Salmo 119

El Salmo 119 está organizado en 22 estrofas, una por cada letra del alfabeto hebreo, con 8 versículos en cada estrofa. Cada versículo en una estrofa comienza con la misma letra hebrea.

ז Zayin (Salmo 119: 49-56)

ח Jet (Salmo 119: 57-64)

ט Tet (Salmo 119: 65-72)

י Yod (Salmo 119: 73-80)

כ Kaf (Salmo 119: 81-88)

ל Lamed (Salmo 119: 89-96)

מ Mem (Salmo 119: 97-104)

נ Nun (Salmo 119: 105-112)

ס Samej (Salmo 119: 113-120)

ע Ain (Salmo 119: 121-128)

פ Pe (Salmo 119: 129-136)

צ Tsadi (Salmo 119: 137-144)

ק Kuf (Salmo 119: 145-152)

ר Resh (Salmo 119: 153-160)

ש Shin (Salmo 119: 161-168)

ת Tav (Salmo 119: 169-176)

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✡️Salmo 119 Comentarios✡️

Resumen del Salmo 119

El Salmo 119 es el más largo de todos los salmos y está dedicado a exaltar la Torá y los mandamientos de Dios. A través de sus 176 versículos, el salmista refleja su profundo amor y devoción por la ley divina, la cual es vista como una fuente de consuelo, sabiduría y vida. Cada estrofa comienza con una letra del alfabeto hebreo, lo que estructura el salmo como un acróstico y refuerza su mensaje poético.

El salmista describe cómo, en medio de sus dificultades y aflicciones, encuentra fortaleza y guía en la Torá, asegurando que quienes siguen los mandamientos de Dios no serán avergonzados.

Este salmo enseña que la palabra de Dios es eterna, más valiosa que cualquier tesoro terrenal, y una lámpara que ilumina el camino del creyente.


Puntos importantes del Salmo 119

  1. Amor por la Torá: El salmista expresa un profundo amor y devoción por los mandamientos divinos, declarando que la Torá es su guía, su deleite y su salvación.
  2. Justicia divina: Se resalta la justicia perfecta de Dios, subrayando que todos Sus mandamientos son verdaderos y eternos.
  3. Confianza en la palabra de Dios: El salmista demuestra una fe inquebrantable en la protección y ayuda de Dios, incluso en tiempos de aflicción y persecución.
  4. Meditación constante: Se pone énfasis en la importancia de meditar constantemente en la Torá y en sus mandamientos, para encontrar sabiduría y fuerza en la vida diaria.

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 119

Rashi:

  • «Bienaventurados los perfectos de camino» (v. 1): Rashi comenta que aquellos que siguen la Torá sin desviarse son llamados bienaventurados porque viven en armonía con la voluntad divina, lo que les asegura bendiciones en esta vida y en la próxima.

Ibn Ezra:

  • «Lámpara es a mis pies Tu palabra» (v. 105): Ibn Ezra resalta que la palabra de Dios ilumina el camino correcto en medio de las decisiones difíciles, actuando como una luz en la oscuridad, dando dirección y claridad.

Radak:

  • «Antes que fuera afligido, yo me descarrié» (v. 67): Radak interpreta que las aflicciones sirven como una herramienta de enseñanza divina. El sufrimiento trae al individuo de regreso al camino recto, acercándolo más a la Torá y a los mandamientos de Dios.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 119

  • Talmud Bavli, Berajot 10a: En este pasaje del Talmud, se destaca la bienaventuranza de aquellos que siguen el «camino perfecto», es decir, quienes observan los mandamientos de la Torá de manera íntegra y fiel.
  • Midrash Tehilim 119: El Midrash subraya la importancia de la meditación continua en la Torá como una fuente de fortaleza espiritual. David, el autor tradicional del Salmo, escribió estos versículos como una forma de enseñar la importancia de aferrarse a la ley divina en todo momento.
  • Talmud Bavli, Menajot 43b: El Talmud cita el versículo 165, «Mucha paz tienen los que aman Tu Torá», para afirmar que quienes verdaderamente aman y observan los mandamientos divinos vivirán en paz, libres de conflictos internos y externos.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 119

El Salmo 119 es rico en simbolismo cabalístico, reflejando la interacción entre las sefirot y la Torá como canal de la luz divina hacia el mundo. Las letras hebreas que inician cada estrofa se corresponden con las diferentes sefirot, lo que sugiere que la observancia de la Torá activa flujos espirituales a través de estas esferas. Por ejemplo, la repetición de la palabra «justicia» está relacionada con Guevurá (severidad), mientras que la palabra «misericordia» se conecta con Jesed (bondad).

El concepto de la palabra divina como «lámpara» y «luz» (v. 105) también está vinculado con Tiferet (belleza y armonía), que equilibra las diferentes fuerzas del universo. Este salmo es una manifestación de cómo la Torá une el mundo espiritual con el físico.


Relación histórica del Salmo 119 con la Torá y el Tanaj

El Salmo 119 está profundamente arraigado en la enseñanza de la Torá. Desde el mandato de Dios en Deuteronomio 6:7 de meditar constantemente en la Torá hasta la promesa en Josué 1:8 de que quien medite en la Torá día y noche prosperará, este salmo refleja la importancia del estudio continuo de la ley divina. También recuerda el clamor del pueblo de Israel en momentos de sufrimiento, como en el exilio babilónico, donde el seguimiento de los mandamientos servía como fuente de esperanza.

Este salmo es también una expresión de la devoción personal que los grandes líderes bíblicos, como David y Moisés, sentían por la Torá. En Éxodo 19:8, el pueblo acepta el pacto de Dios, y el Salmo 119 celebra ese compromiso al demostrar un amor constante y devoto por los estatutos divinos.


Costumbres y usos asociados al Salmo 119

El Salmo 119 se recita en diversas ocasiones, especialmente en momentos de estudio y meditación en la Torá. Muchos lo recitan antes o después del estudio, pidiendo a Dios sabiduría para entender Su palabra y aplicarla en la vida diaria. También se utiliza durante tiempos de dificultad, cuando se busca consuelo en la guía y protección de la Torá.

Algunos lo recitan durante Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá, ya que este salmo es un tributo a la enseñanza divina. También se recita cuando se busca fortalecer la conexión personal con los mandamientos.


Lecciones del Salmo 119 para la vida práctica

  1. Amor por la Torá: El salmo nos enseña a valorar la Torá como nuestra guía constante en la vida, asegurando que sus enseñanzas nos brinden consuelo y dirección en todo momento.
  2. Confianza en la justicia de Dios: El salmista reafirma que, aunque enfrentemos pruebas y dificultades, los mandamientos de Dios son siempre justos y nos llevarán a la salvación y paz.
  3. Meditación constante: El salmo enfatiza la importancia de meditar en la palabra de Dios diariamente, como una forma de fortalecer nuestra relación con el Creador y obtener sabiduría para nuestras vidas.
  4. Compromiso a largo plazo: A lo largo del salmo, el salmista promete guardar los mandamientos «para siempre», lo que nos recuerda que nuestro compromiso con Dios debe ser constante y firme, sin importar las circunstancias.

Conclusión

El Salmo 119 es una obra maestra que exalta la Torá y la relación personal con los mandamientos de Dios. A través de sus versículos, nos invita a vivir una vida dedicada al estudio, la meditación y la observancia de la palabra divina. Nos enseña que la Torá no es solo un conjunto de reglas, sino una fuente de vida, consuelo y salvación. Al aplicar las enseñanzas de este salmo, podemos cultivar una relación más profunda y significativa con Dios, encontrando paz y fortaleza en Su palabra eterna.