Salmo 106
El Salmo 106 es una confesión de los pecados de Israel y una alabanza a la infinita misericordia de Dios. Explora cómo este salmo nos guía a reconocer nuestras fallas y a buscar la misericordia divina, con comentarios de Rashi, Ibn Ezra, Radak, Meíri, Malbim, Seforno, la Kabalah y otras fuentes clásicas.
Comienza lectura para: Día 22 del mes
1 ¡Haleluya! Alabad a Hashem, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia.
2 ¿Quién expresará las poderosas obras de Hashem? ¿Quién contará Sus alabanzas?
3 Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.
4 Acuérdate de mí, Hashem, según Tu buena voluntad para con Tu pueblo; visítame con Tu salvación,
5 para que yo vea el bien de Tus escogidos, para que me goce en la alegría de Tu nación, y me gloríe con Tu heredad.
6 Pecamos nosotros, como nuestros padres; hicimos iniquidad, cometimos impiedad.
7 Nuestros padres en Egipto no entendieron Tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de Tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.
8 Pero Él los salvó por amor de Su nombre, para hacer notoria Su poder.
9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y les hizo ir por el abismo como por un desierto.
10 Los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario.
11 Cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó ni uno de ellos.
12 Entonces creyeron Sus palabras y cantaron Su alabanza.
13 Bien pronto olvidaron Sus obras; no esperaron Su consejo.
14 Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto, y tentaron a Dios en la soledad.
15 Y Él les dio lo que pidieron; pero envió mortandad sobre ellos.
16 Tuvieron envidia de Moshé en el campamento, y de Aharón, el santo de Hashem.
17 Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán, y cubrió la compañía de Aviram.
18 Y se encendió fuego en su junta; la llama quemó a los impíos.
19 Hicieron un becerro en Horeb, se postraron ante una imagen de fundición.
20 Así cambiaron Su gloria por la imagen de un buey que come hierba.
21 Olvidaron al Dios de su salvación, que había hecho grandezas en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Jam, cosas formidables sobre el Mar Rojo.
23 Y trató de destruirlos, de no haberse interpuesto Moshé Su escogido delante de Él, a fin de apartar Su indignación para que no los destruyese.
24 Pero despreciaron la tierra deseable; no creyeron a Su palabra,
25 antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Hashem.
26 Por tanto, alzó Su mano contra ellos, para abatirlos en el desierto,
27 y humillar su descendencia entre las naciones, y esparcirlos por las tierras.
28 Se unieron asimismo a Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos.
29 Provocaron la ira de Dios con sus obras, y se desarrolló la mortandad entre ellos.
30 Entonces se levantó Pinjas e hizo juicio, y se detuvo la plaga;
31 y le fue contado por justicia de generación en generación para siempre.
32 También le irritaron en las aguas de Meribá, y le fue mal a Moshé por causa de ellos;
33 porque hicieron rebelar a su espíritu, y habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos que Hashem les dijo,
35 sino que se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras,
36 y sirvieron a sus ídolos, los cuales fueron causa de su ruina.
37 Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios;
38 derramaron sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Kenáan, y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Se contaminaron así con sus obras, y se prostituyeron con sus hechos.
40 Se encendió por tanto el furor de Hashem sobre Su pueblo, y abominó Su heredad;
41 los entregó en poder de las naciones, y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.
42 Sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.
43 Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron contra Su consejo, y fueron humillados por su maldad.
44 Con todo, Él miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor;
45 y se acordaba de Su pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de Sus misericordias.
46 Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, Hashem Dios nuestro, y recógenos de entre las naciones, para que alabemos Tu santo nombre, para que nos gloriemos en Tu alabanza.
48 Bendito sea Hashem, el Dios de Israel, desde la eternidad hasta la eternidad. Y diga todo el pueblo: ¡Amén! ¡Haleluya!
Termina lectura: Cuarto libro
Termina lectura del: Día Jueves
Libro 4 ✡️ Día Jueves ✡️ Día 22 del mes
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✡️Salmo 106 Comentarios✡️
Resumen de Tehilim 106 (Salmo 106)
El Salmo 106 es una confesión colectiva de los pecados de Israel a lo largo de su historia, desde la rebelión en Egipto hasta la idolatría en la Tierra Prometida. A pesar de la infidelidad del pueblo, el salmista alaba la misericordia inquebrantable de Hashem, quien los ha liberado repetidamente. Este salmo destaca la importancia de recordar las fallas pasadas y la necesidad de arrepentimiento, reconociendo al mismo tiempo la infinita misericordia de Dios.
Este salmo es similar al Salmo 105 en cuanto a su recuento de la historia de Israel, pero lo que distingue al Salmo 106 es su enfoque en la confesión de los pecados del pueblo y la insistencia en la misericordia de Hashem, incluso cuando Israel ha fallado repetidamente.
Puntos relevantes del salmo 106:
- La Confesión de los Pecados Colectivos: El salmo subraya la importancia de reconocer y confesar los pecados cometidos a lo largo de la historia, no solo como individuos, sino como una comunidad, mostrando que el arrepentimiento es un acto colectivo y necesario.
- La Misericordia Inquebrantable de Hashem: A pesar de los repetidos fallos del pueblo, el salmo destaca que Hashem siempre escucha el clamor de Su pueblo y recuerda Su pacto, mostrando Su infinita misericordia y disposición para perdonar.
- La Necesidad de Recordar y Aprender del Pasado: El salmo exhorta a recordar las lecciones de la historia de Israel, para evitar repetir los errores del pasado y para mantener la fidelidad a Hashem.
Comentarios y explicaciones del salmo 106:
- Versículo 6, «Pecamos nosotros, como nuestros padres.», Rashi comenta que este versículo subraya la responsabilidad colectiva y generacional, reconociendo que los errores de los antepasados pueden repetirse si no se aprende de ellos.
- Versículo 13, «Bien pronto olvidaron Sus obras.», Ibn Ezra señala que este versículo destaca la tendencia humana a olvidar rápidamente los milagros y las bondades de Hashem, lo que lleva a la desobediencia y al pecado.
- Versículo 17, «Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán, y cubrió la compañía de Aviram.», Talmud Sanhedrín 110a explica que la apertura de la tierra para tragarse a Datán y Aviram es un castigo divino directo, destinado a erradicar la rebelión y servir como una advertencia para futuras generaciones.
- Versículo 19, «Hicieron un becerro en Horeb.», Midrash Tehilim comenta que este evento no solo fue un acto de idolatría, sino que también simboliza la falta de fe en Hashem inmediatamente después de experimentar Su salvación, lo que muestra la fragilidad espiritual del pueblo.
- Versículo 23, «Y trató de destruirlos, de no haberse interpuesto Moshé.», Radak explica que Moshé actuó como intercesor, mostrando el poder de la tefilá y la intervención de un líder justo para desviar la ira divina.
- Versículo 28, «Se unieron asimismo a Baal-peor.», Malbim destaca que la idolatría de Baal-peor representaba una de las caídas más bajas de Israel, donde el pueblo se apartó radicalmente de la moral y la santidad que Hashem exigía.
- Versículo 30, «Entonces se levantó Pinjas e hizo juicio.», Meíri interpreta que la acción de Pinjas fue vista como una defensa celosa de la santidad de Hashem, lo que detuvo la plaga y fue contado como justicia, mostrando que la acción justa y decisiva puede restaurar el favor divino.
- Versículo 45, «Y se acordaba de Su pacto con ellos.», Seforno interpreta que la memoria de Hashem es un acto de gracia, recordando Su pacto con Israel incluso cuando ellos han fallado, lo que subraya Su compromiso con Su pueblo.
- Versículo 47, «Sálvanos, Hashem Dios nuestro.», Malbim comenta que este versículo es una súplica final por la redención, mostrando que, a pesar de los fallos del pasado, Israel sigue confiando en la misericordia y salvación de Hashem.
La Kabalah en el Salmo 106
La Kabalah enseña que el Salmo 106 no solo recuenta eventos históricos, sino que también representa un viaje espiritual que refleja la lucha interna entre el Yetzer Hará (la inclinación al mal) y el Yetzer Hatov (la inclinación al bien). La confesión y la súplica en el salmo son vistas como un proceso de rectificación espiritual, donde el individuo y la comunidad buscan restaurar su conexión con Hashem y realinear sus almas con el propósito divino.
Simbolismos según la Kabalah del salmo 106
- Los Pecados de los Antepasados: En la Kabalah, los pecados mencionados en este salmo simbolizan las «klipot» (cáscaras o impurezas) que se adhieren al alma y obstruyen la luz divina. El reconocimiento de estos pecados y el arrepentimiento son pasos necesarios para romper estas klipot y permitir que la luz de Hashem fluya libremente.
- Moshé como Intercesor: Moshé representa en la Kabalah el «Daat» (conocimiento) que conecta a las sefirot superiores con las inferiores. Su intercesión en este salmo simboliza la capacidad del conocimiento divino para intervenir y redimir incluso en situaciones de grave desconexión espiritual.
- El Pacto de Hashem: El pacto es visto como una manifestación de la sefirá de «Yesod» (fundamento), que mantiene la conexión entre Hashem e Israel. La memoria de este pacto, a pesar de los fallos de Israel, refleja la indestructible relación que Yesod mantiene entre lo divino y lo terrenal.
Usos del Salmo 106 según la Kabalah
- Rectificación Espiritual: El Salmo 106 es utilizado en la Kabalah como parte de las meditaciones de Teshuvá (arrepentimiento). Se recita para reconocer los errores del pasado y para pedir la intervención divina en la rectificación de las klipot que han surgido a partir de esos errores.
- Protección y Misericordia: Este salmo se recita en momentos de peligro espiritual o físico, pidiendo la misericordia de Hashem y Su intervención para salvar al individuo o la comunidad, similar a cómo Hashem intervino repetidamente para salvar a Israel en la historia.
- Meditación sobre la Misericordia Divina: Los kabalistas utilizan este salmo para meditar sobre la inmensa misericordia de Hashem, especialmente en Yom Kipur y en otras ocasiones de juicio, enfocándose en la capacidad de Hashem para perdonar y redimir incluso cuando el pueblo ha fallado repetidamente.
Leyes y costumbres relacionadas del salmo 106:
- Recitación del Salmo 106 en Tishá BeAv: Este salmo se recita durante Tishá BeAv, el día de luto por la destrucción del Templo, como una confesión colectiva de los pecados que llevaron a la destrucción y el exilio, y como una súplica por la redención y la misericordia de Hashem.
- El Reconocimiento de los Errores del Pasado: La enseñanza de este salmo se refleja en la importancia de la confesión colectiva en la liturgia judía, especialmente durante Yom Kipur, cuando se recitan confesiones de los pecados de la comunidad y se busca la misericordia de Hashem.
- La Confesión y el Arrepentimiento en la Tefilá: Este salmo subraya la importancia de la confesión y el arrepentimiento en la tefilá diaria, especialmente en las bendiciones que piden el perdón y la redención.
Aplicaciones para la vida:
- Reconoce y Confiesa tus Faltas: El Salmo 106 nos enseña la importancia de reconocer y confesar nuestras faltas, tanto a nivel personal como colectivo, y de buscar la misericordia de Hashem a través del arrepentimiento sincero.
- Confía en la Misericordia de Hashem: A pesar de las fallas, este salmo nos recuerda que Hashem es siempre misericordioso y está dispuesto a perdonar a aquellos que Le buscan con sinceridad.
- Aprende del Pasado para no Repetir Errores: Este salmo subraya la importancia de recordar y aprender de los errores del pasado, para evitar caer en las mismas trampas y para mantener una relación fiel y sólida con Hashem.
En conclusión:
El Salmo 106 es una profunda reflexión sobre la historia de Israel y las repetidas ocasiones en que el pueblo ha fallado en su fidelidad a Hashem. A pesar de estos fallos, el salmo subraya la infinita misericordia de Dios, que siempre responde al arrepentimiento sincero con perdón y redención. La Kabalah nos ofrece una perspectiva adicional, viendo en este salmo un proceso de rectificación espiritual y reconexión con la luz divina, recordándonos que, a través del arrepentimiento y la súplica, siempre hay un camino de regreso a Hashem.
