Salmo 120
El Salmo 120 expresa una súplica desde la angustia y la aflicción. Descubre el poderoso mensaje sobre la protección divina frente a las mentiras y conflictos, y cómo aplicarlo en la vida cotidiana.
Empieza lectura del: día Shabat
Empieza lectura: día 27 del mes
1 Canción de los escalones. A Hashem clamé en mi angustia, y Él me respondió.
2 Líbrame, Hashem, de labios mentirosos, y de lengua engañosa.
3 ¿Qué te dará o qué te aprovechará, oh lengua engañosa?
4 Agudas saetas de valiente, con brasas de enebro.
5 ¡Ay de mí, que habito en Mesec, y que moro entre las tiendas de Kedar!
6 Mucho tiempo ha morado mi alma con los que aborrecen la paz.
7 Yo soy de paz; mas ellos, cuando hablo, me hacen guerra.
Libro 5 ✡️ Día Shabat ✡️ Día 27 del mes
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✡️Salmo 120 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 120
El Salmo 120 es el primero de los Cánticos de las Subidas (Shir HaMa’alot), una serie de salmos recitados en peregrinaciones hacia Jerusalén. Este salmo expresa el clamor de una persona que se encuentra en medio de un ambiente hostil, lleno de mentiras y engaños. El salmista clama a Dios desde su angustia, pidiéndole que lo libre de aquellos que lo rodean con lenguas engañosas.
El salmo describe cómo el salmista se siente atrapado entre personas que fomentan la guerra, aunque él mismo busca la paz. Esto lo lleva a lamentarse de vivir entre enemigos (representados por los nombres Mesec y Kedar), símbolos de naciones alejadas de la paz y la verdad. La desesperación y la tensión que expresa se alivian solo con la confianza en que Dios escucha y responde a su llamado.
Puntos importantes del Salmo 120
- Clamor en la angustia: El salmista comienza declarando que clamó a Dios en su aflicción, y Dios le respondió, lo que muestra la confianza en la intervención divina (versículo 1).
- Peligro de la lengua mentirosa: Se subraya el daño de las palabras engañosas, comparándolas con flechas afiladas y brasas ardientes, lo que simboliza el poder destructivo del engaño (versículos 2-4).
- Ambiente hostil: El salmista describe su situación como vivir entre enemigos que odian la paz, expresando su desesperanza por estar rodeado de personas que prefieren la guerra (versículos 5-7).
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 120
Rashi:
- «Líbrame de labios mentirosos» (v. 2): Rashi explica que el salmista está pidiendo protección contra aquellos que usan la lengua para causar daño, ya sea a través de calumnias o falsedades que destruyen la paz y las relaciones.
Ibn Ezra:
- «Agudas saetas de valiente» (v. 4): Ibn Ezra señala que la lengua engañosa es como una flecha que penetra profundamente, causando dolor y destrucción a su objetivo, lo que sugiere que las palabras tienen un poder similar al de las armas.
Radak:
- «Mesec y Kedar» (v. 5): Radak comenta que estos nombres representan lugares lejanos y simbólicos de barbarie y conflicto. Mesec y Kedar son figuras representativas de las naciones paganas y beligerantes que no buscan la paz, sino la guerra.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 120
- Talmud Bavli, Berajot 10a: El Talmud utiliza este salmo como ejemplo de cómo, en momentos de angustia, la única respuesta verdadera y confiable proviene de Dios, quien escucha los clamores sinceros de los justos.
- Midrash Tehilim 120: El Midrash comenta que el salmo refleja la lucha constante del justo que vive entre los malvados. La lengua engañosa es vista como un símbolo del mundo corrupto en el que el justo debe enfrentar constantes ataques, pero al final Dios lo liberará.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 120
En la Cabalá, la lengua engañosa simboliza la distorsión de la verdad divina, una manifestación del Sitra Ajra (el lado negativo). El daño causado por la lengua mentirosa refleja el caos que surge cuando las fuerzas del mal buscan desviar la luz de la verdad y la armonía. La referencia a las «agudas saetas» y «brasas de enebro» conecta con la sefirá de Guevurá (juicio), que, en su aspecto negativo, representa la severidad y el daño que pueden infligir las palabras maliciosas.
La mención de vivir entre «Mesec» y «Kedar» también puede simbolizar el exilio espiritual, una condición en la que las almas justas se ven atrapadas en un entorno hostil que rechaza la paz y la verdad divina.
Relación histórica del Salmo 120 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 120 resuena con el exilio y las luchas del pueblo de Israel en medio de naciones hostiles, como se describe en la Torá y el Tanaj. Al igual que el salmista, los israelitas experimentaron el conflicto constante con los pueblos vecinos durante su travesía por el desierto y la conquista de la Tierra Prometida. La referencia a Mesec y Kedar se puede vincular con el peligro de vivir en medio de naciones paganas, similar a las tribus y pueblos que Israel enfrentó, como los amalecitas y los filisteos.
En Éxodo 23:1, la Torá prohíbe el falso testimonio y la mentira, reforzando el tema central de este salmo sobre el peligro de las lenguas engañosas. La ley divina establece un estándar de verdad y justicia, que es lo opuesto a la cultura de la mentira y el conflicto que describe el salmista.
Costumbres y usos asociados al Salmo 120
El Salmo 120 es parte de los Shir HaMa’alot (Cánticos de las Subidas) y se recita en momentos de angustia, especialmente cuando se siente rodeado de enemigos o de personas que fomentan el conflicto. Se usa en oraciones pidiendo la protección divina frente a la calumnia o situaciones donde el engaño y la falsedad son prominentes.
En algunas comunidades, este salmo también se recita cuando se busca la intervención de Dios para restaurar la paz en un entorno donde prevalece la mentira o la hostilidad. También es apropiado recitarlo en tiempos de disputas personales o laborales, pidiendo la intervención de Dios para que se revele la verdad.
Lecciones del Salmo 120 para la vida práctica
- La importancia de la verdad: El Salmo 120 nos enseña a valorar la verdad y rechazar la mentira. La lengua engañosa causa un daño profundo, y el salmista nos recuerda que debemos buscar la protección de Dios contra el poder destructivo de las falsedades.
- Buscar la paz: Aunque el salmista está rodeado de enemigos que promueven la guerra, él se identifica como un buscador de paz. Esto nos enseña a mantener un corazón pacífico, incluso en medio de un entorno hostil.
- Confianza en la intervención divina: El salmista muestra su confianza en que Dios escucha sus súplicas y lo liberará de sus enemigos. Esta lección es aplicable cuando enfrentamos calumnias o situaciones difíciles, confiando en que Dios traerá justicia.
- Vivir con integridad: El salmo también nos recuerda que, aunque el entorno puede ser hostil, debemos mantener nuestra integridad y aferrarnos a la paz y la verdad, confiando en que Dios protegerá a los que buscan hacer lo correcto.
Conclusión
El Salmo 120 es una poderosa súplica por la protección divina contra las mentiras y el conflicto. Refleja la angustia de aquellos que buscan la paz, pero se ven rodeados de falsedad y hostilidad. Al confiar en Dios para la liberación, el salmista nos recuerda que, aunque el entorno sea adverso, la verdad y la justicia prevalecerán. Este salmo nos invita a mantener nuestra integridad y confianza en Dios, quien escucha nuestras súplicas y nos rescata en los momentos más difíciles.
