Salmo 148
El Salmo 148 es un llamado universal a toda la creación para alabar a Hashem, desde los cielos hasta la tierra. Descubre cómo este salmo invita a todos los seres a reconocer la grandeza y el poder del Creador.
1 ¡Haleluyá! Alabad al Eterno desde los cielos; alabadle en las alturas.
2 Alabadle, todos Sus ángeles; alabadle, todos Sus ejércitos.
3 Alabadle, sol y luna; alabadle, todas las estrellas de luz.
4 Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos.
5 Alaben el nombre de Hashem, porque Él mandó y fueron creados.
6 Los afirmó eternamente y para siempre; les puso ley que no será quebrantada.
7 Alabad a Hashem desde la tierra, monstruos marinos y todos los abismos;
8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento tempestuoso que ejecuta Su palabra;
9 Los montes y todos los collados, el árbol de fruto y todos los cedros;
10 La bestia y todo animal, reptiles y volátiles;
11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos, los príncipes y todos los jueces de la tierra;
12 Los jóvenes y también las doncellas, los ancianos y los niños.
13 Alaben el nombre de Hashem, porque solo Su nombre es exaltado; Su gloria es sobre tierra y cielos.
14 Él ha exaltado el poder de Su pueblo; alabanza de todos Sus justos, de los hijos de Israel, el pueblo cercano a Él. ¡Haleluyá!
Libro 5 ✡️ Día Shabat ✡️ Día 30 del mes
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✡️Salmo 148 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 148
El Salmo 148 es un llamado universal a toda la creación, tanto en los cielos como en la tierra, para alabar a Hashem. Comienza con una invitación a los seres celestiales, incluidos los ángeles, el sol, la luna y las estrellas, a alabar a Dios por Su poder creador.
Luego, el salmo se dirige a los seres terrestres: animales, montañas, ríos y finalmente a la humanidad, desde los reyes hasta los jóvenes y ancianos, para que reconozcan y exalten el nombre de Hashem.
Se celebra la grandeza del Creador y Su cercanía especial con el pueblo de Israel.
Puntos importantes del Salmo 148
- Alabanza desde los cielos: El salmo comienza pidiendo a los seres celestiales que alaben a Hashem, incluidos los ángeles, el sol, la luna y las estrellas. Estos seres, aunque inanimados en algunos casos, están incluidos en la alabanza universal de Dios por Su creación (versículos 1-4).
- Alabanza desde la tierra: La segunda parte del salmo extiende la invitación a los seres terrestres, desde las montañas y los mares hasta los animales y los elementos naturales como el fuego, la nieve y el viento. Todos estos fenómenos naturales también ejecutan la voluntad de Dios (versículos 7-10).
- Alabanza de la humanidad: El salmo concluye convocando a toda la humanidad, desde los reyes hasta los jóvenes y los ancianos, a unirse en la alabanza a Hashem. La alabanza es universal y abarca a todas las generaciones y clases sociales (versículos 11-12).
- El nombre exaltado de Hashem: El salmo subraya que solo el nombre de Hashem es digno de ser exaltado, y que Su gloria cubre tanto el cielo como la tierra. La grandeza de Dios trasciende toda la creación, pero tiene una relación especial con Su pueblo, Israel (versículos 13-14).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 148
Rashi:
- «Alabadle desde los cielos» (v. 1): Rashi explica que el llamado a los cielos y a los seres celestiales para que alaben a Hashem es un recordatorio de que toda la creación, incluso los elementos inanimados, está en constante servicio a Dios y debe proclamar Su grandeza.
Ibn Ezra:
- «Sol y luna… estrellas de luz» (v. 3): Ibn Ezra señala que, aunque el sol, la luna y las estrellas no tienen voz, su misma existencia y la regularidad con la que cumplen su función son un testimonio de la gloria de Hashem y Su orden en el universo.
Radak:
- «Los montes y todos los collados» (v. 9): Radak interpreta que la referencia a las montañas y colinas es una metáfora de la estabilidad y la grandeza de la creación de Hashem. Estos elementos naturales representan la solidez y la permanencia de la creación de Dios.
Malbim:
- «Él ha exaltado el poder de Su pueblo» (v. 14): Malbim comenta que esta exaltación se refiere a la cercanía especial de Hashem con Israel, que no solo los protege sino que también los eleva sobre las demás naciones como el pueblo elegido para llevar a cabo Su voluntad.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 148
- Talmud Bavli, Pesajim 118a: Este salmo es mencionado en el Talmud como una de las principales fuentes de alabanza a Hashem. Los sabios explican que el Salmo 148 revela cómo toda la creación, desde los cielos hasta la tierra, participa en la alabanza de Dios, incluso aquellos elementos que no poseen libre albedrío.
- Midrash Tehilim 148: El Midrash destaca que el llamado a toda la creación para alabar a Hashem muestra que el universo entero está organizado de tal manera que todo, desde las estrellas hasta los seres humanos, refleja la gloria de Dios. Cada elemento cumple su función en armonía con el plan divino.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 148
En la Cabalá, el Salmo 148 refleja la unificación de todas las sefirot en la alabanza de Hashem. Keter (corona) es el nivel más alto de exaltación que representa la trascendencia de Dios sobre toda la creación, mientras que Maljut (reino) representa la manifestación de Su reinado en el mundo físico. Todo el universo, desde las esferas superiores (los cielos) hasta las inferiores (la tierra), se unifica en la alabanza del Creador.
El hecho de que los elementos naturales y los seres vivos estén incluidos en la alabanza refleja la interconexión de la creación. Tiferet (belleza), que une misericordia y juicio, se manifiesta en la armonía de la creación, donde cada parte del universo, desde las estrellas hasta los animales y los humanos, tiene un propósito en el plan divino.
Relación histórica del Salmo 148 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 148 tiene ecos en la narrativa de la creación en Génesis 1, donde cada elemento del universo, desde las estrellas hasta los animales y los seres humanos, es creado por la palabra de Hashem. Este salmo refleja la misma idea de que toda la creación está alineada con el propósito de Dios y que cada parte tiene un papel en la alabanza divina.
Además, el salmo recuerda la celebración cósmica en Salmos 19:1, donde se dice que «los cielos cuentan la gloria de Dios». El hecho de que todo el universo participe en la alabanza de Hashem resuena con las enseñanzas de la Torá sobre el papel central de la creación en glorificar al Creador.
Costumbres y usos asociados al Salmo 148
El Salmo 148 es parte de los Haleluyá recitados en el servicio matutino diario y en las festividades judías como parte del Hallel, donde se alaba a Hashem por Su grandeza. Este salmo se utiliza en momentos de alabanza universal, especialmente en los días de celebración, para expresar el reconocimiento de que toda la creación participa en la alabanza a Dios.
Es apropiado recitar este salmo cuando se reflexiona sobre la magnificencia del universo o cuando se busca expresar gratitud por la creación en su totalidad. También se utiliza en contextos de meditación y espiritualidad, cuando se desea reconocer la interconexión de toda la vida y la gloria de Dios manifestada en la naturaleza.
Lecciones del Salmo 148 para la vida práctica
- Toda la creación alaba a Hashem: Este salmo nos enseña que toda la creación, incluso los elementos inanimados, están diseñados para glorificar a Dios. Nosotros, como seres humanos, también tenemos la responsabilidad de alabar a Hashem en todo momento.
- Reconocer la grandeza de Dios en la naturaleza: El salmo nos invita a ver la mano de Dios en la creación, desde el sol y la luna hasta los animales y las montañas. Debemos reflexionar sobre la grandeza de Hashem al observar el mundo natural y su orden perfecto.
- Unificación de la humanidad en la alabanza: El llamado a los reyes, príncipes, jóvenes y ancianos nos recuerda que todos, sin importar su estatus o edad, deben unirse en la alabanza a Hashem. La alabanza es una acción universal que trasciende las diferencias humanas.
- Gratitud por la cercanía especial con Israel: El salmo enfatiza que Hashem ha exaltado a Israel como Su pueblo cercano. Debemos valorar nuestra relación con Dios, reconociendo el privilegio de ser parte de aquellos que han recibido Sus leyes y mandamientos.
Conclusión
El Salmo 148 es un magnífico himno de alabanza que convoca a toda la creación, desde los cielos hasta la tierra, a glorificar el nombre de Hashem. Nos enseña que todo lo que existe, desde las estrellas hasta los animales y los seres humanos, está alineado con el propósito divino.
Al recitar este salmo, expresamos nuestra gratitud por la creación y reconocemos que cada parte del universo refleja la gloria y la grandeza de Dios.
