Salmo 80

____________________________________________

✡️Salmo 80 Comentarios✡️

Resumen de Tehilim 80 (Salmo 80)

El Salmo 80 es una súplica de Asaf, donde pide a Hashem que restaure y proteja a Israel, comparando al pueblo con una vid que Dios plantó y cuidó, pero que ahora ha sido devastada por enemigos. El salmo comienza con una apelación a Dios como el Pastor de Israel, pidiéndole que despierte Su poder y salve a Su pueblo. El salmista describe el sufrimiento de Israel, que ha sido alimentado con lágrimas y ridiculizado por sus enemigos.

El tema central del salmo es la imagen de Israel como una vid que Dios sacó de Egipto y plantó en la tierra prometida. Esta vid creció y prosperó bajo el cuidado divino, pero ahora ha sido abandonada y destruida por bestias y enemigos. Asaf ruega a Dios que mire desde el cielo y restaure esta vid, prometiendo que, si Dios lo hace, el pueblo no se apartará de Él y continuará invocando Su nombre. El salmo se repite en varias ocasiones con la petición: «Oh Hashem, Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer Tu rostro, y seremos salvos.»

Puntos Relevantes en Salmo 80:

La Imagen de la Vid como Símbolo de Israel: El salmo utiliza la metáfora de la vid para describir la relación entre Dios e Israel. Esta imagen es única en su profundidad y simbolismo, representando cómo Hashem plantó y cuidó a Israel, y cómo ahora el pueblo necesita la intervención divina para ser restaurado. Véase también la importancia de la restauración en Tehilim 79.

Dependencia Total en la Providencia Divina: Este salmo destaca la idea de que la salvación y el bienestar de Israel dependen completamente de la voluntad y el favor de Hashem. El repetido clamor para que Dios «restaure» a Su pueblo refleja la creencia en que solo Dios puede redimir y salvar a Israel. Véase también la dependencia en la justicia divina en Tehilim 79.

Comentarios y explicaciones para el salmo 80:

  • Rashi, en el versículo 9 («Hiciste venir una vid de Egipto»), comenta que la vid representa a Israel, que fue sacado de Egipto y plantado en la tierra de Canaán. Rashi destaca que la vid floreció y se extendió bajo el cuidado de Dios, pero ahora sufre debido a la retirada del favor divino (Rashi sobre Tehilim 80:9).
  • Ibn Ezra, en el versículo 14 («Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora, mira desde el cielo»), interpreta que el salmista está pidiendo a Hashem que regrese Su atención a Israel y lo restaure. Ibn Ezra subraya que esta súplica es una petición para que Dios renueve Su protección y cuidado sobre Su pueblo (Ibn Ezra sobre Tehilim 80:14).
  • Radak, en el versículo 16 («la cepa que plantó Tu diestra»), explica que la «cepa» se refiere a la descendencia de los patriarcas, que Dios plantó y cuidó, y que ahora necesita ser protegida de la destrucción. Radak destaca la conexión especial entre Dios e Israel, como un jardinero que cuida de su viña (Radak sobre Tehilim 80:16).
  • Meíri, en el versículo 19 («Sea Tu mano sobre el hombre de Tu diestra»), señala que esta petición es para que Dios guíe y proteja a Su pueblo, representado como «el hombre de Tu diestra». Meíri sugiere que este versículo refleja la petición para que Dios sostenga y fortalezca a Israel en tiempos de angustia (Meíri sobre Tehilim 80:19).
  • Malbim, en el versículo 20 («Oh Hashem, Dios de los ejércitos, restáuranos»), interpreta que la repetición de esta súplica refleja la intensidad del deseo de Israel de ser restaurado a su estado anterior de favor divino. Malbim enfatiza que la restauración depende de la revelación del rostro de Hashem, lo que simboliza Su favor y protección (Malbim sobre Tehilim 80:20).
  • Seforno, en su comentario sobre el versículo 3 («Delante de Efraim, Benjamín y Menashé, despierta Tu poder»), explica que estas tres tribus representan las regiones del norte de Israel, que sufrieron la destrucción y el exilio. Seforno subraya la importancia de que Dios despierte Su poder para salvar a todas las tribus de Israel (Seforno sobre Tehilim 80:3).

Leyes y Costumbres Relacionadas:

  • El Clamor por la Restauración: Este salmo refuerza la práctica de clamar a Hashem por la restauración y redención de Israel. En las tefilot diarias, especialmente en la Amidá, se recitan bendiciones que piden la restauración de Jerusalén y la llegada del Mashíaj. Véase también el clamor por la justicia en Tehilim 79.
  • La Imagen de la Vid en la Tradición Judía: La vid es un símbolo recurrente en la tradición judía, representando a Israel como el viñedo que Hashem cuida. Este símbolo aparece en varios textos rabínicos y es recordado en la liturgia y las enseñanzas como un recordatorio de la dependencia de Israel en la providencia divina.

Algunas Reflexiones del salmo 80:

  1. En momentos en los que sientes que tu vida espiritual o comunidad está «devastada» como la vid, ¿Haz considerado clamar a Hashem por restauración y protección, confiando en Su poder para renovar y revitalizar?
  2. Si alguna vez has experimentado tiempos de abandono o desolación, ¿Haz considerado encontrar esperanza en la imagen de la vid que, aunque devastada, aún puede ser restaurada y revitalizada por la mano de Hashem?

Lecciones para la vida:

  1. Clama a Hashem por restauración en tiempos de desolación. Como Asaf, cuando sientas que tu vida o comunidad está devastada, recuerda que Hashem puede restaurar y revitalizar cualquier situación. Recuerda que «Hashem no destruye totalmente», «Su voluntad esta en la vida» y «Y no deja encender todo su furor»
  2. Confía en que Hashem cuida de Su «vid». Aunque a veces la vid de Israel pueda parecer devastada, Hashem sigue siendo el jardinero fiel que puede restaurarla. Mantén la fe en que Dios, en Su tiempo, traerá la renovación y el florecimiento.
  3. Integra la súplica por la restauración en tus tefilot diarias. La restauración de Israel y la revelación del favor divino son temas centrales en la tefilá judía. Asegúrate de incluir oraciones por la redención y la renovación en tus prácticas diarias, confiando en que Hashem responderá.

Conclusión:

El Salmo 80 es un clamor por la restauración y la protección divina, utilizando la poderosa imagen de la vid para expresar la relación única entre Hashem e Israel, inspirándonos a confiar en la providencia divina en todos los aspectos de la vida.