Salmo 75
¿Cómo se manifiesta la justicia de Dios en un mundo lleno de iniquidad? El Salmo 75 es una declaración de fe en la justicia divina, donde el salmista proclama que Hashem es el juez supremo que levanta a los humildes y abate a los soberbios. Explora cómo este salmo nos enseña a confiar en la justicia de Dios en medio de la injusticia, con comentarios de Rashi, Radak, Ibn Ezra, Meíri, Malbim, Seforno, y otros sabios.
1 Al director musical. No destruyas. Salmo de Asaf. Cántico.
2 Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias; pues cercano está Tu nombre; los hombres cuentan Tus maravillas.
3 «A su tiempo, Yo juzgaré con rectitud»,
4 se derriten la tierra y todos sus habitantes; Yo sostengo sus columnas para siempre.
5 Digo a los arrogantes: No os jactéis; y a los impíos: No levantéis el cuerno.
6 No levantéis en alto vuestro cuerno; no habléis con cuello erguido.
7 Porque ni del oriente, ni del occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento;
8 sino que Dios es el juez; a uno humilla, y a otro enaltece.
9 Porque el cáliz está en la mano de Hashem, y el vino fermentado está lleno de mezcla; y Él lo derrama; ciertamente todos los impíos de la tierra lo beberán hasta las heces.
10 Pero yo anunciaré para siempre, cantaré alabanzas al Dios de Yaacov.
11 Y quebrantaré todos los cuernos de los impíos, pero los cuernos de los justos serán exaltados.
Libro 3 ✡️ Día Miercoles ✡️ Día 14 del mes
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✡️Salmo 75 Comentarios✡️
Resumen de Tehilim 75 (Salmo 75)
El Salmo 75 es un salmo de acción de gracias y confianza en la justicia divina. Asaf comienza expresando gratitud a Hashem por Su cercanía y por las maravillas que ha realizado. Luego, el salmo introduce las palabras de Hashem, afirmando que Dios juzgará con rectitud cuando llegue el momento adecuado. A pesar de que la tierra parece inestable y sus habitantes se derriten de miedo, Dios es quien sostiene sus pilares.
El salmista advierte a los arrogantes y a los malvados que no se jacten ni se exalten, porque el enaltecimiento no proviene del esfuerzo humano ni de las circunstancias, sino de Dios, quien decide a quién humillar y a quién exaltar. Se menciona la imagen del cáliz en la mano de Hashem, lleno de vino mezclado que representa el juicio divino sobre los impíos. Al final, Asaf declara su compromiso de alabar a Hashem para siempre y expresa la certeza de que Dios quebrantará el poder de los impíos y exaltará a los justos.
Puntos Relevantes en Salmo 75:
La Confianza en la Justicia Divina: Este salmo subraya la importancia de confiar en que Hashem, como juez supremo, es quien finalmente decide el destino de los individuos, exalta a los humildes y humilla a los arrogantes. La justicia divina es inevitable, aunque parezca tardar desde la perspectiva humana.
El Poder del Juicio Divino: La imagen del cáliz en la mano de Hashem lleno de vino fermentado simboliza el juicio divino que será derramado sobre los impíos. Esta metáfora refuerza la enseñanza de que nadie puede escapar del juicio de Dios, y que la justicia divina es completa y definitiva.
La Gratitud y la Alabanza a Dios: Asaf expresa una actitud de gratitud y alabanza constante, reconociendo que todas las maravillas y juicios de Hashem son dignos de ser proclamados. Este enfoque en la gratitud es un recordatorio de la importancia de reconocer y celebrar la justicia y bondad de Dios en nuestras vidas.
Comentarios y explicaciones para el salmo 75:
- Rashi, en el versículo 3 («A su tiempo, Yo juzgaré con rectitud»), comenta que Hashem afirma que, aunque pueda parecer que la justicia tarda, en el tiempo adecuado, Dios juzgará con absoluta rectitud. Rashi subraya que este versículo es una garantía de que la justicia divina se manifestará en el momento perfecto (Rashi sobre Tehilim 75:3).
- Ibn Ezra, en el versículo 8 («sino que Dios es el juez; a uno humilla, y a otro enaltece»), explica que este versículo refuerza la idea de que el destino de las personas no depende de su poder o influencia, sino únicamente de la voluntad de Hashem. Ibn Ezra destaca que el juicio de Dios es justo y que Él recompensa y castiga según Su sabiduría (Ibn Ezra sobre Tehilim 75:8).
- Radak, en el versículo 9 («Porque el cáliz está en la mano de Hashem»), interpreta que el cáliz representa el juicio divino que Hashem ha preparado para los malvados. Este juicio es inevitable y será bebido hasta las heces, lo que significa que los malvados experimentarán la plenitud de la justicia de Dios (Radak sobre Tehilim 75:9).
- Metzudot David, en el versículo 5 («Digo a los arrogantes: No os jactéis»), comenta que el salmista advierte a los arrogantes que no se exalten, ya que el orgullo y la arrogancia serán castigados por Hashem. Este versículo es una advertencia contra la soberbia y una exhortación a la humildad (Metzudot David sobre Tehilim 75:5).
- Meíri, en el versículo 7 («Porque ni del oriente, ni del occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento»), señala que este versículo enfatiza que el poder y el éxito no provienen de ninguna parte del mundo, sino solo de Dios. Meíri sugiere que este conocimiento debe llevar a la humildad y a la confianza en la providencia divina (Meíri sobre Tehilim 75:7).
- Malbim, en el versículo 11 («Y quebrantaré todos los cuernos de los impíos»), interpreta que los «cuernos» representan el poder y la fuerza de los impíos, que serán destruidos por Hashem. Por otro lado, los cuernos de los justos serán exaltados, lo que significa que los justos recibirán honor y fortaleza (Malbim sobre Tehilim 75:11).
- Seforno, en su comentario sobre el versículo 10 («Pero yo anunciaré para siempre»), explica que Asaf promete alabar a Hashem eternamente, reconociendo que todo poder y justicia provienen de Dios. Seforno destaca la importancia de proclamar la justicia de Hashem como una forma de fortalecer la fe en Su providencia (Seforno sobre Tehilim 75:10).
Leyes y Costumbres Relacionadas:
- Confianza en la Justicia Divina: Este salmo refuerza la enseñanza de confiar en que Hashem es el juez supremo que actúa con justicia, incluso cuando los malvados parecen prosperar. La halajá alienta a los fieles a mantener la fe en la justicia divina, tal como se enseña en Pirkei Avot 4:19.
- Humildad ante la Providencia Divina: La advertencia contra la arrogancia en este salmo resuena con la enseñanza judía de practicar la humildad, reconociendo que todo poder y éxito provienen de Hashem. La Mishná en Pirkei Avot 4:1 alaba la humildad como una virtud clave en la vida espiritual.
- Gratitud y Alabanza Constante: Asaf expresa un compromiso de alabar a Hashem constantemente, lo que refuerza la importancia de la gratitud y la alabanza en la práctica diaria. La halajá prescribe la recitación diaria de bendiciones y salmos como una forma de expresar agradecimiento por las bondades y justicias de Hashem.
Algunas Reflexiones del salmo 75:
- Si alguna vez te has sentido tentado a la arrogancia o al orgullo, ¿cómo podrías recordar que todo poder y éxito provienen únicamente de Hashem y no de tus propios esfuerzos?
- ¿Podrías incorporar más gratitud y alabanza a Hashem en tu vida diaria, reconociendo Su justicia y bondad en todas las circunstancias?
Lecciones para la vida:
- Confía en la justicia de Hashem. Aunque el mundo pueda parecer injusto, mantén la fe en que Hashem es el juez supremo que, en Su tiempo, recompensará a los justos y castigará a los malvados. Esta confianza en la justicia divina te dará paz y fortaleza en medio de las pruebas.
- Practica la humildad y reconoce la providencia divina. Evita el orgullo y la arrogancia, recordando que todo lo que tienes proviene de Hashem. Cultiva una actitud de humildad, reconociendo que el verdadero enaltecimiento viene de Dios y no de tus propios logros.
- Alaba a Hashem constantemente. Sigue el ejemplo de Asaf y comprométete a alabar a Hashem en todo momento, reconociendo Sus maravillas y Su justicia. La gratitud constante fortalecerá tu relación con Dios y te ayudará a ver Su mano en todas las áreas de tu vida.
Conclusión:
El Salmo 75 es una poderosa declaración de la soberanía y la justicia de Hashem, inspirándonos a confiar en Su juicio, a practicar la humildad, y a vivir en constante gratitud y alabanza por Sus maravillas y rectitud.
