su soberanía sobre toda la creación (versículos 5-7).
  4. Los milagros en Mitzrayim: Se mencionan los milagros realizados por Hashem en Mitzrayim, como las plagas y la liberación de los Bnei Yisrael, junto con las victorias sobre los reyes paganos (versículos 8-12).
  5. Eternidad de Hashem: El salmo proclama que el nombre de Hashem perdura para siempre, destacando Su presencia constante y Su justicia hacia Su pueblo (versículos 13-14).
  6. Denuncia de los ídolos: Se ridiculiza a los ídolos de las naciones como creaciones inútiles hechas por el hombre, y se declara que quienes los fabrican y confían en ellos son igualmente vacíos (versículos 15-18).
  7. Bendición final: El salmo concluye con un llamado a toda la casa de Israel, incluyendo a los kohanim y los leviim, a bendecir a Hashem desde Tzión, resaltando Su morada en Yerushalayim (versículos 19-21).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 135

Rashi:

  • «Los que estáis en la casa de Hashem» (v. 2): Rashi explica que esta frase se refiere a los kohanim y leviim que sirven en el Beit HaMikdash. Son los encargados de alabar a Hashem y ofrecer el servicio en Su santuario.

Ibn Ezra:

  • «Todo lo que Hashem quiere, lo hace» (v. 6): Ibn Ezra subraya que este versículo muestra la absoluta soberanía de Hashem, quien controla todos los aspectos de la creación sin limitación alguna.

Radak:

  • «Los ídolos de las naciones» (v. 15): Radak comenta que este versículo resalta la futilidad de la idolatría. Los ídolos son simplemente objetos hechos por el hombre, incapaces de ver, oír o hablar, y su culto es inútil.

Malbim:

  • «Se compadecerá de Sus siervos» (v. 14): Malbim explica que este versículo enfatiza la justicia de Hashem. Aunque juzga a Su pueblo, también lo cuida y muestra compasión hacia ellos, especialmente en momentos de arrepentimiento.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 135

  • Talmud Bavli, Meguilá 18a: El Talmud menciona este salmo en referencia a la grandeza de Hashem y Su dominio sobre todas las naciones, destacando cómo los actos de Hashem durante la salida de Mitzrayim son una manifestación de Su poder y justicia.
  • Midrash Tehilim 135: El Midrash subraya la elección de Yaakov como el tesoro especial de Hashem, lo que indica la relación única entre Dios e Israel. Además, el Midrash señala la importancia de la alabanza constante a Hashem en el Beit HaMikdash como un símbolo de la santidad y la dedicación del pueblo judío.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 135

En la Cabalá, el Salmo 135 refleja la interacción entre las sefirot superiores y el mundo físico. El control de Hashem sobre los cielos, la tierra y los mares está relacionado con Maljut (reino), la sefirá que representa el dominio divino sobre la realidad material.

El Beit HaMikdash, mencionado en el salmo, es visto como el canal a través del cual fluye la santidad desde los niveles superiores hacia el mundo físico.

La denuncia de los ídolos en el salmo simboliza el rechazo de las fuerzas negativas asociadas con el Sitra Ajra (el «otro lado» o las fuerzas del mal). Al elevar nuestras plegarias y bendiciones a Hashem, nos conectamos con las fuentes superiores de pureza y verdad, alineando nuestras acciones con el Jesed (misericordia) y la Tiferet (belleza) divinas.


Relación histórica del Salmo 135 con la Torá y el Tanaj

El Salmo 135 evoca numerosos eventos históricos de la Torá, especialmente la liberación de Mitzrayim. En Éxodo 12:12, Hashem declara que juzgará a los dioses de Egipto, lo que se refleja en el salmo cuando se mencionan las plagas y la derrota de Faraón. Asimismo, la conquista de Kenaan, descrita en Números 21:21-35, es otro de los eventos mencionados, donde Hashem otorga las tierras de los emoritas y otros reinos a Israel como herencia.

El salmo también recuerda las promesas hechas a los patriarcas y la elección de Yaakov como el pueblo especial de Hashem, conectando así el presente del salmista con los pactos divinos eternos.


Costumbres y usos asociados al Salmo 135

El Salmo 135 se recita como parte del Hallel en las festividades judías, donde se celebra la grandeza y la misericordia de Hashem. Es un cántico de gratitud que reconoce los milagros que Hashem ha realizado por Su pueblo, tanto en la antigüedad como en tiempos modernos.

También se recita en contextos de agradecimiento por la liberación o la protección divina, especialmente cuando se reflexiona sobre las bendiciones que Hashem otorga a Su pueblo elegido. Al recordar los actos poderosos de Hashem, este salmo inspira fe y confianza en Su continuo cuidado y protección.


Lecciones del Salmo 135 para la vida práctica

  1. Alabanza constante a Hashem: El salmo nos enseña que debemos alabar a Hashem en todo momento, reconociendo Su bondad y Su dominio sobre toda la creación. La alabanza es una forma de conectarnos con el Creador y expresar gratitud por Su cuidado.
  2. Reconocimiento de los milagros divinos: El salmo destaca los grandes milagros que Hashem ha realizado a lo largo de la historia, recordándonos que debemos ser conscientes de Su intervención en nuestras vidas y agradecer por las bendiciones recibidas.
  3. Rechazo de las falsas creencias: La denuncia de los ídolos y de la idolatría en el salmo nos recuerda que debemos rechazar todo lo que nos aleja de Hashem. Debemos confiar únicamente en el Dios verdadero, cuya bondad y poder son eternos.
  4. Bendiciones desde Yerushalayim: El salmo concluye con la bendición desde Tzión, lo que subraya la importancia de la conexión con Yerushalayim como el lugar donde Hashem habita y desde donde fluye la bendición divina hacia el mundo.

Conclusión

El Salmo 135 es un poderoso cántico de alabanza que celebra el poder, la misericordia y el dominio de Hashem sobre la creación y la historia.

Al recitar este salmo, recordamos los milagros divinos realizados por Hashem a lo largo de la historia de Israel y reafirmamos nuestra confianza en Su continuo cuidado.

Nos llama a rechazar la idolatría y a dirigir nuestra adoración y gratitud solo a Hashem, quien gobierna con justicia y amor desde Su morada en Yerushalayim.