Salmo 119
El Salmo 119, el más largo de los Salmos, es un poderoso himno que exalta la Torá y su guía. Descubre el significado profundo de cada uno de sus 176 versículos y cómo aplicarlos a la vida diaria.
El Salmo 119 está organizado en 22 estrofas, una por cada letra del alfabeto hebreo, con 8 versículos en cada estrofa. Cada versículo en una estrofa comienza con la misma letra hebrea.
Comienza lectura: día 25 del mes
א Alef (Salmo 119: 1-8)
1 Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la Torá de Hashem.
2 Bienaventurados los que guardan Sus testimonios y lo buscan con todo el corazón.
3 No hacen iniquidad; caminan en Sus caminos.
4 Tú has ordenado Tus preceptos, para que los guardemos con diligencia.
5 ¡Ojalá mis caminos fueran rectos para guardar Tus estatutos!
6 Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese a todos Tus mandamientos.
7 Te alabaré con rectitud de corazón cuando aprenda Tus justos juicios.
8 Guardaré Tus estatutos; no me dejes enteramente.
ב Bet (Salmo 119: 9-16)
9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar Tu palabra.
10 Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de Tus mandamientos.
11 En mi corazón he guardado Tus dichos, para no pecar contra Ti.
12 Bendito Tú, Hashem; enséñame Tus estatutos.
13 Con mis labios he contado todos los juicios de Tu boca.
14 Me he gozado en el camino de Tus testimonios, más que de toda riqueza.
15 Meditaré en Tus preceptos y consideraré Tus caminos.
16 Me deleitaré en Tus estatutos; no me olvidaré de Tu palabra.
ג Guímel (Salmo 119: 17-24)
17 Haz bien a Tu siervo, para que viva y guarde Tu palabra.
18 Abre mis ojos, y miraré las maravillas de Tu Torá.
19 Forastero soy yo en la tierra; no escondas de mí Tus mandamientos.
20 Quebrantada está mi alma anhelando Tus juicios en todo tiempo.
21 Reprendiste a los soberbios, los malditos, que se desvían de Tus mandamientos.
22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, porque he guardado Tus testimonios.
23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí, pero Tu siervo meditaba en Tus estatutos.
24 También Tus testimonios son mi deleite y mis consejeros.
ד Dalet (Salmo 119: 25-32)
25 Abatida está mi alma hasta el polvo; vivifícame conforme a Tu palabra.
26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; enséñame Tus estatutos.
27 Hazme entender el camino de Tus preceptos, para que medite en Tus maravillas.
28 Se deshace mi alma de angustia; susténtame conforme a Tu palabra.
29 Aparta de mí el camino de mentira, y concédeme Tu Torá misericordiosamente.
30 Escogí el camino de la verdad; he puesto Tus juicios delante de mí.
31 Me he apegado a Tus testimonios; Hashem, no me avergüences.
32 Correré por el camino de Tus mandamientos cuando ensanches mi corazón.
ה He (Salmo 119: 33-40)
33 Enséñame, Hashem, el camino de Tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
34 Dame entendimiento, y guardaré Tu Torá, y la cumpliré de todo corazón.
35 Guíame por la senda de Tus mandamientos, porque en ella tengo mi deleite.
36 Inclina mi corazón a Tus testimonios, y no a la avaricia.
37 Aparta mis ojos de ver la vanidad; vivifícame en Tus caminos.
38 Confirma Tu palabra a Tu siervo, para temerte a ti.
39 Aparta de mí el oprobio que temo, porque Tus juicios son buenos.
40 He aquí, yo he anhelado Tus preceptos; vivifícame en Tu justicia.
ו Vav (Salmo 119: 41-48)
41 Venga a mí Tu misericordia, Hashem, Tu salvación, conforme a Tu palabra.
42 Y daré por respuesta a quien me afrenta, que en Tu palabra he confiado.
43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, porque en Tus juicios espero.
44 Guardaré Tu Torá siempre, para siempre y eternamente.
45 Y andaré en libertad, porque busqué Tus preceptos.
46 Hablaré de Tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
47 Y me deleitaré en Tus mandamientos, que he amado.
48 Alzaré asimismo mis manos a Tus mandamientos que amé, y meditaré en Tus estatutos.
ז Zayin (Salmo 119: 49-56)
49 Acuérdate de la palabra dada a Tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
50 Este es mi consuelo en mi aflicción: Que Tu palabra me ha vivificado.
51 Los soberbios se han burlado de mí en gran manera, pero no me he apartado de Tu Torá.
52 Me acordé, Hashem, de Tus juicios antiguos, y me consolé.
53 Horror se apoderó de mí a causa de los malvados que dejan Tu Torá.
54 Tus estatutos han sido mis cánticos en la casa de mi peregrinación.
55 Me acordé en la noche de Tu nombre, Hashem, y guardé Tu Torá.
56 Esto tuve porque guardé Tus preceptos.
ח Jet (Salmo 119: 57-64)
57 «Mi porción es Hashem», he dicho, para guardar Tus palabras.
58 Supliqué Tu favor de todo corazón; ten misericordia de mí según Tu palabra.
59 Consideré mis caminos, y volví mis pies a Tus testimonios.
60 Me apresuré y no me retardé en guardar Tus mandamientos.
61 Los lazos de los impíos me han envuelto, pero no me he olvidado de Tu Torá.
62 A medianoche me levantaré para alabarte por Tus justos juicios.
63 Compañero soy de todos los que te temen, y de los que guardan Tus preceptos.
64 De Tu misericordia, Hashem, está llena la tierra; enséñame Tus estatutos.
ט Tet (Salmo 119: 65-72)
65 Bien has hecho con Tu siervo, Hashem, conforme a Tu palabra.
66 Enséñame buen juicio y conocimiento, porque he creído en Tus mandamientos.
67 Antes que fuera afligido, yo me descarrié; pero ahora guardo Tu palabra.
68 Bueno eres Tú, y bienhechor; enséñame Tus estatutos.
69 Contra mí forjaron mentira los soberbios, pero guardaré de todo corazón Tus preceptos.
70 Se engrosó su corazón como grasa, pero yo me deleito en Tu Torá.
71 Bueno me es haber sido afligido, para que aprenda Tus estatutos.
72 Mejor me es la Torá de Tu boca que millares de oro y plata.
י Yod (Salmo 119: 73-80)
73 Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento para aprender Tus mandamientos.
74 Los que te temen me verán y se alegrarán, porque he esperado en Tu palabra.
75 Conozco, Hashem, que Tus juicios son justos, y que conforme a Tu fidelidad me afligiste.
76 Sea ahora Tu misericordia para consolarme, conforme a Tu palabra a Tu siervo.
77 Vengan a mí Tus misericordias para que viva, porque Tu Torá es mi deleite.
78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo meditaré en Tus preceptos.
79 Vuélvanse a mí los que te temen y conocen Tus testimonios.
80 Sea mi corazón íntegro en Tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.
כ Kaf (Salmo 119: 81-88)
81 Desfallece mi alma por Tu salvación, pero espero en Tu palabra.
82 Desfallecen mis ojos por Tu dicho, diciendo: «¿Cuándo me consolarás?»
83 Porque estoy como el odre al humo, pero no me he olvidado de Tus estatutos.
84 ¿Cuántos son los días de Tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
85 Los soberbios me han cavado hoyos, que no están de acuerdo con Tu Torá.
86 Todos Tus mandamientos son verdad; sin causa me persiguen; ayúdame.
87 Casi me han echado por tierra, pero no he dejado Tus preceptos.
88 Vivifícame conforme a Tu misericordia, y guardaré los testimonios de Tu boca.
ל Lamed (Salmo 119: 89-96)
89 Para siempre, Hashem, está Tu palabra asentada en los cielos.
90 De generación en generación es Tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y permanece.
91 Por Tus juicios permanecen todas las cosas hasta hoy, porque todas ellas te sirven.
92 Si Tu Torá no hubiese sido mi delicia, ya en mi aflicción habría perecido.
93 Nunca me olvidaré de Tus preceptos, porque con ellos me has vivificado.
94 Tuyo soy yo, sálvame, porque he buscado Tus preceptos.
95 Los impíos me han aguardado para destruirme, pero yo consideraré Tus testimonios.
96 He visto un límite a toda dimensión, pero Tu mandamiento es mucho más amplio.
Termina lectura: día 25 del mes
מ Mem (Salmo 119: 97-104)
Comienza lectura: día 26 del mes
97 ¡Cuánto amo Tu Torá! Todo el día es ella mi meditación.
98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con Tu mandamiento, porque siempre está conmigo.
99 Más que todos mis maestros he entendido, porque Tus testimonios son mi meditación.
100 Más que los ancianos he entendido, porque he guardado Tus preceptos.
101 He detenido mis pies de todo mal camino, para guardar Tu palabra.
102 No me he apartado de Tus juicios, porque Tú me has enseñado.
103 ¡Cuán dulces son a mi paladar Tus palabras! Más que la miel a mi boca.
104 De Tus preceptos he adquirido entendimiento; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.
נ Nun (Salmo 119: 105-112)
105 Lámpara es a mis pies Tu palabra, y lumbrera a mi camino.
106 Juré, y lo confirmaré, que guardaré Tus justos juicios.
107 Afligido estoy en gran manera; vivifícame, Hashem, conforme a Tu palabra.
108 Acepta, te ruego, Hashem, las ofrendas voluntarias de mi boca, y enséñame Tus juicios.
109 Mi vida está de continuo en peligro, pero no me he olvidado de Tu Torá.
110 Me pusieron lazo los impíos, pero no me desvié de Tus preceptos.
111 Por heredad he tomado Tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón.
112 He inclinado mi corazón a cumplir Tus estatutos, por siempre, hasta el fin.
ס Samej (Salmo 119: 113-120)
113 Aborrezco a los hombres hipócritas, pero amo Tu Torá.
114 Mi escondedero y mi escudo eres Tú; en Tu palabra he esperado.
115 Apartaos de mí, malhechores, pues guardaré los mandamientos de mi Dios.
116 Susténtame conforme a Tu palabra, y viviré; y no me avergüences en mi esperanza.
117 Sostenme, y seré salvo, y me deleitaré siempre en Tus estatutos.
118 Has desechado a todos los que se desvían de Tus estatutos, porque su engaño es falsedad.
119 Como escoria hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; por tanto, he amado Tus testimonios.
120 Mi carne se ha estremecido por temor de Ti, y de Tus juicios tengo miedo.
ע Ain (Salmo 119: 121-128)
121 He hecho juicio y justicia; no me dejes a mis opresores.
122 Sé fiador por Tu siervo para bien; no dejes que los soberbios me opriman.
123 Mis ojos desfallecieron por Tu salvación, y por la palabra de Tu justicia.
124 Haz con Tu siervo según Tu misericordia, y enséñame Tus estatutos.
125 Tu siervo soy yo; dame entendimiento para conocer Tus testimonios.
126 Es tiempo de actuar, Hashem, porque han invalidado Tu Torá.
127 Por eso he amado Tus mandamientos más que el oro, y más que el oro fino.
128 Por eso estimé rectos todos Tus preceptos sobre todas las cosas, y aborrecí todo camino de mentira.
פ Pe (Salmo 119: 129-136)
129 Maravillosos son Tus testimonios, por tanto los ha guardado mi alma.
130 La exposición de Tus palabras alumbra; hace entender a los simples.
131 Abrí mi boca y suspiré, porque anhelé Tus mandamientos.
132 Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman Tu nombre.
133 Ordena mis pasos con Tu palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
134 Líbrame de la opresión del hombre, y guardaré Tus preceptos.
135 Haz resplandecer Tu rostro sobre Tu siervo, y enséñame Tus estatutos.
136 Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban Tu Torá.
צ Tsadi (Salmo 119: 137-144)
137 Justo eres Tú, Hashem, y rectos son Tus juicios.
138 Has ordenado Tus testimonios con justicia, y con suma fidelidad.
139 Mi celo me ha consumido, porque mis enemigos se olvidaron de Tus palabras.
140 Sumamente pura es Tu palabra, y Tu siervo la ama.
141 Pequeño soy yo y despreciado, pero no me he olvidado de Tus preceptos.
142 Tu justicia es justicia eterna, y Tu Torá es verdad.
143 Aflicción y angustia me han alcanzado, pero Tus mandamientos han sido mi deleite.
144 Justos son Tus testimonios para siempre; dame entendimiento, y viviré.
ק Kuf (Salmo 119: 145-152)
145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Hashem, y guardaré Tus estatutos.
146 A Ti clamé; sálvame, y guardaré Tus testimonios.
147 Me anticipé al alba, y clamé; en Tu palabra he esperado.
148 Mis ojos se anticiparon a las vigilias de la noche, para meditar en Tu palabra.
149 Oye mi voz conforme a Tu misericordia; Hashem, vivifícame conforme a Tus juicios.
150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de Tu Torá.
151 Cercano estás Tú, Hashem, y todos Tus mandamientos son verdad.
152 Hace ya mucho que he entendido de Tus testimonios, que para siempre los has establecido.
ר Resh (Salmo 119: 153-160)
153 Mira mi aflicción, y líbrame, porque no me he olvidado de Tu Torá.
154 Defiende mi causa y redímeme; vivifícame conforme a Tu palabra.
155 Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan Tus estatutos.
156 Muchas son Tus misericordias, Hashem; vivifícame conforme a Tus juicios.
157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, pero no me he desviado de Tus testimonios.
158 Veía a los prevaricadores, y me disgustaba, porque no guardaban Tus palabras.
159 Mira, Hashem, que amo Tus preceptos; vivifícame conforme a Tu misericordia.
160La suma de Tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de Tu justicia.
ש Shin (Salmo 119: 161-168)
161 Príncipes me han perseguido sin causa, pero mi corazón tuvo temor de Tus palabras.
162 Me regocijo en Tu palabra, como el que halla muchos despojos.
163 La mentira aborrezco y abomino; pero amo Tu Torá.
164 Siete veces al día te alabo por Tus justos juicios.
165 Mucha paz tienen los que aman Tu Torá, y no hay para ellos tropiezo.
166 Hashem, he esperado en Tu salvación, y he hecho Tus mandamientos.
167 Mi alma ha guardado Tus testimonios, y los he amado en gran manera.
168 He guardado Tus preceptos y Tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de Ti.
ת Tav (Salmo 119: 169-176)
169 Llegue mi clamor delante de Ti, Hashem; dame entendimiento conforme a Tu palabra.
170 Llegue mi súplica delante de Ti; líbrame conforme a Tu dicho.
171 Mis labios rebosarán alabanza, cuando me enseñes Tus estatutos.
172 Hablará mi lengua de Tus dichos, porque todos Tus mandamientos son justicia.
173 Esté Tu mano pronta para socorrerme, porque he escogido Tus preceptos.
174 He deseado Tu salvación, Hashem, y Tu Torá es mi delicia.
175 Viva mi alma, y te alabe; y ayúdenme Tus juicios.
176 Anduve errante como oveja extraviada; busca a Tu siervo, porque no me he olvidado de Tus mandamientos.
Termina lectura del: día viernes
Termina lectura: día 26 del mes
Libro 5 ✡️ Día Viernes ✡️ Día 25 y 26 del mes
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✡️Salmo 119 Comentarios✡️
Resumen del Salmo 119
El Salmo 119 es el más largo de todos los salmos y está dedicado a exaltar la Torá y los mandamientos de Dios. A través de sus 176 versículos, el salmista refleja su profundo amor y devoción por la ley divina, la cual es vista como una fuente de consuelo, sabiduría y vida. Cada estrofa comienza con una letra del alfabeto hebreo, lo que estructura el salmo como un acróstico y refuerza su mensaje poético.
El salmista describe cómo, en medio de sus dificultades y aflicciones, encuentra fortaleza y guía en la Torá, asegurando que quienes siguen los mandamientos de Dios no serán avergonzados.
Este salmo enseña que la palabra de Dios es eterna, más valiosa que cualquier tesoro terrenal, y una lámpara que ilumina el camino del creyente.
Puntos importantes del Salmo 119
- Amor por la Torá: El salmista expresa un profundo amor y devoción por los mandamientos divinos, declarando que la Torá es su guía, su deleite y su salvación.
- Justicia divina: Se resalta la justicia perfecta de Dios, subrayando que todos Sus mandamientos son verdaderos y eternos.
- Confianza en la palabra de Dios: El salmista demuestra una fe inquebrantable en la protección y ayuda de Dios, incluso en tiempos de aflicción y persecución.
- Meditación constante: Se pone énfasis en la importancia de meditar constantemente en la Torá y en sus mandamientos, para encontrar sabiduría y fuerza en la vida diaria.
Comentarios de los Sabios sobre el Salmo 119
Rashi:
- «Bienaventurados los perfectos de camino» (v. 1): Rashi comenta que aquellos que siguen la Torá sin desviarse son llamados bienaventurados porque viven en armonía con la voluntad divina, lo que les asegura bendiciones en esta vida y en la próxima.
Ibn Ezra:
- «Lámpara es a mis pies Tu palabra» (v. 105): Ibn Ezra resalta que la palabra de Dios ilumina el camino correcto en medio de las decisiones difíciles, actuando como una luz en la oscuridad, dando dirección y claridad.
Radak:
- «Antes que fuera afligido, yo me descarrié» (v. 67): Radak interpreta que las aflicciones sirven como una herramienta de enseñanza divina. El sufrimiento trae al individuo de regreso al camino recto, acercándolo más a la Torá y a los mandamientos de Dios.
Comentarios rabínicos sobre el Salmo 119
- Talmud Bavli, Berajot 10a: En este pasaje del Talmud, se destaca la bienaventuranza de aquellos que siguen el «camino perfecto», es decir, quienes observan los mandamientos de la Torá de manera íntegra y fiel.
- Midrash Tehilim 119: El Midrash subraya la importancia de la meditación continua en la Torá como una fuente de fortaleza espiritual. David, el autor tradicional del Salmo, escribió estos versículos como una forma de enseñar la importancia de aferrarse a la ley divina en todo momento.
- Talmud Bavli, Menajot 43b: El Talmud cita el versículo 165, «Mucha paz tienen los que aman Tu Torá», para afirmar que quienes verdaderamente aman y observan los mandamientos divinos vivirán en paz, libres de conflictos internos y externos.
Simbolismo cabalístico en el Salmo 119
El Salmo 119 es rico en simbolismo cabalístico, reflejando la interacción entre las sefirot y la Torá como canal de la luz divina hacia el mundo. Las letras hebreas que inician cada estrofa se corresponden con las diferentes sefirot, lo que sugiere que la observancia de la Torá activa flujos espirituales a través de estas esferas. Por ejemplo, la repetición de la palabra «justicia» está relacionada con Guevurá (severidad), mientras que la palabra «misericordia» se conecta con Jesed (bondad).
El concepto de la palabra divina como «lámpara» y «luz» (v. 105) también está vinculado con Tiferet (belleza y armonía), que equilibra las diferentes fuerzas del universo. Este salmo es una manifestación de cómo la Torá une el mundo espiritual con el físico.
Relación histórica del Salmo 119 con la Torá y el Tanaj
El Salmo 119 está profundamente arraigado en la enseñanza de la Torá. Desde el mandato de Dios en Deuteronomio 6:7 de meditar constantemente en la Torá hasta la promesa en Josué 1:8 de que quien medite en la Torá día y noche prosperará, este salmo refleja la importancia del estudio continuo de la ley divina. También recuerda el clamor del pueblo de Israel en momentos de sufrimiento, como en el exilio babilónico, donde el seguimiento de los mandamientos servía como fuente de esperanza.
Este salmo es también una expresión de la devoción personal que los grandes líderes bíblicos, como David y Moisés, sentían por la Torá. En Éxodo 19:8, el pueblo acepta el pacto de Dios, y el Salmo 119 celebra ese compromiso al demostrar un amor constante y devoto por los estatutos divinos.
Costumbres y usos asociados al Salmo 119
El Salmo 119 se recita en diversas ocasiones, especialmente en momentos de estudio y meditación en la Torá. Muchos lo recitan antes o después del estudio, pidiendo a Dios sabiduría para entender Su palabra y aplicarla en la vida diaria. También se utiliza durante tiempos de dificultad, cuando se busca consuelo en la guía y protección de la Torá.
Algunos lo recitan durante Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá, ya que este salmo es un tributo a la enseñanza divina. También se recita cuando se busca fortalecer la conexión personal con los mandamientos.
Lecciones del Salmo 119 para la vida práctica
- Amor por la Torá: El salmo nos enseña a valorar la Torá como nuestra guía constante en la vida, asegurando que sus enseñanzas nos brinden consuelo y dirección en todo momento.
- Confianza en la justicia de Dios: El salmista reafirma que, aunque enfrentemos pruebas y dificultades, los mandamientos de Dios son siempre justos y nos llevarán a la salvación y paz.
- Meditación constante: El salmo enfatiza la importancia de meditar en la palabra de Dios diariamente, como una forma de fortalecer nuestra relación con el Creador y obtener sabiduría para nuestras vidas.
- Compromiso a largo plazo: A lo largo del salmo, el salmista promete guardar los mandamientos «para siempre», lo que nos recuerda que nuestro compromiso con Dios debe ser constante y firme, sin importar las circunstancias.
Conclusión
El Salmo 119 es una obra maestra que exalta la Torá y la relación personal con los mandamientos de Dios. A través de sus versículos, nos invita a vivir una vida dedicada al estudio, la meditación y la observancia de la palabra divina. Nos enseña que la Torá no es solo un conjunto de reglas, sino una fuente de vida, consuelo y salvación. Al aplicar las enseñanzas de este salmo, podemos cultivar una relación más profunda y significativa con Dios, encontrando paz y fortaleza en Su palabra eterna.
