Salmo 126
El Salmo 126 es un cántico de esperanza y restauración. Explora cómo este salmo refleja el gozo de la redención pasada y la esperanza de la liberación futura, lleno de confianza en Dios.
1 Canción de los escalones. Cuando Hashem hizo volver la cautividad de Tzión, fuimos como los que sueñan.
2 Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de alabanza. Entonces dijeron entre las naciones: «Grandes cosas ha hecho Hashem con ellos».
3 Grandes cosas ha hecho Hashem con nosotros; estamos alegres.
4 Haz volver nuestra cautividad, oh Hashem, como los arroyos en el desierto del sur.
5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; pero volverá con regocijo, trayendo sus gavillas.
Libro 5 ✡️ Día Shabat ✡️ Día 27 del mes
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✡️Salmo 126 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 126
El Salmo 126 es un canto de agradecimiento y esperanza. Comienza recordando el regreso de los israelitas del exilio, describiendo ese momento como un sueño hecho realidad. El gozo y la risa llenaron sus corazones, y las naciones fueron testigos de las grandes obras que Dios hizo por Su pueblo.
Sin embargo, a pesar de la alegría pasada, el salmista ruega a Dios que restaure completamente la fortuna de Su pueblo, como los arroyos que llenan el desierto.
El salmo concluye con una poderosa imagen de aquellos que sembraron en medio de lágrimas, pero que finalmente cosecharán con gozo.
Puntos importantes del Salmo 126
- Recuerdo de la redención pasada: El salmo rememora el regreso del exilio como un momento de inmensa alegría, donde Dios obró grandes milagros para Su pueblo (versículos 1-3).
- Oración por la restauración completa: Aunque el regreso del exilio fue motivo de celebración, el salmista pide que Dios continúe restaurando a Su pueblo, comparando este proceso con el regreso de los arroyos en tiempos de sequía (versículo 4).
- El sufrimiento y la recompensa: La metáfora de los que siembran con lágrimas pero cosechan con gozo expresa la esperanza de que, aunque el pueblo de Dios pueda pasar por sufrimientos, la recompensa y la redención final están aseguradas (versículos 5-6).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 126
Rashi:
- «Como los que sueñan» (v. 1): Rashi explica que el regreso del exilio fue tan milagroso e inesperado que parecía un sueño. Los israelitas no podían creer la magnitud del milagro que Dios había hecho por ellos.
Ibn Ezra:
- «Haz volver nuestra cautividad» (v. 4): Ibn Ezra interpreta que, aunque parte del pueblo había regresado del exilio, muchos aún no habían sido restaurados completamente. Por lo tanto, el salmista pide que Dios traiga de vuelta a todos los exiliados, tal como los arroyos llenan los valles secos.
Radak:
- «Los que sembraron con lágrimas» (v. 5): Radak señala que este versículo se refiere al duro trabajo y sufrimiento que los israelitas soportaron en el exilio. Sin embargo, asegura que el esfuerzo será recompensado con gozo en la redención futura, ya que los resultados de su trabajo se verán reflejados en su liberación.
Malbim:
- «Con regocijo segarán» (v. 5): Malbim comenta que la cosecha mencionada en el salmo no es solo una referencia a la recompensa física, sino también a la espiritual. El sufrimiento y las lágrimas son parte del proceso de purificación, y la cosecha de alegría es una metáfora del crecimiento espiritual y la renovación nacional.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 126
- Talmud Bavli, Berajot 57b: El Talmud utiliza el versículo «fuimos como los que sueñan» para explicar que la redención es una experiencia tan milagrosa que trasciende la realidad cotidiana, como si se estuviera viviendo un sueño. Esta comparación también enseña que, al igual que un sueño, la redención puede parecer lejana pero puede suceder de repente.
- Midrash Tehilim 126: El Midrash resalta que las lágrimas mencionadas en el salmo no son solo las lágrimas de tristeza por el exilio, sino también lágrimas de arrepentimiento. Estas lágrimas son necesarias para que la redención sea completa, y Dios promete que aquellos que lloran en el exilio cosecharán la alegría de la redención.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 126
En la Cabalá, el Salmo 126 refleja el ciclo de Guevurá (severidad) y Jesed (misericordia). Las lágrimas y el sufrimiento representan las pruebas de Guevurá, mientras que la cosecha de alegría simboliza el flujo de Jesed que sigue a la purificación del alma. El regreso de los exiliados es visto como una manifestación de Tiferet (armonía), que equilibra las fuerzas del juicio y la misericordia, trayendo la redención y restauración completa.
El versículo «Los que sembraron con lágrimas» también se asocia con el concepto de Biná (entendimiento), donde las dificultades y el sufrimiento son vistos como parte del proceso de crecimiento espiritual y comprensión divina. El proceso de siembra en el dolor y la cosecha en la alegría simboliza el ciclo de transformación espiritual que el alma atraviesa para alcanzar la redención final.
Relación histórica del Salmo 126 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 126 tiene resonancias con el regreso de los exiliados de Babilonia, descrito en Esdras 1:1-3, cuando Ciro el Grande permitió que los judíos regresaran a Jerusalén y reconstruyeran el Templo. Este evento fue visto como un cumplimiento de las promesas divinas, y el salmo celebra ese momento milagroso como si fuera un sueño hecho realidad.
La metáfora de los «arroyos en el desierto» puede relacionarse con la travesía de los israelitas por el desierto, donde dependían completamente de la intervención divina para su sustento, como se menciona en Éxodo 17:6, cuando Moisés hizo brotar agua de la roca.
Costumbres y usos asociados al Salmo 126
El Salmo 126 es recitado comúnmente en momentos de celebración y agradecimiento por las bendiciones de Dios, especialmente cuando se recuerda la redención de tiempos difíciles. Se recita durante el Birkat HaMazón (la bendición después de la comida) en días festivos como Shabat y festividades judías, cuando se reconoce la bondad de Dios.
También se utiliza en momentos de oración por la redención futura de Israel, especialmente en contextos comunitarios cuando se pide a Dios que traiga paz y restauración completa a Jerusalén y al pueblo judío. En tiempos de dificultades personales, este salmo es una oración de esperanza y confianza en que, aunque ahora se siembre con lágrimas, la cosecha de alegría llegará.
Lecciones del Salmo 126 para la vida práctica
- Gratitud por la redención pasada: El salmo nos recuerda que, cuando hemos sido liberados de una situación difícil, debemos expresar nuestra gratitud a Dios, reconociendo que los momentos de alegría y liberación son un regalo divino.
- Esperanza en la restauración futura: Aunque enfrentemos dificultades o sufrimientos, el salmo nos enseña a mantener la esperanza en que Dios traerá la redención. Así como los exiliados regresaron, podemos confiar en que Dios restaurará nuestras vidas y nuestras comunidades.
- El sufrimiento da fruto: La metáfora de sembrar con lágrimas y cosechar con alegría nos recuerda que, aunque el camino pueda ser difícil, el esfuerzo y el sufrimiento no son en vano. Dios promete que esos momentos difíciles producirán frutos de bendición y gozo.
- Oración por la comunidad: El salmo nos enseña a orar no solo por nuestras necesidades personales, sino también por la restauración de nuestra comunidad y nación. La paz y el bienestar de todo Israel dependen de la intervención y misericordia divina.
Conclusión
El Salmo 126 es un poderoso cántico de esperanza y agradecimiento, que celebra la redención pasada y la confianza en la restauración futura. Nos recuerda que, aunque podamos sembrar con lágrimas, Dios promete que la cosecha será de alegría.
Al recitar este salmo, reconocemos los milagros pasados y pedimos a Dios que continúe trayendo redención y restauración, tanto en nuestras vidas personales como en la comunidad. La fe en la promesa de Dios es nuestra mayor fuente de consuelo y esperanza en tiempos de dificultad.
