Salmo 128

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✡️Salmo 128 Comentarios✡️

Resumen del Salmo 128

El Salmo 128 es un cántico de bendición que destaca las recompensas de temer y seguir a Hashem. Comienza proclamando bienaventurados a aquellos que temen a Dios y viven de acuerdo con Sus caminos, garantizando que disfrutarán de los frutos de su trabajo. El salmo usa imágenes de la familia, comparando a la esposa con una vid fructífera y a los hijos con plantas de olivo, como símbolos de prosperidad y continuidad. Además, bendice a los justos con una vida larga y próspera, deseando que vean el bienestar de Jerusalén y los hijos de sus hijos, finalizando con una bendición de paz sobre Israel.


Puntos importantes del Salmo 128

  1. La bendición de temer a Dios: El salmo afirma que aquellos que temen a Hashem y siguen Sus mandamientos serán bendecidos con felicidad, prosperidad y bienestar (versículo 1).
  2. Disfrutar del trabajo propio: Se resalta la importancia de disfrutar de los frutos del propio esfuerzo, asegurando que será una fuente de bendición y bienestar (versículo 2).
  3. Familia como símbolo de bendición: La esposa y los hijos son comparados con una vid y olivos, respectivamente, simbolizando la fertilidad, la prosperidad y la estabilidad familiar (versículo 3).
  4. Bendición desde Sión: El salmo menciona una bendición desde Sión, lo que refuerza la conexión entre la prosperidad personal y la prosperidad de Jerusalén, así como la importancia de la comunidad (versículo 5).
  5. Paz y continuidad: El salmo concluye deseando paz sobre Israel y la bendición de ver a los hijos de los hijos, resaltando la longevidad y la continuidad generacional (versículos 5-6).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 128

Rashi:

  • «Bienaventurado todo aquel que teme a Hashem» (v. 1): Rashi comenta que el temor de Dios es la base de todas las bendiciones. Este versículo subraya que aquellos que temen a Hashem y siguen Sus mandamientos con sinceridad disfrutarán de una vida bendecida y próspera.

Ibn Ezra:

  • «Tu esposa será como vid que lleva fruto» (v. 3): Ibn Ezra señala que la vid es un símbolo de fertilidad y abundancia. Una esposa fructífera, al igual que la vid, es una bendición que simboliza el bienestar del hogar.

Radak:

  • «Tus hijos como plantas de olivo» (v. 3): Radak comenta que los hijos son comparados con olivos debido a su durabilidad y fuerza. El olivo es una planta que produce fruto durante muchos años, simbolizando que los hijos también serán una bendición duradera para la familia.

Malbim:

  • «Hashem te bendiga desde Sión» (v. 5): Malbim explica que la bendición de Sión, el lugar donde reside la presencia divina, es una bendición espiritual que tiene un impacto tangible en la vida diaria. Esta bendición garantiza prosperidad no solo para el individuo, sino para toda la comunidad de Jerusalén.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 128

  • Talmud Bavli, Berajot 35b: El Talmud utiliza este salmo para destacar la importancia de disfrutar del trabajo propio, enseñando que aquellos que temen a Dios y se esfuerzan honestamente recibirán recompensa y satisfacción al disfrutar de los frutos de su labor.
  • Midrash Tehilim 128: El Midrash interpreta el versículo sobre la esposa como una referencia no solo a la mujer literal, sino también a la Torá, que da fruto espiritual a quienes la estudian y siguen. Del mismo modo, los hijos como olivos son una metáfora de los discípulos que continúan el legado de la Torá.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 128

En la Cabalá, el Salmo 128 refleja el flujo de bendiciones divinas a través de las sefirot, especialmente Yesod (fundamento), que simboliza la transmisión de bendiciones y prosperidad. El «fruto» y las «plantas de olivo» mencionadas en el salmo están conectadas con el concepto de Jesed (misericordia) y Biná (entendimiento), que representan el crecimiento y la continuidad en el ámbito físico y espiritual.

La bendición desde Sión se interpreta cabalísticamente como el flujo de energía divina desde las sefirot superiores a través de Tiferet (armonía) hacia Maljut (reino), trayendo paz, prosperidad y bendiciones tangibles al mundo físico. La paz sobre Israel es el resultado de este flujo armonioso.


Relación histórica del Salmo 128 con la Torá y el Tanaj

El Salmo 128 está profundamente relacionado con las promesas de bendición y prosperidad para aquellos que siguen los mandamientos de Dios, como se describe en Deuteronomio 28:2-6, donde se mencionan las bendiciones que vendrán sobre aquellos que obedezcan a Hashem, incluyendo el bienestar en el hogar y en la familia.

La imagen de la vid y el olivo como símbolos de prosperidad y bendición también aparece en Salmos 52:8, donde el olivo es descrito como un símbolo de estabilidad y vida duradera. La promesa de ver a los «hijos de tus hijos» está en sintonía con las bendiciones de longevidad y prosperidad que Dios promete a los justos.


Costumbres y usos asociados al Salmo 128

El Salmo 128 es tradicionalmente recitado en ceremonias familiares, especialmente en bodas y durante la Birkat HaMazón (la bendición después de las comidas) en Shabat y festividades. Se utiliza para pedir bendiciones sobre los recién casados, destacando el deseo de que su hogar esté lleno de paz, hijos y prosperidad.

Además, este salmo es recitado por aquellos que buscan paz en sus hogares y familias, y cuando se ora por el bienestar de Jerusalén. También es común utilizarlo en momentos de gratitud, cuando se celebran las bendiciones que Dios ha derramado sobre la familia y la comunidad.


Lecciones del Salmo 128 para la vida práctica

  1. La bendición de temer a Dios: Este salmo nos enseña que el temor de Dios y la obediencia a Sus mandamientos son la clave para recibir bendiciones en la vida, especialmente en el trabajo y la familia.
  2. Disfrutar de los frutos del esfuerzo propio: El salmo nos recuerda que disfrutar de los frutos de nuestro trabajo es una bendición. Debemos ser agradecidos por el sustento que Dios nos proporciona y disfrutar del resultado de nuestros esfuerzos.
  3. La familia como centro de bendición: El salmo subraya la importancia de la familia como fuente de prosperidad y felicidad. Tener una esposa fructífera y hijos alrededor de la mesa simboliza un hogar bendecido, lo que nos invita a valorar y nutrir nuestras relaciones familiares.
  4. Oración por la paz y la continuidad: El salmo nos invita a orar no solo por nuestras propias bendiciones, sino también por la paz de Israel y la prosperidad de Jerusalén. La bendición personal está conectada con el bienestar de la comunidad y la nación.

Conclusión

El Salmo 128 es un himno de bendición y prosperidad, que celebra la recompensa de aquellos que temen a Dios y siguen Sus caminos. A través de imágenes de familia, trabajo y paz, el salmo nos recuerda que las verdaderas bendiciones provienen de Hashem y se manifiestan en todas las áreas de la vida.