Salmo 80
¿Cómo clamar por la restauración y la protección divina en tiempos de angustia? El Salmo 80 es una súplica ferviente en la que el salmista pide a Hashem que restaure y proteja a Su pueblo, comparando a Israel con una vid que necesita ser cuidada y defendida. Explora cómo este salmo nos enseña sobre la dependencia total en la providencia divina, con comentarios de Rashi, Radak, Ibn Ezra, Meíri, Malbim, Seforno, y otros sabios.
1 Al director musical. Sobre Shoshanim, un Testimonio. Salmo de Asaf.
2 Pastor de Israel, escucha; Tú que guías a Yosef como a un rebaño; Tú que estás entre los querubines, resplandece.
3 Delante de Efraim, Benjamín y Menashé, despierta Tu poder, y ven a salvarnos.
4 Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvos.
5 Oh Hashem, Dios de los ejércitos, ¿hasta cuándo Te mostrarás airado contra la oración de Tu pueblo?
6 Les diste a comer pan de lágrimas, y a beber lágrimas en gran abundancia.
7 Nos has puesto por contienda a nuestros vecinos, y nuestros enemigos se mofan entre sí.
8 Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvos.
9 Hiciste venir una vid de Egipto; echaste las naciones, y la plantaste.
10 Limpiaste el terreno delante de ella; echó raíces y llenó la tierra.
11 Los montes fueron cubiertos con su sombra, y sus ramas fueron como los cedros de Dios.
12 Extendió sus vástagos hasta el mar, y sus renuevos hasta el río.
13 ¿Por qué has derribado sus cercas, de modo que todos los que pasan por el camino la arrancan?
14 El jabalí del bosque la destroza, y las bestias del campo la devoran.
15 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora, mira desde el cielo y contempla, y visita esta vid,
16 la cepa que plantó Tu diestra, y el renuevo que para Ti afirmaste.
17 Está quemada con fuego, está cortada; perecen ante el reproche de Tu rostro.
18 Sea Tu mano sobre el hombre de Tu diestra, sobre el hijo del hombre que para Ti afirmaste.
19 Así no nos apartaremos de Ti; vivifícanos, e invocaremos Tu nombre.
20 Oh Hashem, Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvos.
Libro 3 ✡️ Día Miércoles ✡️ Día 16 del mes
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✡️Salmo 80 Comentarios✡️
Resumen de Tehilim 80 (Salmo 80)
El Salmo 80 es una súplica de Asaf, donde pide a Hashem que restaure y proteja a Israel, comparando al pueblo con una vid que Dios plantó y cuidó, pero que ahora ha sido devastada por enemigos. El salmo comienza con una apelación a Dios como el Pastor de Israel, pidiéndole que despierte Su poder y salve a Su pueblo. El salmista describe el sufrimiento de Israel, que ha sido alimentado con lágrimas y ridiculizado por sus enemigos.
El tema central del salmo es la imagen de Israel como una vid que Dios sacó de Egipto y plantó en la tierra prometida. Esta vid creció y prosperó bajo el cuidado divino, pero ahora ha sido abandonada y destruida por bestias y enemigos. Asaf ruega a Dios que mire desde el cielo y restaure esta vid, prometiendo que, si Dios lo hace, el pueblo no se apartará de Él y continuará invocando Su nombre. El salmo se repite en varias ocasiones con la petición: «Oh Hashem, Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvos.»
Puntos Relevantes en Salmo 80:
La Imagen de la Vid como Símbolo de Israel: El salmo utiliza la metáfora de la vid para describir la relación entre Dios e Israel. Esta imagen es única en su profundidad y simbolismo, representando cómo Hashem plantó y cuidó a Israel, y cómo ahora el pueblo necesita la intervención divina para ser restaurado. Véase también la importancia de la restauración en Tehilim 79.
Dependencia Total en la Providencia Divina: Este salmo destaca la idea de que la salvación y el bienestar de Israel dependen completamente de la voluntad y el favor de Hashem. El repetido clamor para que Dios «restaure» a Su pueblo refleja la creencia en que solo Dios puede redimir y salvar a Israel. Véase también la dependencia en la justicia divina en Tehilim 79.
Comentarios y explicaciones para el salmo 80:
- Rashi, en el versículo 9 («Hiciste venir una vid de Egipto»), comenta que la vid representa a Israel, que fue sacado de Egipto y plantado en la tierra de Canaán. Rashi destaca que la vid floreció y se extendió bajo el cuidado de Dios, pero ahora sufre debido a la retirada del favor divino (Rashi sobre Tehilim 80:9).
- Ibn Ezra, en el versículo 14 («Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora, mira desde el cielo»), interpreta que el salmista está pidiendo a Hashem que regrese Su atención a Israel y lo restaure. Ibn Ezra subraya que esta súplica es una petición para que Dios renueve Su protección y cuidado sobre Su pueblo (Ibn Ezra sobre Tehilim 80:14).
- Radak, en el versículo 16 («la cepa que plantó Tu diestra»), explica que la «cepa» se refiere a la descendencia de los patriarcas, que Dios plantó y cuidó, y que ahora necesita ser protegida de la destrucción. Radak destaca la conexión especial entre Dios e Israel, como un jardinero que cuida de su viña (Radak sobre Tehilim 80:16).
- Meíri, en el versículo 19 («Sea Tu mano sobre el hombre de Tu diestra»), señala que esta petición es para que Dios guíe y proteja a Su pueblo, representado como «el hombre de Tu diestra». Meíri sugiere que este versículo refleja la petición para que Dios sostenga y fortalezca a Israel en tiempos de angustia (Meíri sobre Tehilim 80:19).
- Malbim, en el versículo 20 («Oh Hashem, Dios de los ejércitos, restáuranos»), interpreta que la repetición de esta súplica refleja la intensidad del deseo de Israel de ser restaurado a su estado anterior de favor divino. Malbim enfatiza que la restauración depende de la revelación del rostro de Hashem, lo que simboliza Su favor y protección (Malbim sobre Tehilim 80:20).
- Seforno, en su comentario sobre el versículo 3 («Delante de Efraim, Benjamín y Menashé, despierta Tu poder»), explica que estas tres tribus representan las regiones del norte de Israel, que sufrieron la destrucción y el exilio. Seforno subraya la importancia de que Dios despierte Su poder para salvar a todas las tribus de Israel (Seforno sobre Tehilim 80:3).
Leyes y Costumbres Relacionadas:
- El Clamor por la Restauración: Este salmo refuerza la práctica de clamar a Hashem por la restauración y redención de Israel. En las tefilot diarias, especialmente en la Amidá, se recitan bendiciones que piden la restauración de Jerusalén y la llegada del Mashíaj. Véase también el clamor por la justicia en Tehilim 79.
- La Imagen de la Vid en la Tradición Judía: La vid es un símbolo recurrente en la tradición judía, representando a Israel como el viñedo que Hashem cuida. Este símbolo aparece en varios textos rabínicos y es recordado en la liturgia y las enseñanzas como un recordatorio de la dependencia de Israel en la providencia divina.
Algunas Reflexiones del salmo 80:
- En momentos en los que sientes que tu vida espiritual o comunidad está «devastada» como la vid, ¿Haz considerado clamar a Hashem por restauración y protección, confiando en Su poder para renovar y revitalizar?
- Si alguna vez has experimentado tiempos de abandono o desolación, ¿Haz considerado encontrar esperanza en la imagen de la vid que, aunque devastada, aún puede ser restaurada y revitalizada por la mano de Hashem?
Lecciones para la vida:
- Clama a Hashem por restauración en tiempos de desolación. Como Asaf, cuando sientas que tu vida o comunidad está devastada, recuerda que Hashem puede restaurar y revitalizar cualquier situación. Recuerda que «Hashem no destruye totalmente», «Su voluntad esta en la vida» y «Y no deja encender todo su furor»
- Confía en que Hashem cuida de Su «vid». Aunque a veces la vid de Israel pueda parecer devastada, Hashem sigue siendo el jardinero fiel que puede restaurarla. Mantén la fe en que Dios, en Su tiempo, traerá la renovación y el florecimiento.
- Integra la súplica por la restauración en tus tefilot diarias. La restauración de Israel y la revelación del favor divino son temas centrales en la tefilá judía. Asegúrate de incluir oraciones por la redención y la renovación en tus prácticas diarias, confiando en que Hashem responderá.
Conclusión:
El Salmo 80 es un clamor por la restauración y la protección divina, utilizando la poderosa imagen de la vid para expresar la relación única entre Hashem e Israel, inspirándonos a confiar en la providencia divina en todos los aspectos de la vida.
