Salmo 115 en español

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✡️Salmo 11 Comentarios✡️

El Salmo 115 contrasta la gloria de Dios con la falsedad de los ídolos. El salmo comienza con un llamado a no buscar la gloria personal, sino a dar toda la gloria a Dios. Luego, se burla de los ídolos de las naciones, resaltando que son creaciones humanas sin vida ni poder. En contraste, el pueblo de Israel es llamado a confiar en Hashem, quien es vivo, poderoso y siempre protector de Su pueblo.

Este Salmo también enfatiza la bendición que Hashem derrama sobre los justos y aquellos que confían en Él, incluyendo tanto a los líderes (casa de Aarón) como a los pequeños y grandes en Israel. El mensaje subyacente es que la confianza en Dios trae bendiciones duraderas, mientras que la idolatría solo lleva al vacío.


Puntos importantes del Salmo 115

  1. Rechazo de la idolatría: El Salmo ridiculiza los ídolos y muestra su total impotencia en comparación con Dios (versículos 4-8).
  2. Confianza en Dios: Israel, la casa de Aarón y los temerosos de Dios son llamados a poner su confianza en Hashem, quien es su ayuda y escudo (versículos 9-11).
  3. Bendiciones de Dios: Hashem no solo protege a Su pueblo, sino que también los bendice generacionalmente (versículos 12-15).
  4. Vida y alabanza: Los vivos son los que alaban a Dios, no los muertos; por lo tanto, el pueblo de Israel es llamado a alabar a Hashem eternamente (versículos 17-18).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 115

Rashi:

  • «No a nosotros, Hashem, no a nosotros» (v. 1): Rashi interpreta este versículo como una petición de Israel para que las naciones no atribuyan su éxito a su propio mérito, sino que reconozcan que todo lo que ocurre es para la gloria de Dios.

Ibn Ezra:

  • Los ídolos son obras humanas (v. 4): Ibn Ezra señala que el contraste entre los ídolos y Dios subraya lo absurdo de adorar creaciones humanas. Los ídolos pueden tener forma de hombres, pero carecen completamente de vida, mientras que Dios, aunque invisible, es omnipotente.

Radak:

  • «Él es su ayuda y su escudo» (v. 9-11): Radak explica que Dios es tanto ayuda (en los problemas actuales) como escudo (protección contra futuros males). Esto resalta la naturaleza doble de la confianza en Hashem: protección presente y futura.

Malbim:

  • Bendiciones generacionales (v. 14): Malbim enfatiza que las bendiciones de Dios no se limitan a una sola generación; se extienden a los hijos y las generaciones futuras. Este ciclo continuo de bendición refuerza la fidelidad de Dios hacia Israel.

Comentarios rabínicos con referencias puntuales

  • Talmud Bavli, Rosh Hashaná 32b: El Talmud utiliza el versículo 1, «No a nosotros, Hashem, no a nosotros», durante el servicio de Rosh Hashaná, para enfatizar que incluso en nuestras súplicas por misericordia, reconocemos que el propósito final es la glorificación del nombre de Dios, no nuestro beneficio personal.
  • Midrash Tehilim 115:8: El Midrash discute el versículo 8, «Como ellos son los que los hacen», señalando que quienes confían en ídolos se vuelven tan vacíos y sin vida como las propias estatuas. La idolatría no solo es errónea, sino que degrada la naturaleza humana, llevándola al vacío espiritual.
  • Talmud Bavli, Berajot 54a: En el Talmud, se cita el versículo 15, «Benditos sois de Hashem, que hizo los cielos y la tierra», como una afirmación de la soberanía de Dios sobre todo lo creado. Esto se usa para alentar a los judíos a alabar a Dios en todas las bendiciones y reconocer que todo proviene de Él.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 115

En la Cabalá, el Salmo 115 representa la lucha entre el mundo de la falsedad (representado por los ídolos) y el mundo de la verdad (representado por Dios). La idolatría se asocia con el «ocultamiento» de la luz divina, mientras que el reconocimiento de Dios es un acto de revelación y claridad. Los ídolos, que no tienen vida ni percepción, simbolizan el aspecto del Klipot (cáscaras vacías) en la Cabalá, entidades que carecen de sustancia espiritual. En contraste, la fe en Dios abre el flujo de bendiciones desde las sefirot superiores, especialmente desde Jesed (Misericordia) y Maljut (Reino), que gobiernan la relación entre Dios y el mundo físico.


Relación histórica con la Torá y el Tanaj

El Salmo 115 conecta profundamente con las enseñanzas de la Torá sobre la prohibición de la idolatría. En Éxodo 20:3-5, Dios ordena a Israel no hacer ídolos ni inclinarse ante ellos, reforzando la idea de que solo Dios debe ser adorado. Los ídolos mencionados en el Salmo recuerdan los episodios en la historia de Israel, como el becerro de oro (Éxodo 32), que representaba la tentación constante de los israelitas de adorar dioses falsos.


Costumbres y usos asociados al Salmo 115

El Salmo 115 forma parte del Hallel, recitado en festividades como Pesaj, Shavuot, Sucot, y Rosh Jodesh. Su recitación en estos días tiene el propósito de recordar a los judíos que, aunque celebren su liberación física, su verdadera liberación proviene de su lealtad a Hashem y no de los dioses falsos que las naciones adoran.

Este Salmo también se recita en momentos de desafío, cuando es necesario recordar que Dios es el protector y fuente de bendición. En la tradición judía, se ha utilizado para contrarrestar influencias idólatras y pedir la intervención divina en situaciones donde la fe en Dios puede estar en peligro.


Lecciones del Salmo 115 para la vida práctica

  1. Rechazo de la idolatría moderna: Aunque los ídolos de piedra y metal ya no son comunes, este Salmo nos advierte contra la adoración de «ídolos modernos», como el materialismo, el poder o el éxito personal. Todo aquello que distrae de la verdadera devoción a Dios puede convertirse en un ídolo.
  2. Confianza en Dios como protector: El Salmo enfatiza que Dios es nuestra ayuda y escudo en todos los aspectos de la vida. Esta confianza inquebrantable es esencial en la práctica diaria de la fe.
  3. Humildad y alabanza: El Salmo comienza con una declaración de humildad: «No a nosotros, Hashem, no a nosotros». Esta lección es relevante para recordar que el propósito de nuestras acciones debe ser la gloria de Dios, no nuestro engrandecimiento personal.
  4. Bendiciones generacionales: La bendición de Dios no solo se limita a nosotros, sino que se extiende a nuestras familias y a las generaciones futuras, destacando la importancia de cultivar una relación con Dios que dure más allá de nuestras propias vidas.

Conclusión

El Salmo 115 es un poderoso recordatorio de la diferencia entre los ídolos vacíos del mundo y el poder vivo y activo de Dios. Nos invita a confiar plenamente en Hashem, reconociendo que Él es nuestra fuente de protección y bendición. Al aplicar estos principios a nuestra vida diaria, aprendemos a vivir con humildad, gratitud y una confianza profunda en la soberanía y bondad de Dios.