Salmo 144

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✡️Salmo 144 Comentarios✡️

Resumen del Salmo 144

El Salmo 144 es un cántico de alabanza y súplica en el que el salmista, David, agradece a Hashem por Su protección y fortaleza en la batalla, mientras pide bendiciones y prosperidad para el pueblo de Israel.

El salmo comienza con la gratitud por la ayuda de Hashem en la guerra, luego reflexiona sobre la brevedad de la vida humana y la necesidad de la intervención divina.

Pide que Hashem rescate al pueblo de los enemigos y finaliza con un deseo de prosperidad, paz y felicidad para Israel, declarando bienaventurado al pueblo cuyo Elohim es Hashem.


Puntos importantes del Salmo 144

  1. Gratitud por la protección en la batalla: David agradece a Hashem por adiestrar sus manos para la guerra y ser su refugio y libertador, mostrándonos que toda victoria proviene de la ayuda divina (versículos 1-2).
  2. Reflexión sobre la fragilidad humana: El salmo reconoce la brevedad y la fragilidad de la vida humana, comparando al hombre con una sombra pasajera. A pesar de esto, Hashem se preocupa por nosotros (versículos 3-4).
  3. Súplica por intervención divina: El salmista pide a Hashem que descienda desde los cielos para rescatar a Su pueblo de las amenazas externas, particularmente de los enemigos que hablan falsedades (versículos 5-8).
  4. Cántico de alabanza a Hashem: David expresa su deseo de cantar un cántico nuevo a Hashem, reconociendo que es Dios quien da la victoria a los reyes y quien lo ha salvado en numerosas ocasiones (versículos 9-10).
  5. Oración por prosperidad y paz: El salmo concluye con una súplica para que el pueblo de Israel prospere, con hijos fuertes, abundancia en los campos y paz en las plazas, declarando bienaventurado al pueblo que tiene a Hashem como su Elohim (versículos 12-15).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 144

Rashi:

  • «Que adiestra mis manos para la batalla» (v. 1): Rashi comenta que este versículo refleja cómo David reconoce que su habilidad para la guerra no proviene de su propia destreza, sino de Hashem, quien le ha dado la capacidad para enfrentar a sus enemigos.

Ibn Ezra:

  • «El hombre es semejante a la vanidad» (v. 4): Ibn Ezra señala que esta comparación destaca la transitoriedad de la vida humana. Aunque el hombre puede parecer fuerte, sus días son cortos, y solo en Hashem puede encontrar estabilidad y permanencia.

Radak:

  • «Inclina Tus cielos y desciende» (v. 5): Radak interpreta esta súplica como una petición para que Hashem intervenga directamente en el mundo, trayendo justicia divina y salvación en medio de las dificultades.

Malbim:

  • «Sean nuestros hijos como plantas crecidas» (v. 12): Malbim explica que esta petición simboliza la esperanza de que la próxima generación sea fuerte y floreciente, asegurando la continuidad y el crecimiento de la nación bajo la protección de Hashem.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 144

  • Talmud Bavli, Berajot 4b: El Talmud menciona este salmo en el contexto de la gratitud por las bendiciones recibidas de Hashem, destacando la importancia de reconocer que toda habilidad y éxito, tanto en la guerra como en la vida cotidiana, provienen de la ayuda divina.
  • Midrash Tehilim 144: El Midrash enfatiza el cántico de alabanza de David como una muestra de agradecimiento continuo a Hashem, incluso en tiempos de paz. El salmo se utiliza como un recordatorio de que debemos agradecer a Dios no solo por las victorias en la batalla, sino también por las bendiciones de la vida cotidiana.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 144

Desde una perspectiva cabalística, el Salmo 144 se centra en la interacción entre las sefirot de Guevurá (severidad) y Jesed (misericordia). La guerra y la batalla, mencionadas al principio del salmo, representan Guevurá, mientras que la súplica por la paz, prosperidad y bendición refleja el equilibrio que debe alcanzarse con Jesed.

El salmo también se relaciona con Maljut (reino), que es la manifestación del dominio de Hashem en el mundo. David, como rey de Israel, pide la intervención divina en los asuntos de la tierra, tanto en la guerra como en la vida diaria. El «cántico nuevo» mencionado en el versículo 9 simboliza la renovación espiritual, conectada con Tiferet (belleza), la sefirá que unifica y armoniza las energías de Jesed y Guevurá.


Relación histórica del Salmo 144 con la Torá y el Tanaj

El Salmo 144 está relacionado con los relatos de las batallas que David libró como rey de Israel, donde siempre reconoció que su éxito dependía de la intervención divina. En 1 Samuel 17, durante su lucha contra Goliat, David declara su confianza en Hashem como el verdadero guerrero. Esta misma confianza en la ayuda divina para enfrentar enemigos se refleja en este salmo.

La súplica por prosperidad y paz al final del salmo también recuerda las bendiciones prometidas en Deuteronomio 28, donde Hashem promete bendecir la tierra y al pueblo de Israel si siguen Sus mandamientos. La abundancia de grano y el bienestar de los hijos y los animales son signos de la bendición divina.


Costumbres y usos asociados al Salmo 144

El Salmo 144 se recita en momentos en que se necesita protección o fortaleza, especialmente antes de situaciones difíciles, como batallas o desafíos importantes. También se utiliza en contextos de gratitud, cuando se reconoce que Hashem ha dado éxito y victoria, ya sea en la vida personal o comunitaria.

Este salmo también es apropiado para recitar en momentos de oración por la prosperidad y el bienestar de la familia y la comunidad. Su enfoque en la bendición sobre los hijos, los campos y el ganado lo hace relevante para aquellos que desean pedir abundancia y paz para sus hogares y su pueblo.


Lecciones del Salmo 144 para la vida práctica

  1. Reconocer que la fuerza viene de Hashem: Este salmo nos enseña que, aunque podemos tener habilidades y destrezas, toda victoria y éxito provienen de la ayuda divina. Debemos ser humildes y agradecer a Dios por las capacidades que nos ha dado.
  2. Reflexionar sobre la brevedad de la vida: El salmo nos recuerda que la vida humana es frágil y pasajera. Este reconocimiento debe llevarnos a confiar más en la eternidad y la estabilidad que solo Hashem puede ofrecer.
  3. Pedir intervención divina en momentos de peligro: David pide a Hashem que intervenga en su vida y lo salve de los enemigos. Este salmo nos enseña a recurrir a Dios en los momentos de dificultad y confiar en Su protección.
  4. Orar por la prosperidad y la paz: El salmo también nos enseña a orar no solo por la protección en tiempos de batalla, sino también por la prosperidad y el bienestar en tiempos de paz. La bendición de Hashem es necesaria tanto en las batallas externas como en la vida diaria.

Conclusión

El Salmo 144 es un poderoso cántico de gratitud y súplica por la protección, la prosperidad y la paz. David, como guerrero y rey, reconoce que toda su fuerza y éxito provienen de Hashem, quien le ha dado la capacidad para triunfar en las batallas y la esperanza de un futuro de abundancia para su pueblo.

Al recitar este salmo, renovamos nuestra confianza en la intervención divina en nuestras vidas, pidiendo a Hashem que nos proteja, nos guíe y nos bendiga en todos los aspectos de nuestra existencia.