Salmo 74
¿Cómo enfrentarse a la devastación y mantener la esperanza en la redención? El Salmo 74 es una súplica profundamente emotiva ante la destrucción del Templo, donde el salmista clama a Hashem por la redención de Su pueblo. Explora cómo este salmo nos guía en tiempos de crisis, expresando dolor y esperanza en la restauración divina, con comentarios de Rashi, Radak, Ibn Ezra, Meíri, Malbim, Seforno, y otros sabios.
1 Masquil de Asaf. Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre? ¿Por qué se enciende Tu ira contra las ovejas de Tu prado?
2 Recuerda Tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos; la tribu de Tu heredad, que redimiste; este monte Tzión, donde has habitado.
3 Dirige tus pasos a las ruinas perpetuas; el enemigo ha hecho mal en el santuario.
4 Tus enemigos rugen en medio de Tus lugares sagrados; han puesto sus estandartes como señales.
5 Les parecía a ellos como si enredar el hacha a la madera estaban golpeando arriba en los cielos.
6 Y ahora han quebrado sus tallas todas a una, con hachas y martillos.
7 Han puesto fuego a Tu santuario; han profanado, derribando al suelo, el lugar de Tu nombre.
8 Dijeron en su corazón: «Destruyámoslos de una vez». Han quemado todos los lugares de reunión de Dios en la tierra.
9 No vemos nuestras señales; ya no hay profeta, ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.
10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el adversario? ¿Despreciará el enemigo Tu nombre para siempre?
11 ¿Por qué retraes Tu mano, aun Tu diestra? Sácala de Tu seno y destrúyelos.
12 Sin embargo, Dios es mi Rey desde tiempos antiguos, el que obra salvación en medio de la tierra.
13 Tú dividiste el mar con Tu poder; quebrantaste las cabezas de los monstruos en las aguas.
14 Tú aplastaste las cabezas del Leviatán; lo diste por comida al pueblo del desierto.
15 Tú abriste fuentes y torrentes; secaste ríos caudalosos.
16 Tuyo es el día, Tuyo también es la noche; Tú preparaste la luz y el sol.
17 Tú has establecido todos los términos de la tierra; el verano y el invierno Tú los formaste.
18 Acuérdate de esto: el enemigo ha afrentado a Hashem, y un pueblo insensato ha despreciado Tu nombre.
19 No entregues a las bestias el alma de Tu tórtola; no olvides para siempre la vida de Tus pobres.
20 Mira al pacto, porque los lugares oscuros de la tierra están llenos de moradas de violencia.
21 No vuelva avergonzado el oprimido; alaben Tu nombre el afligido y el necesitado.
22 Levántate, oh Dios, defiende Tu causa; acuérdate de cómo el insensato Te afrenta todo el día.
23 No olvides la voz de Tus enemigos; el tumulto de los que se levantan contra Ti sube continuamente.
Libro 3 ✡️ Día Miercoles ✡️ Día 14 del mes
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✡️Salmo 74 Comentarios✡️
Resumen de Tehilim 74 (Salmo 74)
El Salmo 74 es una súplica desgarradora atribuida a Asaf, clamando a Hashem tras la destrucción del Templo. El salmista expresa su dolor y confusión ante el aparente abandono de Dios, preguntando por qué Hashem ha permitido que los enemigos destruyan el santuario y profanen Su nombre. Asaf describe la devastación con imágenes vívidas, incluyendo la quema del santuario y la eliminación de los lugares sagrados.
A pesar de la angustia, Asaf recuerda los poderosos actos de redención de Hashem en el pasado, como la división del mar y la derrota de Leviatán, lo que le da esperanza de que Dios actuará nuevamente para salvar a Su pueblo. El salmo termina con un ruego a Hashem para que defienda Su causa y no olvide el clamor de Su pueblo, confiando en que Dios restaurará Su honor y redimirá a Israel.
Puntos Relevantes en Salmo 74:
El Lamento por la Destrucción del Templo: Este salmo expresa el profundo dolor del pueblo judío ante la destrucción del Beit HaMikdash (Templo). Refleja la tristeza y la desesperación que acompañan a la pérdida de la conexión directa con la Shejiná (presencia divina) en el Templo.
El Clamor por la Redención Divina: A pesar del dolor, Asaf reafirma la esperanza en la redención divina. Este salmo nos enseña a seguir clamando a Hashem incluso en los momentos más oscuros, confiando en que Él no olvidará Su pacto con Israel.
Recordar las Obras de Hashem: El salmo enfatiza la importancia de recordar los actos poderosos de Hashem en la historia de Israel, como una fuente de esperanza y fe en la redención futura. Este acto de recordar fortalece la emuná (fe) y la confianza en la justicia divina.
Comentarios y explicaciones para el salmo 74:
- Rashi, en el versículo 1 («Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre?»), comenta que el salmista expresa un sentimiento de abandono, pero este «para siempre» es retórico, mostrando la profundidad del dolor de Israel tras la destrucción. Rashi subraya que el pueblo clama a Hashem desde la angustia, pidiendo que Su ira se aplaque (Rashi sobre Tehilim 74:1).
- Ibn Ezra, en el versículo 3 («Dirige tus pasos a las ruinas perpetuas»), explica que el salmista pide a Hashem que vuelva Su atención al lugar donde una vez moraba Su gloria, pidiendo una restauración de la relación divina con Israel. Ibn Ezra resalta la desolación del lugar sagrado como un símbolo de la ruptura de la conexión entre Dios y Su pueblo (Ibn Ezra sobre Tehilim 74:3).
- Radak, en el versículo 10 («¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el adversario?»), interpreta que el salmista cuestiona la duración del exilio y la aparente inacción de Hashem ante la profanación. Radak conecta esto con la idea de que incluso en el exilio, Israel nunca pierde la esperanza de la redención (Radak sobre Tehilim 74:10).
- Metzudot David, en el versículo 12 («Sin embargo, Dios es mi Rey desde tiempos antiguos»), comenta que, a pesar del sufrimiento, Asaf reafirma su fe en que Hashem sigue siendo el Rey y protector de Israel. Este versículo es una expresión de emuná, mostrando que la fe en la soberanía divina permanece inquebrantable (Metzudot David sobre Tehilim 74:12).
- Meíri, en el versículo 18 («Acuérdate de esto: el enemigo ha afrentado a Hashem»), señala que el salmista pide a Hashem que no olvide el desprecio de los enemigos hacia Su nombre. Meíri sugiere que la restauración del honor divino es central en la petición de redención (Meíri sobre Tehilim 74:18).
- Malbim, en el versículo 19 («No entregues a las bestias el alma de Tu tórtola»), interpreta que la «tórtola» simboliza a Israel, un pueblo vulnerable que necesita la protección de Hashem. Malbim enfatiza la súplica para que Dios no permita que Israel caiga completamente en manos de sus enemigos (Malbim sobre Tehilim 74:19).
- Seforno, en su comentario sobre el versículo 20 («Mira al pacto»), explica que el salmista apela al pacto entre Hashem y Israel como la base para pedir la redención. Este versículo subraya que, aunque Israel sufre, el pacto divino permanece y es la garantía de la futura redención (Seforno sobre Tehilim 74:20).
Leyes y Costumbres Relacionadas:
- Luto por la Destrucción del Templo: Este salmo es relevante en el contexto del Tishá BeAv, el día de ayuno y luto por la destrucción de ambos Templos. Durante este día, se recitan salmos y kinot (lamentaciones) que expresan el dolor por la pérdida del Beit HaMikdash y la esperanza en su reconstrucción.
- Tefilá por la Redención: La súplica por la redención, como se expresa en este salmo, es una parte central de la tefilá diaria en el judaísmo. En la Amidá, se recitan bendiciones que claman por la redención de Israel y la reconstrucción de Jerusalén, reflejando el anhelo constante por el fin del exilio.
- Recordar los Actos de Hashem: El énfasis en recordar las obras poderosas de Hashem en el pasado refuerza la práctica de relatar y estudiar los milagros y actos de redención que Dios ha realizado para Israel, como se hace en Pesaj al contar la historia del Éxodo.
Algunas Reflexiones del salmo 74:
- SI alguna vez te has enfrentas tiempos de devastación o pérdida, ¿Haz tomado la Torá, para buscar consuelo en la historia de las redenciones pasadas que Hashem ha realizado por Israel?
- Si alguna vez te has sentido abandonado por Dios, ¿Cómo podrías mantener la fe en que Hashem no ha olvidado Su pacto y que la redención final está por venir?
Lecciones para la vida:
- Mantén la esperanza en tiempos de crisis. Como Asaf, clama a Hashem incluso cuando todo parece perdido. Recuerda que la historia de Israel está llena de momentos en que Dios intervino para salvar a Su pueblo, y confía en que la redención aún está por venir.
- Recuerda las obras de Hashem. En momentos de duda o desesperación, refuerza tu fe recordando los actos poderosos de Hashem en la historia. Esto no solo fortalece tu emuná, sino que también te da una perspectiva de la fidelidad divina a lo largo del tiempo.
- Participa en las oraciones por la redención. Involúcrate en las tefilot (oraciones) que claman por la redención y la restauración del Beit HaMikdash. Estas oraciones no solo expresan el anhelo por el futuro, sino que también te conectan con la esperanza colectiva de Israel.
Conclusión:
El Salmo 74 es una súplica desgarradora ante la devastación, pero también una poderosa afirmación de la fe en la redención y la justicia de Hashem, inspirándonos a mantener la esperanza y a seguir clamando a Dios incluso en los tiempos más oscuros.
