Salmo 134

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✡️Salmo 134 Comentarios✡️

Resumen del Salmo 134

El Salmo 134 es el último de los Shir HaMa’alot (Cánticos de las Subidas) y es una breve pero poderosa invitación a los servidores del Templo, especialmente aquellos que servían por la noche, a bendecir el nombre de Dios.

El salmista llama a estos siervos a levantar sus manos en adoración en el santuario y a bendecir a Hashem. El salmo concluye con una bendición para el adorador, deseando que Dios, el Creador de los cielos y la tierra, lo bendiga desde Sión.


Puntos importantes del Salmo 134

  1. Llamado a los servidores de Dios: El salmo comienza con una invitación a los servidores de Hashem, aquellos que sirven en el Templo durante la noche, para que bendigan el nombre de Dios (versículo 1).
  2. Adoración activa: El salmo enfatiza la importancia de levantar las manos en adoración como un acto de entrega y bendición a Dios, mostrando la conexión entre el servicio y la alabanza (versículo 2).
  3. Bendición desde Sión: El salmo concluye con una bendición para los que adoran, deseando que Dios, el Creador de todo, los bendiga desde Su morada en Jerusalén (versículo 3).

Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 134

Rashi:

  • «Los que por la noche están en la casa de Hashem» (v. 1): Rashi explica que este versículo se refiere a los levitas que permanecían en el Templo para vigilar y servir durante la noche. A pesar de que la mayoría del servicio del Templo ocurría durante el día, estos siervos continuaban alabando a Dios incluso en las horas nocturnas.

Ibn Ezra:

  • «Alzad vuestras manos al santuario» (v. 2): Ibn Ezra interpreta que levantar las manos en oración y alabanza simboliza la entrega total a Dios. Este gesto refleja la devoción y la conexión física y espiritual con el Creador.

Radak:

  • «Desde Sión te bendiga Hashem» (v. 3): Radak comenta que la bendición que proviene de Sión, el lugar donde se encuentra el Templo, es especialmente poderosa, ya que es desde allí que Dios manifiesta Su presencia en el mundo.

Malbim:

  • «Que hizo los cielos y la tierra» (v. 3): Malbim destaca que al referirse a Dios como el Creador de los cielos y la tierra, el salmista subraya que la bendición divina no tiene límites. Al conectar esta bendición con Sión, se sugiere que la fuente de todas las bendiciones fluye a través del Templo y el servicio a Dios.

Comentarios rabínicos sobre el Salmo 134

  • Talmud Bavli, Tamid 33b: El Talmud menciona este salmo en relación con el servicio de los levitas que permanecían en el Templo durante la noche. Estos levitas cantaban alabanzas y vigilaban, asegurando que el Templo fuera un lugar de adoración constante, sin interrupción, incluso cuando el pueblo dormía.
  • Midrash Tehilim 134: El Midrash enfatiza que el acto de levantar las manos en el Templo es una expresión física de la devoción interior. El gesto de elevar las manos simboliza el deseo de conectarse con lo divino, atrayendo bendiciones desde los cielos a la tierra.

Simbolismo cabalístico en el Salmo 134

En la Cabalá, el Salmo 134 refleja el concepto de Tefilá (oración) como un medio para elevar las energías desde el mundo inferior hacia los mundos superiores. Levantar las manos en adoración simboliza el acto de atraer la luz espiritual desde las sefirot superiores, especialmente desde Yesod (fundamento) hacia Maljut (reino), el mundo físico.

El servicio nocturno en el Templo, mencionado en el salmo, se asocia con el trabajo espiritual durante los momentos de oscuridad, cuando las influencias negativas son más fuertes. La adoración continua en la noche representa el poder de la oración para superar la oscuridad y traer luz y bendición.

El acto de bendecir a Dios desde Sión también simboliza la unión de las energías divinas con el mundo físico, asegurando que las bendiciones fluyan hacia abajo desde las sefirot superiores.


Relación histórica del Salmo 134 con la Torá y el Tanaj

El Salmo 134 resuena con el concepto de adoración constante y la importancia del Templo como centro de la presencia divina en el mundo. En Éxodo 27:20-21, se menciona que los sacerdotes debían mantener una lámpara encendida continuamente en el Tabernáculo, lo que refleja la idea de la alabanza y la adoración continua, incluso durante la noche. Esto también se relaciona con la tarea de los levitas de servir en el Templo por la noche, asegurando que el servicio a Dios nunca cesara.

La bendición final, «Desde Sión te bendiga Hashem,» está en armonía con las promesas de bendición que Dios otorga desde Su morada en Jerusalén, como se menciona en Salmos 128:5, donde Sión es vista como la fuente de bendición para todo Israel.


Costumbres y usos asociados al Salmo 134

El Salmo 134 se recita comúnmente en la liturgia de Birkat HaMazón (la bendición después de las comidas) en días festivos y Shabat, pidiendo que la bendición divina continúe fluyendo desde Sión hacia las personas. También es parte de los Shir HaMa’alot (Cánticos de las Subidas) y se recita durante ocasiones de alegría y gratitud, donde se busca la bendición divina sobre el hogar, la comunidad y el servicio a Dios.

Este salmo es especialmente relevante para aquellos que desean fortalecer su práctica de la oración nocturna o aquellos que buscan la protección y la bendición de Dios durante los momentos oscuros de la vida. Su mensaje de alabanza continua inspira a los adoradores a conectarse con Dios en todo momento, sabiendo que la bendición proviene de Su presencia en Sión.


Lecciones del Salmo 134 para la vida práctica

  1. Adoración constante: El salmo nos recuerda la importancia de adorar a Dios en todo momento, incluso en los momentos oscuros o difíciles. La alabanza a Dios no debe cesar, ya que es una fuente de fortaleza espiritual.
  2. El poder de la oración nocturna: Los que adoran a Dios durante la noche, simbolizado por los levitas que servían en el Templo, nos enseñan que incluso en tiempos de oscuridad podemos elevar nuestras plegarias a Dios y encontrar luz en medio de la oscuridad.
  3. Bendiciones desde lo alto: Al enfatizar que la bendición proviene de Sión, el salmo nos recuerda que toda bendición, ya sea espiritual o material, tiene su origen en Dios. Esto nos inspira a buscar nuestra fuente de bendición en el servicio divino y la adoración sincera.
  4. Conexión física y espiritual: El acto de levantar las manos en oración simboliza la conexión entre lo físico y lo espiritual. Nos enseña que nuestras acciones en el mundo físico tienen un impacto en nuestra relación con lo divino.

Conclusión

El Salmo 134 es un llamado a la adoración constante y sincera, incluso durante los momentos más oscuros de la noche. Nos recuerda que aquellos que sirven a Dios en todo momento son bendecidos, y que las bendiciones fluyen desde la presencia divina en Tzión hacia quienes alaban a Dios con devoción.

Al recitar este salmo, reafirmamos nuestra conexión con Dios, confiando en Su protección y bendición en cada momento de nuestras vidas, y elevamos nuestras manos en señal de adoración y gratitud.